¿Has reparado alguna vez en que la mayor parte de tu tiempo la pasas en interiores cerrados? Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los europeos pasamos un 90% del tiempo, dos tercios en nuestro hogar y el resto en el lugar de trabajo o espacios públicos. Esto choca con la esencia del ser humano y su necesidad de estar en contacto con la naturaleza y rodeado de vegetación. Por eso la mayoría de nosotros escapamos al campo, la montaña o la playa en cuanto podemos para respirar aire más puro y desconectar del estrés. Pero, ¿y si pudiésemos llevar un poco de esa naturaleza a casa?
Es el planteamiento del que parte el método Skogluft, una filosofía que pretende ir un paso más allá de tener algunas macetas naturales en casa. Se trata de un método diseñado por el ingeniero noruego Jorn Viumdal que consiste en integrar muros vegetales en el hogar para reducir los niveles de estrés en la familia (¡no solo de los adultos!), mejorar la concentración y reducir el malestar.
Beneficios del método Skogluft
Según la experiencia de este ingeniero, que trabajó en las mejoras de un hospital en Oslo, la instalación de jardines verticales vivientes en casa mejora no solo el ánimo, sino la salud, ya que permite que se reduzcan los niveles de cortisol (la hormona que se segrega como respuesta al estrés) y se fortalezca el sistema inmune.
Teniendo en cuenta la filosofía de este método, cuantas más plantas tengamos en el mismo espacio, más beneficios obtendremos: seremos más felices e incluso productivos, si se trata del puesto de trabajo. Además, mejorará nuestro descanso y reactivaremos nuestras defensas.
Se refiere a especies como los potos, ideales «para eliminar toxinas y contaminantes del aire y transformarlos en elementos mucho más amables con nuestros pulmones», según Viumdal. De hecho, afirma que en las oficinas en las que se ha implantado su método, los trabajadores «han reportado menos problemas respiratorios, menos somnolencia por la tarde y menos dolores de cabeza».
Método Skogluft: plantas de interior para principiantes
El método Skogluft se ha puesto en práctica en todo tipo de espacios además de hospitales, como aeropuertos, colegios, oficinas (las de Google Noruega, por ejemplo) y, por supuesto, casas. De hecho tú mismo puedes adquirir en su tienda online unos de sus kits para instalar un jardín vertical natural en tu hogar. Se trata de un kit de fácil instalación que permite colocar 16 macetas que apenas hay que regar cada 3-4 semanas. Basta con verter litro y medio de agua en las bandejas donde se colocan las hileras de plantas.
Por eso, es ideal tanto si no tienes tiempo para cuidar plantas, como si tienes pocas dotes para la jardinería. De hecho, esa es la razón por la que el creador de este método ha elegido el poto para comercializar sus muros vegetales. Es una de las plantas más resistentes y duraderas. «Ha vivido en la Tierra mucho más que nosotros, los humanos. Ella no depende de nosotros, pero nosotros dependemos completamente de ella», explica Viumdal en un vídeo promocional.
Luz natural o que la imite
La segunda parte del método consiste en dotar de una luz lo más natural posible a los espacios interiores para recrear ese ambiente propio de la naturaleza en combinación con las plantas naturales. «El reflejo de la luz en esas plantas tiene un poderoso efecto sobre nosotros, pero no es fácil que las plantas crezcan en el interior», señala el creador del método Skogluft.
Para mantener ese jardín vertical natural, además del riego una vez al mes, serán necesarias al menos siete horas de luz natural al día (puede ser mediante bombillas que la recreen), así como la poda de hojas secas y aquellos brotes que crezcan demasiado y den sombra a otras hojas.
Foto principal: @skogluft