El Rompido tiene esa mezcla tan difícil de encontrar entre calma, naturaleza y un ritmo que invita a bajar pulsaciones sin renunciar a pequeños placeres. Sagitta El Rompido Living Club es un nuevo espacio natural residencial con residencias y villas, hotel, campo de golf, áreas deportivas, wellness, shopping y beach club, que nace en el corazón de uno de los enclaves naturales más singulares del Atlántico andaluz.
Sagitta es así un lugar exclusivo con más de 130 hectáreas para disfrutar de la naturaleza, junto a los Pinares de Cartaya, creando un estilo de vida donde el ocio y el ‘slow living’ y la naturaleza se funden en un nuevo concepto de bienestar, en un enclave privilegiado: mar y naturaleza en armonía.
Este proyecto, se convierte así en la «joya» en la Costa de la Luz de la inmobiliaria Loiola, con más de 50 años de experiencia en el diseño y promoción de viviendas sostenibles y los más altos estándares de calidad.
En el corazón de El Rompido, Sagitta se despliega actualmente en dos propuestas residenciales que incluyen un total de 146 viviendas y que comparten una misma visión: fusionar estilo, confort y respeto por el entorno.
Ambos proyectos se desarrollan bajo criterios de sostenibilidad, integrándose de forma armónica en un paraje único.

Sagitta Silva
En primer lugar nos encontramos con Sagitta Silva, un residencial sereno y elegante, pensado para quienes buscan tranquilidad y conexión, con 106 apartamentos de 1 a 3 dormitorios y 22 villas.
Aquí, cada detalle está pensado para ofrecer un hogar cómodo, funcional y lleno de luz. Las viviendas destacan por su luminosidad y funcionalidad, cuentan con cocina integrada al salón-comedor para favorecer la amplitud y la conexión entre espacios. El dormitorio principal incorpora baño en suite, y todas las viviendas disponen de terrazas de amplias dimensiones. La urbanización cuenta con una piscina comunitaria rodeada de zonas verdes.
Además, tiene dos salas polivalentes que se adaptan a las necesidades de los residentes (coworking para quienes trabajan desde casa o un espacio fitness). Estos espacios están pensados para fomentar un estilo de vida activo, social y equilibrado, en un entorno que combina comodidad, funcionalidad y comunidad.

Sagitta Navis
Por su parte, Sagitta Navis es un exclusivo conjunto de 18 villas adosadas de 4 dormitorios, distribuidas en dos plantas. Un diseño contemporáneo, que combina funcionalidad y confort, con jardín privado y parking para dos vehículos.
La planta baja alberga una amplia zona de día con gran luminosidad, cocina con ventilación natural (y opción de independizarla), despensa y espacios pensados para el día a día. En la planta superior, los dormitorios ofrecen privacidad y comodidad, con baño en suite y posibilidad de vestidor en el principal. Además, todas las viviendas cuentan con un solárium ideal para disfrutar del exterior en cualquier momento del año.
La urbanización se completa con amplias zonas comunes ajardinadas, una piscina con zona de césped natural y tumbonas, ideales para el descanso y el ocio al aire libre. Estos espacios no solo ofrecen bienestar, sino que fomentan la creación de un entorno residencial tranquilo, acogedor y conectado con la naturaleza

Bienestar, calidad, eficiencia y sostenibilidad
El proyecto plantea un concepto de desarrollo urbanístico pionero en sostenibilidad, mediante una hoja de ruta basada en la sostenibilidad ambiental, social y económica, y alineada con los ODS y criterios ESG.
Define así un proyecto comprometido con la sostenibilidad, la adaptación al cambio climático, la preservación del entorno natural y el bienestar de sus habitantes, y adopta los principales estándares de sostenibilidad en construcción y urbanismo. Por tanto, conserva el estado natural del ámbito y los edificios se integran en el entorno, respetando la naturaleza y el cuidado el medio.
Sagitta apuesta por la integración paisajística y la movilidad sostenible, incorporando carriles bici, vegetación autóctona y un plan de reforestación y regeneración de espacios pluviales.
Y todo este plan está dirigido a generar un impacto positivo en la comunidad local, creando empleos, promoviendo la economía circular y apoyando iniciativas medioambientales que beneficien al entorno.
El impacto económico contemplado es significativo: se generarán más de 120 empleos directos y 100 indirectos en sectores como construcción, hostelería y servicios.
