Rituales exclusivos, aromaterapia, baños en aguas termales, la solución para conseguir el estado de equilibrio perfecto
Con la llegada del otoño a la vuelta de la esquina y el regreso a la rutina del trabajo, es fácil dejarse llevar por la intensidad del día a día y olvidarnos del cuidado personal y de mantener el estado de equilibrio y calma conseguido durante las vacaciones.
En Sevilla, mantener esa sensación de descanso del verano es posible si incorporas planes y rutinas que favorezcan la relajación, el contacto con la naturaleza y el disfrute tranquilo de la ciudad.
Un buen paseo por nuestros parques o las riberas del Guadalquivir, realizar excursiones cercanas para mantener la conexión con la naturaleza, hacer yoga o meditación en centros especializados, visitar museos y exposiciones que siempre dejamos para cuando encontremos el hueco o dedicar simplemente un rato a la lectura frente a una buena taza de té en una cafetería de la ciudad son rutinas de placer que no deben convertirse en planes extraordinarios para mantener la cabeza, y el alma, centrados y serenos.
Y si a ello le unimos una experiencia de renovación, relajación y lujo sensorial en la que el agua se convierte en principal protagonista, la combinación perfecta se traduce en una visita a Aire Ancient Baths, situado en la calle Aire en Sevilla, aunque también dispone de centros en Almería, Vallromanes, Copenhague, Londres, Chicago y Nueva York.
Se trata de un espacio donde cuidar tu cuerpo y mente todo el año, entre paredes repletas de historia, baños a diferentes temperaturas que te envuelven de calma, serenidad y aromas que te transportan a un estado profundo de relajación a través de rituales exclusivos y masajes corporales y oficiales con aceites o piedras de basalto calientes.
Y todo en un cuidado ambiente donde el silencio mezclado con el murmullo del agua envuelven los sentidos.

Nourishing Argan Ritual
El ritual perfecto post-vacacional comienza con aromaterapia a base de gotas de aceite esencial de cedro, cuyas cálidas notas olfativas amaderadas, utilizadas por antiguas culturas, poseen propiedades relajantes.
Continúa con un masaje corporal nutritivo con aceite de argán, que incluye un masaje facial con el rodillo de jade, una herramienta con propiedades curativas que ayuda a reducir el hinchazón, mejorar la circulación y aportar luminosidad a la piel.
El tratamiento finaliza con un masaje capilar para nutrir y revitalizar en profundidad el cabello.