Contenido elaborado para Bodegas Barbadillo

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La Feria de Sevilla entra primero por el paladar. Antes que los compases de las sevillanas, antes que la luz de los farolillos y antes incluso que el bullicio de los coches de caballos, llega el olor. El aroma inconfundible de un guiso haciéndose a fuego lento en la trastienda de una caseta, el del marisco recién servido y el frescor de la manzanilla que acompaña y aviva la conversación. Porque la Feria, aunque muchos la descubran paseando por su albero, se entiende realmente cuando uno se sienta a la mesa.

 

Bajo esta premisa nace y se nutre laferiadesevilla.es, un portal con más de una década de trayectoria que en estas fechas reúne una mirada distinta: la de quienes conocen la fiesta grande desde sus entrañas. Esta plataforma, que saltó a la fama durante la pandemia -una etapa histórica cuyos ecos aún se recogen en varios capítulos del propio sitio web-, se aleja de los tópicos para ofrecer las herramientas que explican la auténtica idiosincrasia del festejo.

 

 


La cocina como memoria de la Feria


En el Real, la gastronomía no es un mero complemento; es el epicentro sobre el que pivota todo lo demás. Para desgranar este fenómeno, el portal reúne a algunas de las firmas más reconocidas en la materia. Textos de expertos como Julio Moreno Ventas y Charo Barrios aportan una visión profunda y documentada sobre los fogones efímeros del recinto ferial.

 

Junto a ellos, destaca de forma especial la aportación de Antonio García del Moral, médico, historiador y divulgador, quien en su ‘Cuaderno de Primavera’ firma «Comer y beber en la Feria de Abril, historia de una liturgia profana». Una obra imprescindible para comprender cómo cada bocado cuenta una parte de la historia de la ciudad.

 

Y es que en el microcosmos de la Feria existe una regla no escrita pero inquebrantable: no se bebe sin comer, ni se come sin beber. La mesa es el reloj que marca el ritmo de las horas. En todo este recorrido, la manzanilla es el hilo conductor.

 

Tal y como reza el espíritu de la manzanilla Solear, la Feria empieza con el sol dando color al día, continúa en la tarde de albero y arte, y termina cuando la noche alumbra la madrugada. En cada uno de esos instantes, la manzanilla aporta su luz a la copa. Y, junto a ella, la evolución de la fiesta también ha dado paso a clásicos contemporáneos como el rebujito, marcando una nueva forma de refrescar las jornadas de más calor en la caseta.

 

Pero el Real no se entiende sin su conexión con el barrio del Arenal. De la mesa de la caseta, la atención se traslada irremediablemente a la Plaza de la Maestranza. El portal dedica un espacio destacado a la profunda relación entre los toros y las jornadas de farolillos, dos mundos paralelos que se retroalimentan cada mes de abril.

 

 


La preferia: el inicio en la palabra


La Feria, sin embargo, no empieza con el encendido de su portada. Comienza mucho antes, en la palabra. Laferiadesevilla.es reivindica este tiempo de vísperas -la «preferia»- recogiendo hitos literarios e institucionales como el Pregón de la Feria o su ya célebre «Manifiesto en defensa de la Feria». Además, el portal ofrece a sus usuarios el práctico «Pack Feria», una recopilación de elementos imprescindibles para prepararse antes de pisar el albero.

 

Aunque eso sí, una vez que se encienden las miles de bombillas del «alumbrao», todo se convierte en actualidad y efervescencia. El objetivo de este proyecto divulgativo va mucho más allá de la mera explicación: se trata de ofrecer las claves necesarias para comprender la fiesta de principio a fin.

Porque la Feria de Sevilla no es solo un lugar físico de encuentro. Es una forma de estar, de compartir y de sentir. Y sumergirse en los artículos de laferiadesevilla.es es, sin duda, una de las mejores maneras de descubrirla.

 

 

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Studio, la unidad de contenidos de Abc de Sevilla . En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio