Cosméticos para el melasma: los mejores ingredientes activos para combatir las manchas del sol

¿Qué ingredientes cosméticos se utilizan para combatir las manchas en la cara por el sol?

El melasma es un tipo de mancha que aparece en las zonas más expuestas al sol, sobre todo, en la cara. Se trata más de un problema estético que una enfermedad en sí, aunque preocupa a muchas mujeres por el impacto que causa en su imagen. Por tanto, la causa principal de que aparezca es la exposición al sol, si bien pueden intervenir también causas genéticas u hormonales, como en el melasma gestacional o cloasma, así como la ingesta de anticonceptivos orales.

Los dermatólogos diferencian tres tipos de melasmas:

Cosméticos para el melasma: ¿qué podemos usar en casa?

Básicamente son aquellos formulados con dos componentes activos de eficacia demostrada contra las manchas: la vitamina C y el retinol.

La vitamina C o ácido ascórbico es uno de los ingredientes del momento en cosmética facial porque permite aclarar manchas, además de ofrecer otros beneficios antiedad: estimula la producción de colágeno, aporta un efecto antioxidante, hidrata, combate la inflamación y es exfoliante.

Aunque hay un mito en torno a este principio activo que puede causarnos cierta confusión: no es cierto que produzca manchas en combinación con el sol. Pero lo cierto es que no solo no las produce, sino que las combate aclarando la tez. La confusión viene de que se trata de un activo fotosensible, es decir, que pierde eficacia con la radiación solar, por lo que debe usarse en combinación con protector solar durante el día (¡algo ya de por sí necesario en cualquier crema de día).

Por su parte, el retinol (vitamina A) es otro de los ingredientes más valorados del momento por su carácter multifuncional, incluido el poder despigmentante. Y es que además de combatir las manchas, proporciona una acción exfoliante que permite la renovación celular, estimula la producción de colágeno y elastina, combate las marcas en la piel y tiene un efecto reafirmante. ¡Un activo muy completo!

Puesto que puede resultar irritante, se recomienda incorporarlo en la rutina facial de forma gradual, empezando por usarlo dos días a la semana y en bajas concentraciones hasta comprobar la tolerancia. Asimismo, su uso debe restringirse al ritual nocturno puesto que pierde efectividad con el sol y puede dejar la piel vulnerable a los rayos solares debido a su acción exfoliante.

Aunque la vitamina C y el retinol no son los únicos principios activos con efecto despigmentante. Veamos cuáles más se pueden emplear:

Ácido acelaico: gracias a su efecto despigmentante combate el melasma facial. Además, tiene poderes antiinflamatorios, por lo que se suele prescribir en personas que además tienen problemas de acné que dan lugar a manchas oscuras.

Ácido kójico y arbutina: son principios activos despigmentantes muy potentes que suelen aplicarse en el ritual de cuidado nocturno.

Ácido tranexámico: es un activo relativamente nuevo que actúa evitando y reduciendo la formación de manchas, interrumpiendo el proceso inflamatorio que puede favorecer las manchas y reduciendo la vascularización que a veces se asocia al melasma.

Hidroquinona: es un principio activo que permite el aclarado gradual de las manchas porque inhibe la formación de melanina. Se suele utilizar en combinación con ácido retinoico.

Isoflavonas: además de combatir las manchas, estimulan la formación de colágeno y tienen efectos antiinflamatorios y antioxidantes.

Niacinamida: es una vitamina de excelente tolerancia con propiedades antiinflamatorias, que ayuda a combatir la irritación y el enrojecimiento de la piel, por lo que es ideal para pieles sensibles. Es un potente antioxidante que ha demostrado su eficacia contra las manchas y además cuenta con propiedades seborreguladoras (contra el acné) y antioxidantes. También estimula la producción de colágeno y elastina, a la que vez que regula la pérdida de hidratación de la piel.

5 cosas que quizá no sabías sobre el melasma

El melasma está rodeado de mitos y grandes dudas. ¿Conoces alguno de estos?

Hoy en día el melasma se puede tratar a lo largo de todo el año, incluido el verano, tanto con cosméticos en el ritual diario como con tratamientos de cabina que serán esenciales para mantener los resultados de la parte médico-cosmética. Los avances en este sentido han permitido que sea posible combatir el melasma en verano, puesto que antiguamente los dermatólogos aconsejaban esperar al otoño para tratarlo.

El melasma suele aparecer en la zona del bigote en mujeres jóvenes (20 años) y en la mandíbula en las maduras (a partir de 40). En el primer caso, tanto los cambios hormonales como el uso de anticonceptivos orales son determinantes.

Es más frecuente en personas con pieles morenas (fototipo de piel tipo IV). Es ese tipo de piel que se mantiene bronceada todo el año y se intensifica en verano.

El melasma puede desaparecer espontáneamente con la menopausia, puesto que la disminución de los estrógenos lo favorece. Ocurre en melasmas condicionados por factores hormonales.

Tendrán más predisposición al melasma aquellas personas (mayoritariamente, mujeres, aunque no exclusivamente) que han tomado mucho el sol a lo largo de los años. Y es que el daño solar se acumula durante toda la vida.