El sector inmobiliario vive un momento de fuerte dinamismo en Sevilla, un escenario que está atrayendo a nuevos operadores y modelos residenciales. Entre ellos se incorpora Iceberg Gestión Inmobiliaria, que desembarca en la ciudad apostando por fórmulas de acceso a la vivienda más participativas.
La entrega del edificio Iceberg SVQ, en la Avenida de Jerez, frente a Los Jardines de Hércules, marca la llegada de esta gestora de cooperativas de viviendas a Sevilla con un proyecto desarrollado en régimen de cooperativa que, más allá de su destacado resultado arquitectónico, pone el foco en una forma diferente de acceder a la vivienda.

Marcos Romero, director general de la compañía, detalla las claves de este primer proyecto en la capital hispalense, basado en un modelo cooperativo orientado a facilitar el acceso a la vivienda, y expone además la estrategia de crecimiento de Iceberg.
¿Qué significa para Iceberg vuestra llegada a Sevilla y la entrega de Iceberg SVQ?
Como decíamos en la oficina cuando compramos el solar, «hemos llegado a casa». Poder llevar a mi madre o a mi tío -promotor inmobiliario desde hace medio siglo- a ver cómo avanza el edificio que estamos levantando es especialmente gratificante; diría que ellos están incluso más orgullosos que yo. También lo es que socios y conocidos pasen por la obra, te llamen entusiasmados y te digan que está quedando espectacular. Son pequeños impulsos que alegran el día a día.
Nuestra llegada ha supuesto igualmente un esfuerzo enorme. Somos una empresa que trabajamos al detalle, cercana con nuestros socios y que no buscamos crecer rápido. Queremos crecer bien y con la satisfacción de todos los socios de las cooperativas que confiaron en nosotros.
Nuestra intención es que la marca Iceberg se relacione con viviendas en cooperativas de alta calidad y al mejor precio del mercado. Esto hace que nuestro capital para compras sea menor del que tienen todas las grandes empresas inmobiliarias, pero es porque sacrificamos conseguir beneficios por dar calidad.
Y por supuesto, una grandísima responsabilidad. Hemos cumplido los plazos en todos nuestros proyectos y mantenido íntegramente la memoria de calidades. Incluso hemos podido devolver parte del importe a los socios en cada cooperativa gracias a una gestión eficiente que ha permitido ajustar partidas durante el desarrollo del edificio. Confiábamos en lograrlo: contamos con un equipo altamente cualificado, comprometido y con una ética de trabajo impecable. Aun así, trabajar en nuestra propia ciudad añadía un plus de responsabilidad.
¿Qué define el modelo de Iceberg y por qué habláis de socios y no de clientes?
Cuando alguien se incorpora a una cooperativa pasa a ser socio, y para nosotros esa palabra lo define todo. Los socios son quienes depositan su dinero, su confianza y su proyecto de vida en nuestras manos.
Trabajamos para ellos, conscientes de que la compra de una vivienda es una de las decisiones más importantes que se toman, tanto por su impacto económico como por el compromiso personal que implica.
En Iceberg entendemos que el socio es la prioridad. Desde el inicio trabajamos para que viva el proceso con tranquilidad, con información continua, una gestión transparente y un control riguroso que protege su inversión y refuerza la confianza.
Este enfoque marca una diferencia: el socio participa, está informado y tiene visibilidad sobre cada fase del proyecto, lo que genera una relación más cercana y honesta. Esa confianza es uno de los pilares del modelo Iceberg.
¿Cómo se organiza el acompañamiento al socio a lo largo del proyecto si es el eje del modelo Iceberg?
Es un aspecto clave para nosotros. Desde que firman el contrato y pasan a ser socios, cuentan con el apoyo permanente del Departamento de Atención al Socio, que les acompaña desde las primeras fases del proyecto hasta la entrega de llaves y la postventa.
Este departamento, dirigido por Inmaculada Marín de la Vega, ofrece información continua sobre la evolución de la obra, las decisiones técnicas y los aspectos económicos, además de canalizar las personalizaciones de cada vivienda. El objetivo es que el socio tenga siempre un interlocutor claro y no se sienta solo en ningún momento.
¿Cómo conseguís ofrecer viviendas con calidades premium a precios más ajustados en un mercado donde la calidad suele encarecer el producto?
Diseñamos cada proyecto como si fuéramos a vivir en él, priorizando funcionalidad, diseño y eficiencia. El resultado son viviendas bien ejecutadas, donde cada euro se destina a calidad.
El modelo cooperativo elimina los márgenes comerciales propios de una promotora: Iceberg percibe únicamente honorarios de gestión, muy inferiores a los beneficios habituales del sector. Esto permite ofrecer precios más ajustados y, al mismo tiempo, una mayor calidad en las vivienda.
¿Dónde estáis ahora, qué planes de futuro tiene Iceberg y hacia dónde se dirige la compañía?
Nos encontramos en una fase de expansión. En las próximas semanas iniciaremos la comercialización de nuestra cuarta promoción en Tarifa con Iceberg Sunset, un proyecto especialmente cuidado, con piscinas a Levante, Poniente y vistas a África, la playa de Los Lances y Punta Paloma.
Paralelamente avanzamos en El Puerto de Santa María, donde desarrollamos nuestro segundo proyecto en la urbanización El Águila, tras la experiencia en Fuentebravía. En Málaga, la promoción de Torremolinos encara el final de su comercialización y Alhaurín de la Torre continúa en construcción, mientras estudiamos nuevos enclaves en Granada y la Costa del Sol.
Gestores de cooperativas de viviendas que aterrizan en Sevilla para seguir construyendo con compromiso e ilusión.
Para más información:
Web: icebergviviendas.com
Email: info@icebergviviendas.com
C/Austria 1, bloque 1, 2º3. Sevilla. CP 41012 (Razón social sin oficina física)
Telf.: +34 722 822 456
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