Del fucsia al sorbete de limón, las expertas en manicura apuestan por una paleta que combina tonos intensos, pasteles y neutros para adaptarse a todos los estilos este verano
Elegir el color de uñas perfecto nunca ha sido tan complicado. Las tendencias cambian constantemente y, aunque existen tonos que nunca desaparecen, cada temporada surgen nuevas propuestas que terminan conquistando salones de belleza y redes sociales. Este verano de 2026 la manicura deja atrás la idea de un único color protagonista para dar paso a una paleta mucho más amplia, donde conviven los tonos vibrantes con los acabados suaves y minimalistas. Las manicuristas coinciden en que este año las tendencias buscan reflejar diferentes estados de ánimo. Mientras algunas mujeres apostarán por colores llenos de energía, otras preferirán esmaltes neutros. El resultado es una selección de seis tonalidades que prometen convertirse en las más solicitadas durante los próximos meses.
El fucsia vuelve con fuerza

El rosa fucsia regresa como uno de los colores estrella del verano. Se trata de un tono vibrante que transmite optimismo y que resulta especialmente favorecedor sobre la piel bronceada. Las expertas explican que este color recuerda a las flores tropicales y a los atardeceres estivales, por lo que se convierte en la elección ideal para quienes buscan una manicura con personalidad. Además, funciona igual de bien en uñas cortas que en manicuras más largas, donde consigue un efecto todavía más llamativo. Es, sin duda, la propuesta más atrevida de toda la temporada.
El lavanda ahumado conquista a las amantes de la discreción
Si el fucsia representa la cara más enérgica del verano, el lavanda ahumado simboliza la sofisticación. A diferencia del clásico lila pastel, esta versión incorpora matices grisáceos que suavizan el resultado y aportan una imagen mucho más elegante. Las especialistas destacan que este tipo de tonos encajan perfectamente con la tendencia de los pasteles apagados, cada vez más presentes tanto en moda como en maquillaje.

Hay colores que nunca pasan de moda y el blanco continúa ocupando un lugar privilegiado en las manicuras de verano. Su acabado limpio y luminoso combina prácticamente con cualquier prenda y potencia el efecto del bronceado. Además, ofrece una imagen cuidada y minimalista que encaja con la creciente popularidad del lujo silencioso y los estilismos sencillos. Por ello, las manicuristas consideran que seguirá siendo uno de los esmaltes más demandados durante toda la temporada.

Cada verano encuentra su propia versión del coral y este año llega con una propuesta especialmente luminosa. Situado a medio camino entre el rosa y el naranja, este tono transmite frescura y vitalidad sin resultar tan intenso como el fucsia. Es una alternativa perfecta para quienes desean incorporar color a sus uñas sin recurrir a los tonos fluorescentes. Además, combina especialmente bien con prendas blancas, tejidos naturales y accesorios de rafia.
El sorbete de limón sustituye al amarillo mantequilla

El amarillo mantequilla ha sido uno de los colores más repetidos en moda durante los últimos meses. Sin embargo, en el terreno de la belleza la tendencia evoluciona hacia una versión más fresca. El denominado sorbete de limón apuesta por un amarillo suave y luminoso que recuerda a los cítricos y a los helados del verano. Según las expertas, este color transmite alegría sin resultar excesivamente llamativo y fotografía especialmente bien bajo la luz natural. Es una opción ideal para quienes buscan una manicura diferente sin alejarse de los tonos claros.

La inspiración natural continúa marcando las tendencias de belleza y el verde matcha es el mejor ejemplo de ello. Este tono, inspirado en el popular té japonés, aporta una estética orgánica, relajada y contemporánea. Frente a los verdes más intensos, el matcha ofrece una versión mucho más suave y fácil de llevar. Más allá de los colores concretos, las manicuristas coinciden en que las uñas han dejado de ser un simple detalle para convertirse en un complemento más del estilismo. Al igual que ocurre con la ropa o los accesorios, la manicura refleja las tendencias de cada temporada y acompaña la evolución de la moda. Este verano conviven el minimalismo del blanco, la delicadeza del lavanda ahumado y la frescura del verde matcha con propuestas mucho más vibrantes como el fucsia o el coral. No existe un único color ganador. La clave está en adaptar la manicura al estilo personal y elegir el tono que mejor represente la personalidad de quien lo lleva.