En un momento en el que proliferan las propuestas gastronómicas de vanguardia, en Tomares ha abierto un espacio que mira deliberadamente hacia lo de siempre: el producto reconocible, el tapeo sin prisas y el protagonismo del queso como hilo conductor. Ese concepto, tan ligado a la memoria gastronómica andaluza, es el que da sentido a su nombre: La Cataora.
El establecimiento abrió en diciembre, aunque su inauguración oficial se celebró el pasado 20 de febrero, en un evento dirigido a creadores de contenido e influencers donde se presentó su propuesta gastronómica. Desde entonces, el local abre sábados y domingos a partir de las 13.00h, además de durante los principales partidos de fútbol y las citas destacadas de MotoGP y Fórmula 1, cuya programación anuncian en sus redes sociales.
Su concepto gira en torno a una idea clara: reivindicar el tardeo de siempre, ese que forma parte de la memoria colectiva y que muchos echan de menos entre la proliferación de cafeterías de especialidad y locales de brunch. Para ello, el local se define como quesería, cervecería y vinería, con una carta centrada en una cuidada selección de quesos nacionales e internacionales.
El objetivo, explican desde el grupo, es convertirse en la «meca del queso» en Tomares, o incluso en Sevilla. La oferta se completa con aliños, gildas y montaditos de chacinas, acompañados de una variedad de cervezas y vinos pensados para el maridaje. La intención es organizar próximamente catas, una actividad poco habitual en el municipio.
El espacio adopta el amarillo como color corporativo y presenta una decoración de inspiración rústica, con telas de arpillera, tapices, plantas y guirnaldas de bombillas que aportan calidez. En el interior destaca una pantalla de 100 pulgadas, pensada para reunir a familias y amigos en torno a los grandes eventos deportivos, recuperando así una costumbre muy propia de los bares de antaño. Por su parte, en el exterior, la amplia terraza vallada, rodeada de vegetación y segura para los niños, se convierte en un lugar idóneo para disfrutar de una Cruzcampo bien tirada.
La Cataora, busca así condensar la esencia del proyecto: Andalucía, el producto de calidad y el disfrute compartido. «Lo que sabe bien, hay que catarlo», explican sus responsables. De ahí nace también su lema, «La vida hay que catarla», una idea que conectó rápidamente con los asistentes a la inauguración.
Con esta apertura, Maná Verde amplía su presencia en la provincia, donde ya cuenta con otros espacios como Madreselva Tapas, en la sevillana calle Conde de Barajas, y el propio Selva Negra en Tomares. Una apuesta por la gastronomía cercana, el ambiente relajado y el regreso a las tradiciones que muchos siguen buscando.
Para más información:
Edificio Centris I, Glorieta Fernando Quiñones, Tomares
Instagram: @lacataoratomares