¿Qué tipo de prendas nos estilizan menos? Estas son las que debemos evitar
Sentirnos bien con la imagen que vemos ante el espejo es esencial para mantener nuestra autoestima en un nivel óptimo. Aunque a veces sentimos que tenemos kilos de más o nuestra figura no está tan moldeada como nos gustaría. Más allá de trabajar por conseguir una imagen con la que nos sintamos a gusto (ejercicio, mejoras en la alimentación, cambios de corte y peinado, etc.) el vestuario juega un papel importante en cómo nos sacamos partido.
De hecho, la forma en la que nos vestimos puede hacer que nos veamos más o menos favorecidas, hasta el punto de que hay prendas que nos hacen ganar kilos. Estas son las que debemos evitar.
La ropa ancha engorda
Las prendas «oversize» o sin forma desdibujan la figura y tienden a sumar kilos, especialmente cuando la figura no es precisamente esbelta.

Tampoco son recomendables los patrones con mucho volumen, ya sea a base de volantes, frunces o mangas abullonadas. Con ellos solo conseguiremos añadir kilos de más a nuestra figura, puesto que la desdibujan y la hacen parecer más amplia de lo que es. Lo más acertado en su lugar sería elegir diseños entallados clásicos que marquen la cintura, con escote en V, así como brazos y piernas visibles (al menos, parcialmente).

Por otra parte, dentro de la tendencia de la ropa holgada podemos también optar por prendas amplias exteriores, como chaquetas que queden abiertas para dejar ver debajo otras que marquen la figura. En ese caso, lo mejor será apostar por colores oscuros para las prendas de debajo, las más ceñidas, y llevar por encima una prenda superpuesta más clara o de un tono más llamativo.
Cortes rectos y prendas muy ajustadas

Tampoco los cortes totalmente rectos favorecen a la hora de simular un cuerpo más esbelto, aunque se pueden compensar con accesorios marquen la figura, como los cinturones. También, con prendas superpuestas a modo de capas, como chalecos, por ejemplo.
Igualmente, llevar ropa demasiado ajustada no hará ningún favor a nuestra figura, ya que hará resaltar con toda probabilidad aquellas partes que más nos interesa disimular. Lo ideal es llevar prendas entalladas, pero no demasiado ajustadas. La diferencia está en que las primeras marcan la figura y dan forma, mientras que las segundas evidencian cada volumen de manera exagerada.
Prendas que cubren demasiado
Es un error cubrirnos de forma excesiva con prendas (pañuelos, chaquetas, camisas largas, mangas hasta la muñeca, cuellos altos…) y no enseñar nada de piel. En su lugar, lo más favorecedor será enseñar ciertas zonas como el cuello, el escote, un poco de espalda, los hombros, parte de los brazos o las piernas, ya que estilizará más nuestro «look». Debemos también evitar tapar el cuello con prendas de cuello cisne, pañuelos o collares voluminosos, especialmente si no lo tenemos demasiado largo y esbelto.

Como contrapartida, los escotes en V, las mangas francesas o de capa, los cortes tobilleros, las espaldas ligeramente abiertas y las camisas con hombros al descubierto nos harán parecer más esbeltas.
Tejidos gruesos

La ropa con tejidos rígidos y gruesos como los vaqueros contribuye a hacernos ganar volumen, especialmente en prendas con cortes amplios. Mejor será elegir tejidos livianos y prendas fluidas que no añadan centímetros a nuestra figura. Igualmente, los tejidos brillantes también tienden a ensalzar las curvas, así que solo los usaremos donde nos interese en cada estilismo.
Colores y estampados que adelgazan

Para parecer más esbeltas son siempre preferibles los colores oscuros, si bien no hay que cerrarse a otros tonos, siempre que tengamos en cuenta las premisas anteriores. Como hemos apuntado antes, podemos reservar esos colores oscuros para las prendas que marcan la figura y dejar otros tonos para las superpuestas o los accesorios.
Por otro lado, combinar distintos colores en parte de arriba y de abajo, aunque solo se trate de una variación de tono dentro de la misma gama, nos permitirá marcar la figura de manera más favorecedora.
Ver esta publicación en Instagram
En cuanto a estampados, engordan especialmente los XL o con formas redondeadas (como ciertos «animal print»). Y es que pueden añadir un volumen poco favorecedor en zonas que no nos interesa potenciar. Lo mejor es optar por las prendas lisas o, en todo caso, líneas verticales, así como combinar tejidos lisos con estampados de tamaño pequeño, usados estratégicamente para centrar la atención donde más nos interesa. Por supuesto, si no queremos ganar kilos al vestirnos, nada de estampados con líneas horizontales o lunares.
Detalles que suman volumen

En general, las prendas con bordados, abalorios, pedrería y lentejuelas tienden a sumar kilos, con lo que debemos evitarlas sobre todo en las partes de nuestro cuerpo que no nos interesa destacar demasiado.
Además, los bolsillos grandes ensanchan de más nuestras caderas o añaden volumen al pecho en pantalones, faldas y camisas. En este sentido, hay que evitar los abrigos con grandes bolsillos o pantalones cargo que acentúan las caderas si lo que queremos es estilizar la figura. Aunque, si nos interesa, podemos usarlos para compensar volúmenes y llevar la atención a una parte diferente a la que deseemos disimular. Por ejemplo, añadir volumen en el pecho para compensar unas caderas anchas, o en las caderas si tenemos mucho pecho y estas no son muy pronunciadas.
Calzado cerrado, melena suelta
Ver esta publicación en Instagram
Por último, en cuanto al calzado, lo mejor es optar por zapatos que hagan que nuestras piernas parezcan más largas. Eso se consigue con calzado que deje ver el empeine, así como con diseños en punta.
En cuanto al peinado, el pelo recogido siempre ayuda a estilizar el rostro y el “look” en general, por lo que coletas, semirrecogidos y moños serán nuestra preferencia.
