Sevilla
El presidente de Ebro Foods: «No hay razón para que las familias hagan acopio de arroz o pasta»
Antonio Hernández Callejas, destaca que a pesar de haber sufrido 140 millones de euros de inflación de costes en dos años, la compañía ha sido rentable
«Tras la venta de Panzani, la deuda de la compañía se situará en 200 millones de euros, algo menos de un ebitda»
«En los próximos meses compraremos algo en arroz fuera de España por unos 50 millones de euros»

La multinacional española Ebro Foods, líder mundial en arroces y segunda en pasta fresca, con marcas tan conocidas como SOS, Brillante, La Fallera o Garófalo, prevé cerrar 2021 con unas ventas de 2.790 millones y un ebitda de 350 millones de euros. ... Acaba de vender su negocio de pasta seca Panzani por 550 millones de euros, lo que le permitirá reducir su deuda hasta los 200 millones, algo menos de un ebitda. En esta situación, el presidente y consejero delegado de esta compañía cotizada, Antonio Hernández Callejas, asegura que Ebro Foods podrá afrontar operaciones de crecimiento tanto orgánico como inorgánico al estar muy saneada. La multinacional, que tiene en Sevilla la sede de su negocio arrocero, cuenta con 27 plantas en todo el mundo y 6.000 trabajadores. En 2022 se enfrenta a la inflación de costes, que le obligará a subir precios en España, algo que ya hecho en Estados Unidos para repercutir el alza de los transportes entre Asia y América.
Dijo que 2020 fue un año sumamente complejo y que 2021 sería complicado. Con la subida de precios de las materias, los transportes, los cuellos de botella en las cadenas logística... ¿Ha terminado siendo 2021 algo más que complicado?
El año 2020 fue para nosotros un año financieramente positivo porque hubo un tirón de la demanda por las compras compulsivas, lo que nos llevó a alcanzar record histórico de ventas en todos los países. En 2020 la subida de las materias primas supuso para nosotros 60 millones y en 2021 será de 80 millones de euros, lo que suma 140 millones de euros más de inflación de costes de producción debido a factores diversos, aunque el más importante ha sido el alza de los transportes, que en la ruta de Asia para Estados Unidos, muy importante para Ebro Foods, ha sido del 700%. Los fletes pasaron de 100 euros por tonelada a 700 euros si es que encontrabas contenedores.
Hemos sufrido también subidas de materias primas, como el trigo duro, que en junio cotizaba a 280 euros en la cosecha europea y en la actualidad está por encima de los 600 euros, lo que nos afecta al negocio de pasta. Esto nos afectó en 2021, sobre todo en la venta de la marca Panzani en Francia. En 2022 tendrá poca incidencia para nosotros porque hemos vendido la práctica totalidad de nuestras empresas de pasta, salvo Garófalo, que es la marca 'premium' y la empresa por la que apostamos. Y no hablemos de la subida del coste de la electricidad y los derivados del petróleo...
Una de sus obsesiones ha sido aumentar la rentabilidad de la compañía ¿Está satisfecho con lo conseguido?
En 2020 fue el más importante de ebitda de la historia de Ebro Foods y este año apuntamos a un ebitda en torno a 350 millones, que está muy bien teniendo en cuenta que vendimos el negocio de pasta seca en Estados Unidos. Es decir, que hemos logrado mantener una rentabilidad muy razonable a pesar de que hemos tenido 140 millones más de sobrecoste por diferentes razones. Eso ha sido todo un éxito. Es decir, que no nos hemos hundido con la inflación.
Primero la pandemia, después la subida de precios y ahora el temor al desabastecimiento. ¿Hay razones fundadas para que las familias hagan acopio de alimentos?
No creo que las familias tengan que hacer acopio ni de arroz ni de pasta porque tenemos ahora mismo garantizado el suministro para muchos meses. Hay que estar tranquilos, la cadena de suministros está garantizada en cuanto a productos de alimentación, si bien lo que está claro es que los precios van a subir. Ya es una decisión de cada uno si quiere pagar más caro dentro de dos meses o comprar ahora.
Ebro Foods ya está repercutiendo el alza de las materias primas en sus precios. ¿Es inevitable?
Bueno, lo estamos haciendo gradualmente en función de la incidencia y país por país. Se inició la subida de precios en Estados Unidos en junio de 2021 como consecuencia del encarecimiento de los transportes de Asia a América. La subida de precios en la Unión Europea se está produciendo gradualmente en función del alza de los transportes o coste de materias primas. En España aún no hemos hecho ninguna repercusión de los costes del arroz pero inevitablemente en el año 2022 tendremos que ajustar los niveles de precios. Hemos estado utilizando materias primas compradas con anterioridad pero todo se acaba y nos veremos abocados a una subida de precios.
¿Como ha sido la evolución de las marcas de Ebro Foods en España, Estados Unidos y Reino Unido?
En 2020 creció todo una barbaridad, pero 2021 es más equiparable a 2019. Este año, en Estados Unidos estamos creciendo mucho, fundamentalmente en vasitos de arroz para microondas y en arroces aromáticos. En España, las ventas de los arroces tradicionales de paella están estabilizados, y lo que crece hoy día las ventas de arroces especiales, como bomba, basmati, risottos...
En Reino Unido, con la marca Tilda, líder de basmati en ese país, hemos visto que hay una cierta contención del crecimiento pero es normal porque ha sido el país donde el crecimiento de los arroces para microonda ha sido más fuerte. De hecho, allí las ventas de arroces para microondas supera al resto de los otros arroces, más del 50%. Si el resto del mundo consumiera la misma proporción de arroces para microonda como Reino Unido, nos harían falta varia fábricas como la que tenemos en la Rinconada (Sevilla). El consumidor se está decantando mucho por las marcas 'premium', las variedades más caras.
Desde 2019, Ebro Foods ha desinvertido en el negocio de alimentación Bio y vendido su negocio de pasta seca Ronzoni y Panzani (esta última operación por 550 millones de euros). Sigue la empresa con el negocio del arroz y la pasta fresca, y de pasta seca le queda la marca 'premium' Garófalo. ¿Ha pensado Ebro Foods en venderla para centrarse en arroz y pasta fresca?
No, no estamos interesados en vender Garófalo. La apuesta estratégica del grupo ha sido mantener las marcas 'premium'. Ebro Foods, en este momento, lo único que se plantea son desinversiones puntuales de activos inmobiliarios que ya no necesitemos. Seguimos teniendo un patrimonio inmobiliario que pueda venderse en Francia, España o Estados Unidos porque no está ligado a nuestra actividad 'core'. El patrimonio inmobiliario de Ebro Foods no necesario para su actividad excede de los 100 millones. Seguimos teniendo terreno en La Rinconada (Sevilla), Jerez (Cádiz), muchas fábricas azucareras, almacenes que no necesitamos en Francia y Estados Unidos... Todo ello se irá vendiendo paulatinamente en 2022 y 2023.

Dentro de la política de apuesta por marcas 'premium', en 2018 Ebro Foods compró Bertagni y en 2019 la marca de arroz Tilda ¿Hay margen para hacer alguna otra compra de marca 'premium'?
Cada vez resulta más difícil a medida que vas estrechando tu target, pero queda alguna cosa. Siempre estudiamos compras en arroz, pasta fresca y pasta seca 'premium' pero ahora mismo no tenemos ninguna negociación. Es posible que hagamos alguna compra del nivel de 50 millones de euros en los próximos meses. Lo primero que adquiriremos será algo en arroz pero no en España, sino fuera.
Ebro Foods creció en Bolsa en 2020 pero en 2021 ha caído. Su capitalización bursátil ha pasado de 2.914 millones en 2020 a 2.609 millones actualmente.
Bueno, es que repartimos un dividendo de 300 millones de euros en 350 millones de acciones. La acción ha bajado lo normal teniendo en cuenta que hemos dado un dividendo tan brutal. Entre el dividendo y lo que vale la acción, el accionista de Ebro no ha perdido absolutamente nada. Hemos pasado de tener el dinero en el banco a darle el dinero a nuestros accionistas.
Dividendos
La compañía que preside ha repartido dividendos en abril, julio y octubre de 2021. ¿Habrá finalmente otro dividendo extraordinario por desinversiones este año?
Es muy previsible que en la próxima junta general de accionistas que se celebrará en diciembre para autorizar la venta de Panzani se proponga el reparto de un nuevo dividendo extraordinario dentro de este año. Eso será posible cuando firmemos la venta de Panzani y cobremos. Todo está a expensas del permiso del Tribunal del Mercado de la Competencia.
¿En torno a cuánto le gustaría cerrar que Ebro Foods cerrara la cotización a final de año?
A mí no me interesa la cotización, sino que la empresa esté sana, que no tenga deuda, que crezca. Que luego valga la acción, 18, 20 o 21, nos es indiferente. Como ninguno de los accionistas importantes tenemos intención de vender, pues el tema de la cotización pierde relevancia. Lo que sí es importante es que la empresa después de la venta de Panzani va a estar en una situación de poquísima deuda. Actualmente, la deuda bancaria exigible está en algo más de 600 millones, aunque la deuda contable es cerca de mil millones pero porque contempla la cantidad que existiría si comprásemos el 48% de Garófalo o el 30% de Bertagni. Como vamos a vender Panzani en 550 millones de euros, pues la deuda se quedará por debajo de los 200 millones de euros. Teniendo en cuenta que nuestro ebitda será de 350 millones de euros, la deuda no llegará ni a un ebitda, lo que permitirá afrontar operaciones de crecimiento tanto orgánico como inorgánico al estar la empresa muy saneada.
¿No contempla la posibilidad de comprar la parte de los minoritarios en las empresas participadas?
Tenemos la oportunidad pero no queremos porque son gente que gestionan las empresas, son socios fiables y no tenemos ninguna necesidad de comprar.
¿En el plan estratégico de Ebro Foods para 2022-2024 habrá más crecimiento orgánico que inorgánico?
El crecimiento de la empresa será más orgánico que inorgánico en los próximos años.
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