Se cumplen tres años de la apertura de este hospital moderno, altamente especializado y con capacidad para resolver cualquier urgencia, consulta y cirugía avanzada. Tres años de historia reciente que se enmarcan en la trayectoria de una institución como San Juan de Dios, que lleva casi cinco siglos atendiendo la enfermedad y la vulnerabilidad en el mundo, y que en Sevilla cumplió su 450 aniversario en 2024.
En 1943 comenzaba a atender a niños afectados con poliomielitis el que hoy es el nuevo Hospital San Juan de Dios de Nervión. Era la enfermedad que azotaba a la infancia de una manera cruel y no había vacuna para evitarla. No existía la atención sanitaria pública, y fue San Juan de Dios quien se puso al frente, como hace siempre cuando un colectivo vulnerable, en este caso la infancia, lo necesita. Casi 80 años más tarde, en 2022, el mismo centro hospitalario abrió sus puertas tras vivir una profunda transformación física y en lo que a su cartera de servicios se refiere: un hospital inteligente de 38.000 m², con siete plantas en superficie y cuatro subterráneas, dotado de la más moderna tecnología, con una oferta de especialidades completa, urgencias 24 horas, UCI, pruebas diagnósticas, más de trescientas camas de hospitalización y una moderna área quirúrgica. La filosofía y los valores que han guiado esta nueva apuesta de la Orden Hospitalaria siguen siendo los mismos: atender las necesidades que plantea la sociedad aquí, hoy.
Coincide con que la gerente de este centro hospitalario, María Jesús Pareja, cumple su primer año al frente de este gran proyecto de San Juan de Dios en Sevilla, 450 años después de la llegada de los primeros hermanos de esta Orden Hospitalaria a la capital andaluza. «Somos Hospitalidad, la esencia de la Orden de San Juan de Dios, puesta al servicio de los sevillanos y sevillanas a través de los mejores equipos médicos, con las instalaciones más modernas de la provincia de Sevilla y las técnicas más avanzadas para llevar a cabo diagnósticos, tratamientos y cirugías. Esto era lo que los sevillanos venían demandándonos, y para eso trabajamos cada día», explica María Jesús Pareja Megía, en su primer aniversario como directora gerente del hospital.
Este hospital también incluye gestión de actividad concertada con la sanidad pública para estancias de medicina interna, en una planta de hospitalización que atiende a pacientes derivados de los hospitales Virgen del Rocío, Valme y Macarena.
Un hospital de vanguardia con más de treinta especialidades clínicas y médico quirúrgicas
El hospital cuenta con una red de profesionales capaces de abarcar prácticamente cualquier necesidad médica en un mismo espacio, gracias al trabajo multidisciplinar que realizan los equipos, siempre en favor a ofrecer el mejor tratamiento, garantizando la eficiencia de los resultados y por ende la tranquilidad no sólo de los pacientes, sino también de sus familias.
En su compromiso por atender las necesidades de los pacientes, el centro pone a su servicio una medicina humanizada, seña identitaria de San Juan de Dios, apoyada en tecnología de última generación en áreas como la UCI, consultas externas o área quirúrgica, donde se han llevado a cabo exitosamente cirugías complejas con técnicas de simulación 3D.
También en el área de radiodiagnóstico el hospital dispone de las técnicas más modernas en radiología, sumando en la experiencia la resonancia magnética 3 teslas, un TAC con ajuste de radiación que no afecta a la calidad de los resultados, o, entre otros, un mamógrafo 3D para la atención a la mujer, la prueba diagnóstica radiológica más avanzada que mejora un 45% la detección precoz del cáncer de mama. Completan la cartera el servicio de farmacia hospitalaria, que automatiza las dosis de los pacientes mediante el sistema tecnológico Kardex, el laboratorio clínico, el servicio de anatomía patológica con profesionales referentes de toda España, la unidad del dolor, la unidad de tráfico para pacientes lesionados en accidentes y la unidad de síndrome de sensibilidad central, en la que se tratan enfermedades como la fibromialgia o la fatiga crónica por el alergólogo e inmunólogo Óscar Cáceres y el internista Manuel Blanco.
A raíz de la puesta en marcha del nuevo hospital, la cartera de servicios ha crecido hasta superar las treinta especialidades clínicas y médico-quirúrgicas. En cirugía general y aparato digestivo, coordina Miguel Ángel Gómez Bravo, referente en cirugía hepatobiliar. En traumatología, Miguel Villa encabeza un equipo de traumatólogos, rehabilitadores y cirujanos ortopédicos para el tratamiento integral del aparato locomotor.
Al frente de urología, Jaime Bachiller, pionero en técnicas con láser de holmio para la enucleación prostática. Por su parte, Jaime Ruiz Clemente coordina el equipo de otorrinolaringología, especialista en vértigo y pérdida auditiva. El área de dermatología está liderada por David Moreno, catedrático y referente en tele dermatología.
La especialidad de cirugía vascular y angiología la coordina Andrés García León, pionero en venas artificiales, mientras que la cirugía plástica y reparadora está liderada por Alejandro Ruiz Moya. Mariano Rodríguez Maqueda coordina el área de oftalmología y es referente en polo ocular posterior, como cataratas o desprendimiento de retina. En neurocirugía destacan Julio Valencia, Andrés Muñoz, Antonio López y Javier Márquez.
La pediatría ha avanzado en la integración de unidades subespecializadas de cardiología, digestivo y neurología pediátrica, bajo la coordinación de Juan Carlos Vargas. Medicina interna está dirigida por Jorge Reveriego y María Cano. Lourdes Grande, investigadora en enfermedades hepáticas, lidera la especialidad de aparato digestivo.
En endocrinología y nutrición, Alfonso Soto coordina un programa específico para la valoración integral de la obesidad. Antonio Barranco lidera la unidad de cirugía bariátrica; y en ginecología, José Manuel Navarro coordina una unidad ultra especializada en miomas uterinos, endometriosis y cirugía mínimamente invasiva.
La especialidad de geriatría está coordinada por Cristina Garzón, enfocada en pacientes con demencia y oncogeriátricos. En salud mental infanto-juvenil trabajan la psicóloga Marta López Narbona y la psiquiatra Isabel España. José Antonio Romero coordina el área de urgencias y Basilio Soto, la unidad de medicina intensiva.
La anestesiología y reanimación está a cargo de Manuel Bertoméu, y en podología destaca Beatriz Hernáez como referente en estudio de la pisada. La cardiología cuenta con los doctores Mariano Ruiz Borrel y Jesús Marín, mientras que Manuel Molina lidera cirugía maxilofacial y Félix Viñuela, neurología.
Completan la oferta especialidades como neurofisiología clínica, alergología, con Pilar Serrano y Agustín Velloso; cirugía torácica, con Fernando Cózar; neumología, con Esther de Benito y Sergio López; reumatología, con María Fernández Alba; y el conocimiento de los oncólogos Pedro y María Valero junto a Juan Antonio Virizuela, integrantes del comité de tumores.
Todos ellos coordinadores de sus servicios, hablan por sí solos.
«Hemos conseguido reunir el talento, la experiencia y conocimiento necesarios en todos nuestros equipos médicos, aunándolo con la calidez y la humanización en la asistencia, que es ADN de nuestra institución.»
Un Legado de Cuidado y Vanguardia
Desde 1943, el Hospital San Juan de Dios ha sido un faro de esperanza, evolucionando constantemente para ofrecer la atención más avanzada y humana.
Recursos sociosanitarios y asistenciales
Además de estar a la vanguardia en lo que a clínica e intervención sanitaria se refiere, el Hospital San Juan de Dios de Sevilla alberga otros servicios sociales y sociosanitarios que cubren necesidades fundamentales de la población sevillana. Uno de ellos es el Centro Infantil de Atención Temprana, el más grande de Andalucía, referencia en Sevilla, que atiende anualmente a 1.200 niños y niñas de entre 0 a 6 años con dificultades en el desarrollo o riesgo de padecerlas.
Este centro de San Juan de Dios también se ha sumado al concepto de Atención Intermedia Hospitalaria, un área de especialización enfocada en las personas de edad, con enfermedades crónicas o enfermedades incurables, que promueve una recuperación más rápida de la enfermedad, evita el incremento del grado de dependencia y maximiza la autonomía de las personas atendidas, evitando el ingreso innecesario en un hospital de agudos. Así, ha puesto en marcha la Unidad de Convalecencia, un programa de atención sociosanitaria de carácter temporal en régimen residencial, enfocada a la rehabilitación física y funcional de las personas mayores. Dispone también del Respiro Familiar, un servicio en el que las personas con dependencia disponen de recursos residenciales modernos y completamente adaptados para que lo sientan como su propio hogar el tiempo que convivan en él.
«No basta con tener unas instalaciones impecables, facultativos con enorme reputación o el equipamiento médico más avanzado. A la Orden de San Juan de Dios se la conoce por estar siempre con los que más nos necesitan. Por esto, puedes entrar en este centro hospitalario y encontrar esta diversidad de servicios»,
En definitiva, el veterano Hospital San Juan de Dios, con más de 80 años de historia en esta ciudad, está más joven y preparado que nunca para atender a una población que plantea nuevos retos y necesidades, una población que siente a este centro como parte de su propia historia, de su presente y su futuro.

