El reconocido estilista explica las bondades de la "permanente temporal" para ganar volumen, pero lanza un aviso urgente para quienes abusan de los alisados o tintes
El mundo de la peluquería ha vuelto a poner el foco en el moldeador, un tratamiento clásico que regresa con fuerza para quienes buscan rizos y ondas duraderas. Sin embargo, no todo vale. El estilista Víctor del Valle ha compartido una advertencia crucial a través de sus redes sociales: este proceso, aunque versátil, puede ser “fatídico” si no se aplica sobre una base capilar sana.
¿Qué es el moldeador y para qué sirve?
Conocido técnicamente como “permanente temporal”, el moldeador es un tratamiento profesional diseñado para modificar la estructura del cabello de forma duradera. Su objetivo principal es crear rizos definidos, ondas naturales o simplemente aportar un volumen extra a melenas que suelen verse lacias o sin vida.
A diferencia de las permanentes tradicionales de antaño, los moldeadores actuales buscan ser más respetuosos con la fibra capilar, permitiendo que el cliente mantenga el peinado deseado durante semanas sin necesidad de recurrir a las tenacillas o planchas a diario.

A pesar de sus beneficios estéticos, Víctor del Valle ha sido muy contundente con el estado previo del cabello. Bajo el lema “Ojo cuidado”, el experto señala que este tratamiento puede resultar contraproducente en determinados casos. “Si tienes el pelo muy dañado, con alisados previos o muy teñido… el moldeador puede destrozarte el pelo”, advierte el estilista.
La combinación de los productos químicos necesarios para fijar la nueva forma del rizo con una estructura capilar ya debilitada por procesos químicos anteriores (como decoloraciones o alisados permanentes) puede provocar la rotura del cabello o una textura excesivamente áspera y encrespada.
La importancia de la consulta profesional
Para evitar desastres capilares, la recomendación de Del Valle es clara: consultar siempre con un profesional antes de dar el paso. Un análisis previo de la porosidad y la resistencia del cabello es fundamental para determinar si el pelo “aguantará” el tratamiento o si, por el contrario, necesita un periodo previo de hidratación y reconstrucción.
En las imágenes compartidas por el peluquero, se observa la gran diferencia de volumen y vitalidad que un moldeador bien aplicado puede otorgar a una melena corta, transformando un cabello liso en una melena rizada con movimiento y cuerpo. El secreto, según los expertos, no está solo en el producto, sino en saber cuándo el cabello está listo para recibirlo.