Si sientes que tus pies no están preparados para lucir sandalias es hora de poner en práctica el ritual que los dejará impecables. Esto es lo que necesitas
Se acerca, si no ha llegado ya, ese crucial momento en el que guardamos el calzado de invierno y toca enseñar los pies con el calzado más fresquito del año: las sandalias. Lo normal es que nos cueste dar el paso porque nos hemos acostumbrado meses atrás a esconder los pies con el calzado de invierno y lo que nos encontramos ahora es desolador. Pies pálidos, con durezas antiestéticas, uñas sin adecentar, capas gruesas de piel (hiperqueratosis), grietas,… ¿Y si empezamos a preparar los pies para el verano?
En definitiva, nuestros pies no están preparados para lucir esas sandalias que tanta ilusión nos haría estrenar y que cada vez pegan más dadas las altas temperaturas que se van adelantando. Lo cierto es que no solemos prestar mucha atención a los pies durante el resto del año y no podemos pretender que estén perfectos de un día para otro cuando decidimos inaugurar la temporada de sandalias.
Prepararlos adecuadamente conlleva cierta previsión y un ritual tan necesario como efectivo. Síguelo paso a paso para preparar los pies para el verano y presumir de sandalias bonitas.

Cómo preparar los pies para el verano
Lo primero que te recomendamos es acudir al podólogo para una puesta a punto de los pies, especialmente si presentan durezas, hiperqueratosis o grietas. Lo normal es que este profesional elimine las durezas de la planta y los talones y aplique un tratamiento de hidratación para proteger los pies de los agentes externos. Cuando salgas de la consulta notarás una gran diferencia tanto en el tacto como en la apariencia. ¡Pies nuevos!
Si decides no acudir al podólogo por la razón que sea tendrás que eliminar la sequedad y las grietas en casa con tu propio tratamiento a base de productos especializados. Sigue este ritual paso a paso:
- Realiza un baño de agua tibia: introduce los pies en agua tibia durante diez minutos para que las durezas se reblandezcan y sea más sencillo retirarlas. Si lo deseas, puedes añadir un jabón neutro, sal o algún aceite esencial para suavizar más. Una vez hayas terminado, seca concienzudamente los pies para que no queden restos de humedad (¡esto es muy importante!).
- Realiza una exfoliación de pies para eliminar las células muertas y tenerlos suaves y nutridos. Puedes recurrir a una mascarilla exfoliante de pies como la SVR Xerial Peel, con ingredientes activos queratolíticos y emolientes.

- Utiliza una lima electrónica o manual sobre la piel limpia y seca. Utiliza el lado más grueso para retirar las pieles ásperas y el fino, para pulir el acabado y que quede impecable.

Lima eléctrica para pies Pedi Advanced Philips - Como último paso, hidrata los pies con alguna crema o mascarilla especial, a ser posible, antes de acostarte. Puedes optar por la solución práctica de los calcetines-mascarilla para favorecer el efecto sauna y, con ello, una mayor penetración de los activos.

Puedes repetir este ritual una vez por semana y recurrir con más frecuencia a alguno de los pasos para mantener el resultado. Por ejemplo, puedes incorporar a tu rutina de noche la hidratación de pies utilizando calcetines para dormir de vez en cuando para así reforzar el efecto humectante.
Por ejemplo, desde la marca Alma Secret nos recomiendan como tratamiento hidratante intensivo aplicar una cantidad generosa de su Crema Ultra-Hidratante para Talones de la línea Cleopatra, formulada con agua termal, aceites de baobab, aguacate y almendras, escualano, mantecas de karité y cacao e indicada para zonas resecas y ásperas. Después aconsejan cubrir los pies con calcetines de algodón durante toda la noche.

Además de lucir unos pies saludables, no está nunca de más que acudas a realizarte la pedicura para lucir unas uñas bonitas y una manicura de tendencia. ¡No hay mejor complemento para tus sandalias y tus looks veraniegos!
Cuidar los pies en verano

Una vez hayas puesto a punto tus pies para el verano, lo mejor es que sigas estas recomendaciones de los podólogos para mantener unos pies sanos y bonitos:
- Fuera de la playa o la piscina, evita abusar de las chanclas, sobre todo si vas a caminar bastante, ya que podrían afectar a la planta (además de rodillas, espalda, etc.). Con ellas es muy fácil sufrir tropiezos o caídas que dan lugar a heridas, rozaduras y demás lesiones que estropean la apariencia de los pies.
- Corta las uñas adecuadamente, siempre con forma recta y evitando redondear las esquinas. Si te resulta incómodo, lima las esquinas ligeramente sin alterar ese corte recto.
- Hidrata tus pies a diario y realiza un tratamiento intensivo cada quince días para devolverles la hidratación.
- Seca tus pies completamente tras las duchas o baños. Si dejas que se sequen solos la humedad los debilitará y serán más vulnerables frente a las infecciones.
- Si usas calzado cerrado (por ejemplo, para caminar o hacer deporte), hazlo siempre con calcetines para evitar una excesiva sudoración de pies que provoque la aparición de hongos. No abuses de este calzado tampoco.
- Aplica protector solar en los pies a diario y especialmente cuando estés en la playa o la piscina. Es una de las partes del cuerpo más vulnerable ante las quemaduras y que tenemos tendencia a olvidar.
- Prioriza los calzados flexibles y con materiales transpirables.
- Si te sueles hacer la pedicura, descansa entre aplicaciones para dejar respirar a las uñas.
- Si notas molestias relacionadas con durezas o grietas, acude al podólogo.

