Seguro que en tu entorno es cada vez más habitual usar las palabras estrés o ansiedad. Se ha convertido en el día a día por cuestiones laborales, personales y hasta por factores externos como la pandemia del Covid-19. El estrés emocional, al que todos en menor o mayor medida estamos expuestos, hace que bajen nuestras defensas cutáneas dando paso a procesos inflamatorios y a la producción de adrenalina y cortisol. Es decir, que afecta a nuestra piel de una forma más que probada.
En los últimos años, el estrés se ha convertido en el principal problema de envejecimiento de la piel, reemplazando a la exposición a los rayos UV o la contaminación. Esta preocupación está más presente en las generaciones más jóvenes menores de 40 años y por eso ahora, más que nunca, debemos incluir en nuestra cosmética productos antiestrés, que prevengan y corrijan sus efectos.
Facialderm es una marca española que abandera la neurocosmética. Toda su la línea contiene una alta concentración de activos antiestrés y antiedad basados en los principios de la neurocosmética. Estos reducen y previenen los signos del estrés facial y el envejecimiento prematuro. Les hemos preguntado cómo podemos ayudar a nuestra piel a combatir los efectos negativos del estrés y la ansiedad. Teniendo claro que la cosmética no es la terapia que necesitamos para mejorar nuestra salud mental, pero sí que puede ayudarnos en lo que a nuestra piel se refiere.
¿Por qué el estrés afecta a la piel?
«La piel está directamente conectada con el sistema nervioso central y el sistema circulatorio. Por esta razón, cualquier alteración en nuestro organismo repercute negativamente en su aspecto y, en su efecto en la salud de la piel. Los estados de ansiedad y nerviosismo, así como la exposición a agentes externos (viento, frío, sol, polución…) provocan desequilibrios hormonales y debilitan nuestro sistema inmunológico».
¿Podríamos decir que a través de la piel la mente nos manda señales de que algo no va bien? «Sí, en la piel se ve reflejada cualquier alteración que sufra nuestro organismo».
¿Qué efectos negativos son producidos por el estrés o la ansiedad?
«El aumento de la secreción de cortisol permite afrontar el estrés y las exigencias del día, además de incrementar la disponibilidad de energía. Si bien es necesario para sobrevivir, también puede traer problemas para la salud, ya que el hecho de que exista una secreción elevada puede provocar a corto plazo en la piel problemas. Entre ellos estarían la dermatitis, acné y empeorar condiciones preexistentes, como la psoriasis o rosácea.
A largo plazo este aumento de cortisol acelerará el envejecimiento cutáneo porque el cortisol consigue descomponer el colágeno y la elastina presente en la piel a un ritmo mucho mayor del correspondiente de forma natural. Esto da como resultado la aparición temprana de arrugas y líneas de expresión. Además, la ansiedad también hace que se destruya el ácido hialurónico y daña el ADN celular, afectando de forma concreta a la parte encargada de controlar el envejecimiento de las células». Además, está también comprobado que el estrés provoca una piel apagada y poco luminosa.
¿Qué principios activos ayudan a combatir esos problemas de la piel?
Aunque lo ideal sería poder llevar un estilo de vida relajado, no siempre es fácil o posible. Por eso, podemos incluir en nuestra rutina facial ciertos productos o principios activos que pongan freno a los efectos negativos del estrés en la piel. Higiene, hidratación y productos específicos conseguirán resultados óptimos para este problema cutáneo. Quizá no podamos controlar el estrés o la ansiedad, pero sí disminuir sus efectos.
«El ingrediente estrella y principal activo antiestrés de Facialderm es el Neurophroline. Se trata de un activo antiestrés presente en toda la línea de Facialderm que se extrae de la Tephrosia purpurea. Esta es una planta nativa de la India usada tradicionalmente en la medicina ayurvédica por sus beneficios en la piel. Se ha demostrado que este activo actúa a través de varias vías bloqueando o paliando los efectos negativos del estrés cutáneo. Este activo en combinación con otros antiedad presentes en nuestros productos, combate los signos de envejecimiento prematuro causados por estrés».
¿Qué rutina sería la perfecta para alguien que sufre de estrés, de jornadas maratonianas, etc?
«No hay una rutina general, la rutina se debe personalizar según el tipo de piel, necesidades y estilo de vida. Eso es lo que permite Facialderm, combinar sérums y cremas con activos antiedad y antiestrés según lo que nos preocupe. Hay un sérum lifting, otro antirrojeces, un antimanchas, un reductor de poros, un antipolución y todos son antiestrés y antiedad. Combinados con las cremas para piel seca o piel grasa, se completa la rutina perfecta».
Nuestro consejo es aprovechar el momento del día que dedicamos a nuestra piel para desconectar de cualquier tipo de problema o estrés. Lo ideal es dedicarnos a nosotros mismos, concentrarnos en el ritual cosmético durante unos minutos y podemos ayudarnos de gadgets como el roller facial, que favorece la circulación de la sangre, libera la tensión del rostro y reafirma la piel.