Juanma Delgado (ganador del programa): «’Aguja Flamenca’ era una oportunidad enorme que tenía que agarrar»

  • Moda
  • HACE 4 meses, 11 días

Entrevistamos al joven de Aracena que conquistó al jurado con estilo elegante e innovador en una final con mucho nivel

Juan Manuel Delgado ha ganado la primera edición de «Aguja Flamenca». EL joven de Aracena (Huelva) ha sido el vencedor después de un excelente paso por talent show de moda flamenca de Canal Sur. El programa, que ha ido mejorando sus datos de audiencia semana a semana, ha conseguido asentarse en la programación al aportar un contenido original que pone el valor la importancia del sector de la moda flamenca en nuestra tierra.

Este diseñador de 25 años se ha formado en la Escuela Metrópolis de Sevilla, pero podrá seguir evolucionando en la moda flamenca de forma específica gracias a uno de los premios de «Aguja Flamenca», una beca para cursar la Cátedra de Moda Flamenca de Sevilla de Moda. Además, podrá presentar su propia colección en SIMOF 2021 y Flamentex le proporcionará los tejidos necesarios.

«Juanma acaba de terminar de estudiar, tiene una clase innata y natural y conjuga perfectamente el diseño, la costura y el buen hacer de la flamenca. Hace algo distinto, pero sin rozar lo excéntrico. Es un buen creador, muestra su estilo y lo hace desde una moda ponible e innovadora. Es un justo ganador, está desde el principio del programa, tiene ganas de seguir formándose, respeta el mundo de la moda, es muy inteligente y ha sabido aprender de cada persona que ha pasado por allí. Me gustaron todos los trajes de la final, el de Manuel Eslava especialmente, podrían haber ganado todos, pero el que conjugaba lo que buscábamos era el de Juanma», cuenta a Bulevar Sur el diseñador Cristo Báñez, uno de los miembros del jurado de «Aguja Flamenca».

¿Cómo resumirías tu paso por «Aguja Flamenca»?

Creo que si mi paso ha sido algo es verdadero, muy intenso, muy real y con mucha humildad. Lo he vivido todo muchísimo, tanto las alegrías como los agobios, la tristeza por compañeros que se iban, si lo pasábamos mal porque no terminábamos el trabajo… He sido yo mismo, que es fundamental. He sido un concursante que no ha querido llamar la atención ni meterse en jaleos. He ido a lo mío, siendo consciente de que era una oportunidad enorme que tenía que agarrar. Yo iba a trabajar y a hacerlo bien como me han enseñado.

Tú eres uno de los concursantes que sí que se había formado como diseñador…

Sí, estudié Diseño de Moda en Metrópolis. Era de las escuelas que más conocía y me convenció. Para mí fueron los años más bonitos que he vivido, hacía lo que me gustaba y había encontrado lo que yo quería y por lo que llevaba tantos años luchando.

¿Siempre lo tuviste claro con la moda? ¿Y con la flamenca?

Siempre supe que quería hacer algo relacionado con la moda. Por circunstancias de la vida cuando terminé Bachillerato no pude e hice un ciclo superior de Administración y Finanzas, mientras trabajaba y ahorraba para poder ir a la escuela de moda. Terminé Diseño de moda, patronaje industrial y modelismo el año pasado. Siempre me he inclinado hacia la flamenca durante mis estudios. Mi ilusión siempre fue presentarme al concurso de noveles de SIMOF, pero supone mucho gasto y era imposible. El segundo año de la escuela me avisaron de que había un concurso nuevo de noveles y que solo había que hacer un traje de flamenca, el de la pasarela Doñana D`Flamenca. Me presenté y gané la mención especial. Durante mi tercer año que ya era el último, me llamaron de un taller de costura para que hiciera las prácticas con ellos y ahí es donde he aprendido más en tema de confección.

¿De dónde viene ese amor por la costura?

Mi familia es muy romera y cada año he vivido muy intensamente los preparativos para la romería. Recuerdo que yo decía a mi madre y mi hermana cómo se tenían que hacer los trajes, qué tela elegir, los complementos… Desde pequeño ya mangoneaba todos esos detalles para ellas y después a mis amigas. Siempre me ha encantado y me llamaba la atención. Mi madre no es profesional, pero se hace sus trajes y siempre lo he visto de cerca en casa. Gracias a mi familia he conseguido todo lo que he conseguido, sin su ayuda habría sido imposible.

¿Cómo viviste el proceso del casting para entrar en el programa?

Yo estaba ya trabajando porque después de las prácticas me quedé en la empresa. La directora de mi escuela nos avisó del casting, pero no le di importancia y me dio algo de miedo al ser un programa nuevo, tenía un trabajo que no quería perder… Un día me llamaron porque alguien había dado mi número de teléfono. En ese momento me hizo ilusión, me contaron todo y me hicieron una primera parte del casting por teléfono. A los dos o tres días me llamaron para citarme en Sevilla. Teníamos que llevar nuestra máquina de coser y un traje de flamenca desmontado, no tenía nada allí que poder llevar y en ese fin de semana tuve que. Fue un poco locura, estaba muy nervioso pero cuando entré se me pasó todo. Una vez que me siento en la máquina me centro en lo mío y me da igual lo que pasa alrededor. Después de esa prueba me dijeron que les había gustado, pero que era concursante en reserva. Una semana después me dijeron que había fallado uno y que me querían a mí para ser uno de los 10 que entraban desde el principio. Pero tenía que llegar a los estudios en una hora y yo acababa de entrar a trabajar… Y allí que me fui.

¿Qué crees que has aprendido durante el programa?

Creo que he sabido crecerme ante todo. Me dijeron que entré como un bebé y que luego me veían ya como un hombre, semana a semana creciendo profesional y personalmente. Al principio era más frágil y cuando he terminado he sido todo lo contrario.

¿Cuál ha sido la prueba más dura?

De las veces que peor lo pasé pero mereció la pena fue la segunda vez que fui capitán. Fue la prueba de los trajes inspirados en el estilo de Rocío Jurado. Me tocó un equipo con el que no podía trabajar tan en condiciones como estoy acostumbrado y a pesar de todas las adversidades y problemas supimos sacarlo adelante y al final ganamos. Fue agridulce porque nos salvamos, pero había tenido que lidiar mucho. Otra prueba que recuerdo fue la del día del programa dedicado a la moda nupcial novias y en la prueba de expulsión la invitada era María Jesús, creadora de Mibúh. Yo nunca había hecho tocados y me encantó, ha sido la prueba que más he disfrutado. Me quedé muy contento con mi tocado y le encantó a todo el mundo, de hecho Lourdes Montes me ha dicho que se lo quiere quedar.

Final de «Aguja Flamenca»

¿Cómo te preparaste para afrontar la final?

La verdad que me la tomé con mucha filosofía. Tenía claro que quería hacer un buen trabajo y disfrutar del premio de haber llegado hasta ahí. Con la de compañeros que se han quedado por el camino, iba muy mentalizado, con las ideas consolidadas y tenía perfectamente hecho en mi cabeza un organigrama de cómo sería y cómo tenía que hacer mi traje. Sabíamos que cada uno tendría que hacer un diseño libre eligiendo tejidos de Flamentex. Pasara lo que pasase me tenía que ir contento de mi paso y quería hacer un traje espectacular.

¿Cómo fue tu diseño ganador?

El tejido de tafetán en color buganvilla es un reflejo de mi estilo. Sencillo y, por supuesto, elegante que es mi premisa para todo. Creo que es moda flamenca actual. Era el momento de demostrar lo que uno vale y lo que sabe hacer. Quería un traje que realzara la figura de la mujer, que no dejase la flamencura ni lo novedoso. Creo que he sabido interpretar todas las pautas que nos han ido dando a lo largo del programa y lo tenía muy claro en la final. Me asignaron a mi compañera Cuqui como ayudante y creo que eso era un privilegio, ella para mí representa la vieja escuela de la que tanto he aprendido. Es una persona a la que siempre intentaba tener cerca porque me quedaba maravillado por como cosía y su energía.

¿Qué sentiste al saber que eras el ganador?

No me lo esperaba, yo estaba muy orgulloso con el resultado de mi traje, pero al ver los de mis compañeros sentía que cualquiera podría ganar porque había muchísimo nivel. Yo siempre me he visto pequeño a su lado, he pasado desapercibido siempre siendo más callado, pensaba a veces que la gente ni sabía que yo estaba allí jejeje Cuando vi mi traje en la pasarela sentí que era un pedazo de traje, ni yo mismo me lo imaginaba tan bonito. Cuando salió Esther Arroyo para desfilar pude ver de refilón las mangas de mi traje y al instante el jurado gritó mi nombre. Me puse a llorar, me tiré al suelo y ni la vi desfilar…

¿Cómo afrontas el crear tu colección para desfilar en SIMOF 2021?

Ya estoy trabajando, garabateando ideas, anotando, mirando tejidos, un millón de cosas. Aunque SIMOF es mi sueño desde pequeño y quién me iba a decir que lo cumpliría, para mí el premio del Máster es una brutalidad porque es la gotita que necesito. Una gran formación con la Cátedra de Moda flamenca que dirige Juana Martín. Me va a dar los conocimientos que me faltan en marketing, empresa, cómo coordinar una colección… Cosas en las que estoy más verde y que a día de hoy son fundamentales.

¿Ahora qué planeas de tu futuro en este complicado momento para la moda flamenca tras el Covid-19?

Tengo muy claro que quiero hacer moda flamenca a mi estilo, pero tengo que abrir todas las puertas, no cerrar, abrirme hueco y aprender muchísimo que es fundamental. Me encantaría crear mi marca, todo poco a poco porque estando las cosas como están no tengo esos recursos, se llamaría Juan Manolo Delgado. Ahora mismo tengo que centrarme en SIMOF 2021 y no tengo mucho tiempo, porque tendré que compaginarlo con el máster y con los encargos que ya tengo de dos novias, algunas invitadas…

¿Qué has aprendido de cada miembro del jurado de «Aguja Flamenca»?

Cristo Báñez me ha aportado la vidilla, además de que es un gran diseñador que conoce todas las premisas, él estudió en mi escuela y ya era uno de mis referentes. Creo que de él he aprendido que hay que hacerse notar y darse a valer además de los consejos que nos ha dado sobre la costura, diseño, patrón, todo. De Raquel Revuelta he aprendido que hay que saber venderse, ella es una gran empresaria y gracias a ella hoy podemos hablar de moda flamenca porque creó SIMOF y sin ella no habría crecido así el sector a nivel profesional. Juana Martín es otro de mis referentes en la flamenca, una de las personas a las que más he admirado. Tenerla cara a cara para mí ha sido muy grande. Y Lourdes Montes ha sido la gran sorpresa del programa porque sabía quién era y la seguía, pero me ha enamorado su forma de ser, de aconsejarnos, de darnos diferentes puntos de vista, su delicadeza… Es una persona increíble y de verdad es un descubrimiento total a nivel personal y profesional.

Rocío Ponce

Rocío Ponce

Redacción Bulevar Sur
Rocío Ponce

Más en Moda