Una buena alimentación, dieta saludable y ejercicio, es clave para una piel sana y de buen aspecto. Un déficit de algunos nutrientes puede llegar a provocar que el proceso de renovación de la piel no se desarrolle correctamente pudiendo provocar enfermedades que afectan a nuestra piel. Los alimentos con alto contenido en grasa y los aceites poco saludables obstruyen los poros. Olvida patatas fritas, dulces o galletas y sustituye ese picoteo por frutas y verduras. Para la piel lo mejor es una dieta rica en antioxidantes, vitaminas, proteínas y grasas saludables.