Un diseño en punto de seda con lunares bicolor, volantes en zigzag y detalles que actualizan el traje de flamenca clásico
La Feria de Abril de Sevilla sigue avanzando y, Manuela Villena ha vuelto a confirmar su posición como uno de los referentes de estilo más sólidos de la cita. La esposa del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, ha regresado al albero acompañada de su marido.
El vestido de José Hidalgo
Tras un primer día en el que apostó por la artesanía más clásica de Rocío Peralta, Villena ha optado en esta ocasión por un diseño de José Hidalgo, uno de los creadores sevillanos en los que confía desde hace años. No es la primera vez que recurre a él para la Feria, pero sí una de las más significativas en cuanto a evolución estética. El vestido, confeccionado en punto de seda, juega con el clásico estampado de lunares en blanco y negro, uno de los más reconocibles dentro de la moda flamenca. Sin embargo, el diseño introduce variaciones en el tamaño de los lunares y en su disposición, generando un efecto visual más dinámico. La silueta mantiene el cuerpo entallado, pero el escote cuadrado sustituye al habitual escote en pico, aportando una imagen más limpia y favorecedora.

Disposición en zigzag
Uno de los elementos más destacados es la falda. Los volantes, en lugar de caer de forma vertical, se organizan en una disposición en zigzag que recorre toda la pieza, aportando movimiento y rompiendo con la estructura clásica. Este detalle, junto con el plisado de los volantes, introduce un lenguaje más actual sin perder la esencia del traje de flamenca.
Tres broches

El mantoncillo, confeccionado en el mismo tejido que el vestido, se coloca de forma clásica y se sujeta con tres broches, dejando protagonismo al escote. En el apartado de complementos, Villena apuesta de nuevo por una peina de carey antigua de El Baúl de Mariquilla y unos pendientes de coral firmados por Ignacio de Pilar. El toque final lo aportan los claveles rojos de Brunia, colocados sobre un recogido pulido que despeja el rostro.