Las diseñadoras analizan desde el Real el cambio de tendencia hacia trajes más trabajados y dan las claves para cuidar el vestido de flamenca
La Feria de Abril de Sevilla es, para muchos, la semana más esperada del año. Y para quienes viven la moda flamenca desde dentro, también es el momento de tomar el pulso real a las tendencias. En pleno albero, y en uno de esos encuentros que definen el ritmo del real, las hermanas Gaviño comparten su visión: una mirada experta que confirma algo que ya se intuía estos días, la vuelta a la artesanía.
La vuelta de la artesanía
“Esto es la semana del año”, reconocen entre risas. Feriantes de vocación, explican que organizan todo con antelación para poder disfrutarla al máximo. “Intentamos trabajar poquito y vivir la feria, porque somos muy feriantes”. Pero más allá del ambiente, lo que realmente les interesa es lo que está ocurriendo en la moda. Y ahí son claras: este año hay un cambio. “Estoy viendo mucho traje bueno, mucho traje trabajado. Y eso me encanta”, señalan. Para ellas, no se trata solo de estética, sino de oficio. “Hace unos años se veían trajes que no estaban tan trabajados, y ahora vuelve la artesanía y la gente la está valorando otra vez. Eso nos hace sentir muy orgullosas”. ¿Y qué es exactamente un traje bien trabajado? La respuesta no duda: horas, estructura y técnica. “Un traje con su enagua, su forro, un buen patrón… eso es lo importante. Son muchos metros de tela, mucho vuelo, mucho trabajo detrás”, explican.

En cuanto a sus propios diseños, destacan dos que han marcado esta edición. “El rojo de Rocío nos ha vuelto locas”, confiesan. Un vestido que, partiendo de una base clásica, introduce matices que lo hacen especial, sin perder la raíz. También mencionan el diseño de Fabiana, otro de los más comentados en redes. “Es un traje muy trabajado, con muchísimo vuelo, y la gente lo ha notado. Para nosotras es un orgullo que se valore ese trabajo”.
En este terreno es difícil decir “nunca”
Hablar de moda también implica hablar de límites, o más bien de la ausencia de ellos. Las Gaviño lo tienen claro: en este terreno es difícil decir “nunca”. “Hace años decía que jamás me pondría plataformas y ahora todos mis zapatos son así”, reconocen. Sobre futuros retos, no esconden la ambición, pero siempre desde la admiración. “Nos encantaría vestir a Madonna”, dicen entre risas, aunque matizan que lo verdaderamente importante es conectar con quienes valoran su trabajo. “Que alguien a quien admiras reconozca lo que haces es increíble”.
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Cómo cuidar y guardar el traje de flamenca tras la Feria
Y cuando la Feria se acerca a su final, llega otra de las grandes preguntas: cómo cuidar los trajes. Aquí también tiran de experiencia. “Lo primero, siempre limpio”, advierten. Recomiendan retirar el albero antes de lavarlo y prestar atención al tejido, ya que no todos deben guardarse de la misma forma. “Hay vestidos que es mejor doblarlos y otros colgarlos, depende mucho del material”. Pero por ahora, no es momento de pensar en despedidas. “Queda mucha Feria todavía, y luego romerías”, recuerdan. Porque en Andalucía, la moda flamenca no termina nunca.