Trucos (no beauty) que mejorarán tu piel por tu cara bonita

Las sábanas en la que duermes, la toalla con la que te secas la cara e incluso la alimentación que llevas, son claves para presumir de piel bonita y joven

No hablamos de trucos de belleza como tal, sino de hábitos diarios que tienen mucho que ver con la belleza de tu piel. Si además de usar buenos cosméticos y adecuados para tu piel prestas atención a estos trucos no beauty, seguro que añades un plus de belleza inesperada a tu cara.

La almohada de tus sueños, ¡lávala!

Mucho se habla sobre lo importante que es irse a la cama con la piel limpia e hidratada porque es por la noche cuando se produce la regeneración celular, pero de poco sirve meterse en ella con una rutina de belleza de noche completa si la almohada no está limpia.

“La funda de la almohada hay que cambiarla, al menos, cada dos días. Aunque a priori pueda parecer algo sin importancia, pensemos en que, durante toda la noche, la piel del rostro está en contacto con ella y, al final, se acaba convirtiendo en un depósito de bacterias y, como consecuencia, pueden aparecer puntos negros y granitos en nuestra piel”, señala Estefanía Nieto, directora técnica de Omorovicza

La lista de la compra antioxidante y antiinflamatoria

Es muy común que en épocas en las que cometemos excesos en la alimentación la piel se acabe resintiendo. Para evitarlo hazte una lista de la compra antioxidante y antiinflamatoria con pescados azules, verduras detoxificantes y oxigenantes, sobre todo las de hoja verde, y aceite de oliva, además de mucha agua. Es tan importante hidratarse por fuera como por dentro.  Evita las harinas refinadas y cualquier alimento que produzca picos de azúcar, porque serán críticos para que tu piel no pierda colágeno.

Limpia la alcachofa de la ducha

Hay pocas sensaciones más placenteras que darse una ducha calentita y con presión después de un día largo. Sin embargo, hay ocasiones en las que en la alcachofa de la lucha se acumula cal que puede alterar al equilibrio cutáneo,  y no todo queda ahí. Si no limpiamos a menudo la alcachofa, también aparecerán microbacterias a consecuencia de la humedad que pueden producir brotes en nuestra piel

Ojo con la toalla

Esa toalla con la que cada día te secas las manos y la cara es clave. Aunque aparentemente estén limpias, en realidad son el caldo de cultivo de bacterias y hondos. “En las toallas se acumulan piel muerta y secreciones salivales, además de ácaros. Si nos secamos habitualmente con la misma toalla y, sobre todo, si la usamos para la cara y el cuerpo, los microbios y otras secreciones se quedan impregnados en el tejido, pudiendo ser el foco de granitos u otras reacciones cutáneas”, comenta Sonia Ferreiro, cosmetóloga, biotecnóloga y directora técnica en Byoode

Además, no tenemos que olvidar que una toalla está en contacto con la humedad de manera constante, “por lo tanto, sin darnos cuenta, estamos creando el mejor ambiente para los microbios. Así que mi recomendación es usar siempre una toalla limpia para la cara y cambiarla a diario”, aconseja la especialista en belleza de Byoode.

 

 

 

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