Desde las bodas en un aparcamiento hasta un toro mecánico con un carro de Mercadona como premio, Alejandra Lacida repasa las anécdotas más curiosas del sector y comparte los consejos que todo novio debería conocer
Las modas cambian y las bodas también. Lo que hace unos años era imprescindible hoy ha desaparecido de muchos enlaces, mientras nuevas tendencias se abren paso entre las parejas que preparan su gran día. Desde las bodas sin niños hasta el regreso del corte de la tarta o la importancia de pensar antes en la comodidad que en la estética, Alejandra Lacida, fundadora de La Madrina, repasa para Bulevar Sur cómo han evolucionado las celebraciones en Sevilla y revela algunas de las historias más sorprendentes que ha vivido como wedding planner.

“Las gambas ya no son imprescindibles”
Aunque las bodas nocturnas tienen un encanto especial, Alejandra reconoce que, personalmente, prefiere las celebraciones de día. Especialmente cuando se celebran en Sevilla. Organizar una boda en Sevilla durante julio o agosto supone un auténtico reto. Y no solo por los novios. También por los invitados. La wedding planner recomienda celebrar las bodas por la noche siempre que sea posible, pero advierte de un error muy habitual. Muchas parejas priorizan la estética frente al bienestar. “Hay novios que no quieren colocar grandes equipos de climatización porque estropean la decoración. Pero nadie se va a acordar de las lámparas si está pasando calor.” Su consejo es claro. Si el lugar dispone de un salón interior acondicionado, conviene tener siempre preparado un plan B. “Los invitados recuerdan mucho más si estuvieron cómodos que cómo era exactamente la iluminación.”

Las modas también cambian en la gastronomía. Uno de los símbolos clásicos de las bodas andaluzas prácticamente ha desaparecido. “Las gambas ya no son imprescindibles.” Durante años el marisco se asociaba a una boda de categoría. Hoy cada vez aparece menos en los cócteles. En cambio, hay una tradición que parecía completamente olvidada y que está viviendo un inesperado regreso. El corte de la tarta vuelve a ponerse de moda. Aunque el postre continúe sirviéndose de forma individual, muchas parejas recuperan ese momento únicamente por su valor simbólico y estético. Alejandra cree que las bodas celebradas en Sevilla conservan una personalidad muy reconocible. Y gran parte de esa identidad se encuentra en los caterings. “El servicio de los caterings sevillanos es muy diferente. Cuando alguien ha estado en muchas bodas sabe perfectamente cuándo está trabajando un catering de Sevilla.”
Mejor una hacienda que el centro de Sevilla
A la hora de elegir el lugar de celebración tampoco tiene dudas. Aunque existen espacios espectaculares dentro de la capital, las restricciones urbanas hacen que la mayoría de parejas termine apostando por haciendas y fincas de la provincia, donde existe mayor libertad para organizar toda la celebración. Después de tantos años organizando bodas, las anécdotas son inevitables. Una de las más sorprendentes fue la petición de unos novios que querían instalar un toro mecánico durante la fiesta. El premio para quien aguantara más tiempo no era dinero ni un viaje. Era un carro de Mercadona completamente lleno. Pero quizá la petición más surrealista llegó hace apenas unos meses. Una pareja pidió que varios actores recibieran a los invitados con la cara completamente pintada de azul y cubiertos con plásticos transparentes, sin dar ninguna explicación. “Querían que nadie entendiera absolutamente nada cuando llegara a la boda. Y lo consiguieron.” Después de organizar decenas de enlaces, Alejandra reconoce que hay una historia que sigue emocionándola especialmente. Fue la boda de Carmen Huertas, una pareja de Jaén que confió en La Madrina apenas unos meses después de que la empresa comenzara su trayectoria. La celebración tuvo lugar en el aparcamiento del restaurante del novio, un espacio que transformaron por completo para convertirlo en una auténtica fiesta. “Era un parking con el cartel del restaurante presidiendo todo. Para ellos significaba muchísimo y quisieron que ese lugar formara parte de su historia.” Pero no fue únicamente el escenario lo que convirtió aquella boda en inolvidable. La pareja llevaba tiempo intentando tener un hijo sin conseguirlo y decidió centrar toda su ilusión en organizar su boda. “Pensaron: si ahora mismo no llega el bebé, vamos a disfrutar de esta otra ilusión.” Poco después del enlace llegó la noticia que tanto esperaban. “A los pocos meses se quedaron embarazados y hoy tienen una niña. Es una de esas bodas que nunca se olvidan.”

Ya no existe temporada baja, casarse en diciembre está de moda
Si antes existía una clara diferencia entre temporada alta y baja, hoy prácticamente ha desaparecido. Según explica Alejandra, incluso diciembre se ha convertido en uno de los meses favoritos para casarse. Pero los auténticos protagonistas siguen siendo septiembre y octubre, cuando La Madrina llega a organizar dos bodas cada sábado durante semanas consecutivas.

Porque, aunque las tendencias cambien, los presupuestos aumenten y las modas vayan y vengan, hay algo que, según esta wedding planner sevillana, continúa siendo exactamente igual que hace décadas: las parejas siguen buscando un día inolvidable, pero ahora tienen mucho más claro que el verdadero lujo no está en acumular detalles, sino en conseguir que todos disfruten de la experiencia.