Maestro Rufino surge de la ilusión de dos hermanos por crear un espacio dedicado a la cocina tradicional, con el cerdo ibérico como gran protagonista. Ambos comparten un espíritu hospitalario que se convirtió en el principal cimiento de su restaurante. Por ello, su principal objetivo es que sus clientes «se sientan como en casa y que están entre familia».

Evolución del proyecto
En sus inicios, Maestro Rufino dedicaba un espacio importante a la abacería, con conservas de alta calidad. Sin embargo, la gran acogida de su cocina hizo que esta parte fuera ganando más protagonismo hasta convertirse en el eje central del negocio.
Así, la mayoría de los clientes que acuden a este restaurante son personas atraídas por la buena ubicación de su terraza en plena Alameda de Hércules y por la multitud de reseñas positivas.

Una carta variada: brasas, chacinas y tapas innovadoras
La oferta gastronómica combina tradición, producto y un toque innovador. En su carta, podrás encontrar todo tipo de chacinas (jamón ibérico de bellota y cebo, caña de lomo, chorizo…), chicharrón de Cádiz, quesos y salazones como mojamas.
Además, ofrecen platos locales como el pisto con huevo o las croquetas de jamón, de bacalao, de carrillada y de cola de toro, que se suman a propuestas innovadoras como las tortas de Inés Rosales con guacamole y salmón, o con romero, pisto y queso de cabra.

Por otro lado, desde el local también destacan su secreto al wok y sus arroces en formato risotto o paella. Eso sí, la parrilla la consideran como el corazón de la casa, donde trabajan carnes de vaca muy cuidadas y la pluma ibérica con un sabor único.
Aunque suelen mantener una base fija, incorporan sugerencias fuera de carta según temporada y producto. Entre los imprescindibles destacan: huevos rotos con salsa de trufa y jamón, la vaca rubia gallega, el steak tartar sobre tuétano y las croquetas de jamón, una de las mejores de Sevilla.
«Cuidamos nuestras carnes y nuestras chacinas. Tenemos los mejores proveedores porque llevamos mucho tiempo trabajando con ellos, prácticamente desde que empezamos en Maestro Marcelino, explican desde el establecimiento.
Vinos y bodega
La bodega es amplia y variada, tanto por copas como por botellas. Incluye desde vinos cotidianos hasta referencias especiales como VORS de más de 30 años de crianza.
Ofrecen tintos y blancos andaluces, riojas, riberas, ruedas, albariños, Ribeira Sacra y Requena, entre otros.

Así, Maestro Rufino ofrece un servicio familiar en un entorno acogedor donde el sol y el buen ambiente te acompañarán en cada bocado.
Para más información:
Web: maestrorufino.com
Dirección: Plaza de la Alameda de Hercules 97
Telf.: 722 39 61 96
Instagram: @MaestroRufino
Facebook: @MaestroRufino