Ya desde niñas, a la mayoría nos encanta probar los pintalabios de nuestra madre, urgar en su neceser de maquillaje y experimentar con cada estuche, cada paleta, cada esmalte y cada sombra. Nos encanta el maquillaje, así que no es de extrañar que, en cuanto la edad y nuestros padres lo permiten, queramos experimentar con nuestros propios «looks» de maquillaje.
Si bien es cierto que se suele decir que las adolescentes no necesitan maquillaje (no tienen arrugas, ni manchas propias de la edad, ni necesitan corregir ojos caídos, etc.), la mayoría hace ya sus pinitos con 13-14 años. Y puesto que las necesidades de la piel de uina adolescente no son las mismas que las de una mujer adulta ni una piel madura, los productos y la forma de aplicarlos también deberá ser distinta.
La clave para conseguir un maquillaje adecuado para una adolescente es buscar un «look» fresco y nada recargado. Esto significa dejar a un lado tonos intensos y productos muy cubrientes, a favor de los que ofrezcan un resultado más natural.
Maquillaje para adolescentes, paso a paso
Como ocurre en el resto de edades el maquillaje debe aplicarse sobre la piel limpia e hidratada. Dependiendo de las necesidades en cada caso, esto puede implicar la aplicación de una hidratante en gel. Incluso en los cutis mixtos y grasos con problemas de acné, nunca debemos obviar la hidratación con un producto específico (a ser posible, prescrito por el dermatólogo), ya que podríamos provocar que la producción de sebo del cutis se descontrole.
Cubrir el cutis, ¿sí o no?
Uno de los problemas más recurrentes en las pieles adolescentes es el acné, que suele llevar a muchas a usar base de maquillaje para ocultar los granitos. Lo cierto es que las pieles tan jóvenes no suelen necesitar usarlo, pero además puede resultar contraproducente y favorecer la proliferación de nuevos brotes.
En su lugar, lo ideal es cubrir las ligeras imperfecciones de este tipo de pieles con un corrector ligero en el mismo tono que la piel. Con el podemos atenuar las ojeras (si las hay), así como granitos y marcas enrojecidas en el rostro.
Sombras de ojos
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Si bien la adolescencia es una etapa ideal para experimentar con el color en los ojos, lo ideal es hacerlo con tonos suaves que no lleven brillo. Es el caso de los colores pastel (rosa, verde, lila, amarillo, melocotón, azul, etc.). También podemos recurrir a la gama de los neutros para mantener ese «look» fresco y lleno de naturalidad, obteniendo un resultado muy favorecedor.
Ante todo, el maquillaje adolescente debe huir de los tonos oscuros para maquillar los párpados, así como de las sombras con acabado brillante.
Delineado sutil
Lo importante en un maquillaje adolescente es embellecer naturalmente sin caer en la apariencia artificial, de disfraz. Es decir, podemos potenciar los rasgos del rostro joven sin necesidad de sumarle años ni maquillarlo en exceso. Para ello, lo mejor es prescindir del «eyeliner» tradicional y, si acaso, optar por un delineado sutil que potencie una mayor definición del ojo.
Así, podemos optar por un delineado invisible o «tightlining», que se aplica en la línea de agua superior (bajo las pestañas) con lápiz. El resultado será sutil pero efectivo y contribuirá a ese acabado natural que buscamos.
Máscara sí, pero…
Para acabar de intensificar la mirada, podemos aplicar una máscara de pestañas ligera que las defina bien y las levante ligeramente. En el caso de los rostros adolescentes, aplicar un rímel con efecto volumen o que recargue en exceso la pestaña restaría naturalidad al resultado final y centraría demasiado la atención en este punto. De hecho, quienes tienen las pestañas oscuras naturalmente pueden optar simplemente por una máscara de pestañas transparente.
Colorete efecto buena cara
El colofón a un rostro jugoso y joven es ese colorete rosado que enciende las mejillas. Muchas jóvenes con piel clara lo tienen naturalmente y nos sirven como modelo para recrearlo. Así, recomendamos aplicar en las manzanas de las mejillas un rubor en polvo en un tono rosa suave que aporte ese efecto buena cara a todo el rostro.
Por el contrario, hay que huir de tonos más oscuros como marrones, naranjas, rosas terracota o rojos, ya que se verían demasiado exagerados y restarían naturalidad.
Nada de contorno e iluminador
Internet está repleto de tutoriales que detallan paso a paso como moldear el rostro a golpe de maquillaje de contorno e iluminadores con preciosos efectos. Sin duda, este tipo de productos no son apropiados para maquillar a una adolescente porque resultan totalmente innecesarios y no hacen más que recargar la tez. Lo que queremos ante todo es aligerarla para conseguir un efecto de embellecimiento sin que parezca que hemos usado maquillaje.
Labios jugosos
El maquillaje de labios en pieles adolescentes sí permite jugar con tonos más vibrantes, también dependiendo de la ocasión. En general, sientan bien los labiales satinados en tonos neutros y rosados, así como los «gloss». También podemos dejar el labio al natural con un toque de brillo transparente, simplemente usando un bálsamo labial.
Los colores encendidos, los tonos irisados y los acabados mate son más apropiados para rostros más maduros.
Teniendo claros estos pasos, solo nos quedaría hacernos con un neceser completo a base de productos de calidad en los que podamos confiar para maquillar la piel adolescente. Que ofrezcan un acabado duradero y se asienten bien en la piel.