El olivar de la finca es ecológico y en seto
El olivar de la finca es ecológico y en seto - ABC
Aghricultura: reportaje

Luz verde a la almazara ecológica y sostenible de Cortijo El Puerto

La empresa sevillana prevé ampliar su producción oleícola y abrir nuevos mercados

Inma Lopera
SevillaActualizado:

La que fuese la empresa oleícola más premiada a nivel mundial (según la publicación anual del EVOO World Ranking, que destaca galardones en Nueva York, Los Ángeles, Japón, Italia, Israel o Argentina) en 2017 y la segunda con más galardones en 2018, la firma sevillana Cortijo El Puerto, tiene ya vía libre para la construcción de su almazara. Un proyecto que arrancará «en los próximos días» y con el que la empresa prevé ampliar su producción oleícola y ganar nicho en el mercado internacional, donde sus aceites han conseguido un gran palmarés de medallas.

Según el consejero delegado de la firma, Enrique de la Torre Liébana, la almazara será «únicamente ecológica y el edificio que la alberga será bioclimático, donde primará la sostenibilidad ambiental».

Esta industria se levantará sobre una parcela de algo más de media hectárea, con un edificio de 2.000 metros cuadrados divididos en dos plantas. El proyecto va unido a una planta de compostaje, a donde se derivarán los residuos vegetales de la elaboración del aceite de oliva que, unido con una mezcla de estiércol de la ganadería que habita en la finca, se convertirá en abono natural que volverá posteriormente al campo. De esta forma «ponemos en valor la economía circular, reducimos nuestra huella de carbono y somos un poco más autosuficientes», recalca Enrique de la Torre.

El nuevo edificio estará alimentado con energía fotovoltaica, excepto los meses concretos de cosecha, en el que las necesidades energéticas de la almazara serán superiores. Además, la climatización de estancias concretas como la bodega, que precisa de una temperatura estable todo el año, se suministrará mediante energía geotérmica, aprovechando la temperatura del subsuelo.

Se colocarán cubiertas vegetales como aislantes en las terrazas y se reutilizará toda el agua de lluvia que caiga al tejado, gracias a un sistema de canalones que conducen a un aljibe bajo tierra donde quedará almacenada el agua para usarse posteriormente tanto en tareas de limpieza como en el riego de las cubiertas vegetales.

La finca, situada en el término municipal de Lora del Río, es ecológica y tiene unas 120 hectáreas, de las que aproximadamente el 80% está dedicada al olivar en superintensivo. «El respeto al entorno natural es fundamental y, ese era, precisamente, uno de los mayores retos de este proyecto industrial», destaca de la Torre Liébana.

Capacidad

La almazara, cuyas obras durarán entorno a un año, estará capacitada para molturar unos 50.000 kilos de aceitunas al día. Se trata de la última pieza del puzle que le faltaba a Cortijo El Puerto para consolidarse en el mercado internacional, ya que «muchos grandes clientes del sector ecológico nos venían exigiendo el control tanto de la producción como de la elaboración del virgen extra, lo que podremos garantizar al tener nuestra propia almazara», destaca el consejero delegado.

La empresa viene vendiendo su aceite de oliva a granel (80%) y envasado con su propia marca (20%). A futuro, la idea pasa por «ampliar la cosecha, una vez que entre todo el olivar de la finca en producción». De hecho, Cortijo El Puerto espera situarse «entorno a un millón o millón y medio de aceitunas, o lo que es lo mismo, unos 200.000 kilos de aceite de oliva». Además, los pasos se dirigirán a ganar peso en la comercialización de envasados en detrimento de los graneles, pues «hemos testeado los mercados presentando nuestra marca a distintos concursos y hemos visto que los aceites han sido muy bien aceptados», señala Enrique de la Torre.