Dieciocho diseñadores reinterpretan el icónico vestido creado por Qlamenco en 2021 en una nueva edición que incorpora la peina “Triana entre entredós”, un homenaje a la artesanía y a la identidad de la Velá de Santa Ana
La moda flamenca volvió a convertirse en protagonista de la Velá de Santa Ana con una de las citas más esperadas por los amantes del diseño andaluz. Las ya emblemáticas ‘Santanitas’, impulsadas por la Asociación de Diseñadores y Empresarios de Moda y Artesanía Flamenca (Qlamenco), recorrieron este lunes las calles de Triana reivindicando el patrimonio, la creatividad y la esencia de uno de los barrios con mayor identidad de Sevilla. Convertida ya en una tradición dentro de la programación de la Velá, la iniciativa reunió a 18 diseñadores, encargados de reinterpretar el vestido oficial de la ‘Santanita’, una creación nacida en 2021 que, desde entonces, se ha consolidado como uno de los grandes símbolos de esta celebración.
Un paseo por la historia de Triana

La jornada comenzó en el Centro Cerámica Triana, donde las modelos protagonizaron una sesión fotográfica antes de iniciar el recorrido por las calles del barrio. Desde allí, las ‘Santanitas’ desfilaron entre vecinos y visitantes hasta concluir su itinerario junto al tradicional azulejo de Santa Ana, uno de los lugares más representativos de la Velá y escenario de la ya clásica fotografía de familia que pone el broche a esta performance de moda flamenca. Más que un desfile, la propuesta vuelve a reivindicar la estrecha relación entre el diseño, la artesanía y la historia de Triana, convirtiendo el espacio urbano en una pasarela abierta al público. En esta edición participaron Carmen Latorre, Carmen Serrano, Atelier Rima, Manuel Odriozola, Sonibel, De Lunares y Volantes, María Amador, Amalia Vergara, Inmaculada González, Ángeles Copete, Nuria Chaparro, Eli Martín, Reyes Vázquez, Mari Carmen Sáez, Ángeles Isa, Merche Caparrós, Agus Dorado e Inma Castrejón, mientras que los complementos corrieron a cargo de Juan Foronda. Cada creador aportó su propia visión sobre un diseño que mantiene una misma base, pero que evoluciona cada año incorporando nuevos elementos estéticos sin perder la esencia que caracteriza a la ‘Santanita’.
La peina “Triana entre entredós”

La principal incorporación de esta edición llegó de la mano de la dirección artística de Qlamenco con la presentación de la peina “Triana entre entredós”. El complemento, elaborado en material habana, se personaliza mediante una lazada inspirada en estampados vinculados a la tradición popular trianera, convirtiéndose en un nuevo símbolo dentro del estilismo. El conjunto se completó con azucenas en el cabello, una flor asociada tanto a la Virgen María como a Santa Ana, además de flores naturales que evocan los tradicionales patios de Triana. Los pendientes, diseñados mayoritariamente por la dirección artística de la asociación, reinterpretan la joyería popular mediante la utilización de camafeos, perlas, coral y cristal, reforzando el vínculo entre la moda flamenca y el patrimonio artesanal sevillano.
El director artístico de Qlamenco, Pedro González, destacó la evolución constante de este proyecto sin renunciar a su identidad. “La ‘Santanita’ continúa evolucionando sin perder su esencia. Cada edición incorporamos nuevos elementos que enriquecen su identidad. Este año hemos querido inspirarnos en la historia y en las tradiciones populares de Triana para diseñar la peina ‘Triana entre entredós’ y el resto de complementos, manteniendo la esencia del vestido y aportando una nueva mirada creativa”, explicó.
Tradición, cerámica y color: así reinterpretan los diseñadores la ‘Santanita’
Aunque todos partían del mismo vestido, cada diseñador aportó una mirada propia inspirada en la historia y en la esencia de Triana. El resultado fue una colección de propuestas muy diferentes entre sí, pero unidas por un mismo objetivo: reivindicar que el traje de flamenca también tiene cabida en celebraciones como la Velá de Santa Ana. La diseñadora Nuria Chaparro encontró la inspiración en uno de los elementos más representativos del barrio: su cerámica. “Lo primero en lo que pensamos fue en los estampados de los azulejos y de las losas de Triana”, explicó. Esa influencia se trasladó al diseño a través de dobles fruncidos que evocan las formas y relieves de la cerámica tradicional. Para María Amador, la protagonista fue la mujer trianera. Su propuesta recupera cortes clásicos y una combinación cromática poco habitual, en la que el morado oscuro convive con el verde lima, el blanco y el negro. “Me he inspirado en esa mujer de Triana a la que le gusta vestirse de flamenca, respetando los cortes tradicionales pero jugando con los colores”, señaló. Por su parte, Agus Dorado apostó por reinterpretar la tradición desde una visión más contemporánea. Sin renunciar al corsé ni a los lunares, decidió intensificar la paleta cromática y simplificar los adornos. “Queríamos salir de los tonos pastel y apostar por colores con más fuerza. Hemos eliminado lazos y pasacintas porque creemos que, en este caso, menos es más”, explicó. El diseñador también acortó ligeramente la falda como guiño a la histórica vinculación de Triana con la actividad pesquera. En cambio, Sonibel miró directamente al pasado para construir su propuesta. Su diseño recupera los trajes antiguos mediante una combinación clásica de negro y verde, enriquecida con tiras bordadas y mangas de capa. “Ese contraste siempre ha estado presente en los trajes de flamenca de antes y sigue funcionando hoy”, afirmó la diseñadora, que también apostó por combinar diferentes alturas de volantes para aportar mayor movimiento al conjunto. Más allá de las diferencias estéticas, todos los participantes compartían una misma idea: demostrar que el traje regional puede seguir evolucionando sin perder su identidad. Como resumía una de las creadoras, la intención es recordar que “el traje de flamenca no es solo para la Feria; también tiene sentido en romerías, velás y otras fiestas populares, siempre respetando la tradición y adaptándola a cada ocasión”.

Un vestido convertido en símbolo de la Velá
El vestido oficial de la ‘Santanita’ nació en julio de 2021 como una iniciativa pionera de Qlamenco bajo la dirección artística de Pedro González. La confección corrió a cargo de Francisco Tamaral y Yolanda Rivas, mientras que los bordados fueron realizados por Juan Foronda, reuniendo el trabajo de algunos de los nombres más destacados de la moda y la artesanía flamenca. Además de su carácter artístico, el diseño cuenta con protección oficial. Está registrado por el Departamento de Propiedad Industrial de la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía (IDEA), garantizando así la protección de una creación que ya forma parte del patrimonio creativo vinculado a la Velá de Santa Ana. Cinco años después de su nacimiento, la ‘Santanita’ se ha consolidado como una de las imágenes más reconocibles de esta celebración, convirtiéndose en un homenaje a la historia, la artesanía y la tradición de Triana a través de la moda flamenca. La edición de 2026 ha contado con la colaboración de Doble Erre, Ana Camero, Alfonso Dequín, Blanco Azahar, Hotel Restaurante 7 y el Centro Cerámica Triana (ICAS-Ayuntamiento de Sevilla), reforzando una iniciativa que demuestra cómo el diseño flamenco sigue siendo una de las expresiones culturales más vivas de Sevilla.