La tragedia de Alcalá 20, en imágenes
Se cumplen 30 años del incendio que arrasó la mítica discoteca madrileña, dejando 82 muertos, 36 de los cuales por asfixia o aplastamiento y 32 carbonizados

La chispa de un cortocircuito prendió las cortinas y las llamas se propagaron rápidamente por todo el local, decorado con más de 5.000 kilos de textiles, plásticos y cartón piedra, materiales todos altamente inflamables
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Al comenzar el incendio a las 4.45 de la madrugada del 17 de diciembre de 1983, pronto se escucharon gritos de «¡fuego, fuego!», pero muchos de los clientes se mofaron creyendo que era una broma, hasta que ya no pudieron hacer nada
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De las 82 víctimas, 36 murieron por asfixia o aplastamiento, 32 carbonizadas y otras 13 más intoxicadas. La última víctima fue la hija de un matrimonio que vivía en uno de los pisos superiores del edificio y cayó por la terraza al vacío
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La búsqueda de la víctimas por parte de la víctimas fue angustios tanto en el tanatorio como en los hospitales
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La tragedia quedó marcada en la memoria de los madrileños, que no habían vivido nada parecido desde que, en 1928, otro incendio se cobrara la vida de casi un centenar de personas en el Teatro Novedades. Imagen del entierro
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La calle Alcalá aparecía repleta de gente que lloraba desconsoladamente porque no encontraba a sus hijos o a sus amigos
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E humo pronto alcanzó la puerta de la discoteca, desde donde pronto fue muy difícil acceder para rescatar a los supervivientes
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Apenas 25 minutos después de comenzar el incendio, y en medio de una gran confusión, los bomberos, ayudados por unidades de oxígeno, se adentraban metro a metro para comenzaron a extraer los primeros cadáveres
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Desde las 5 hasta las 6.30 de la madrugada se vivieron los momentos más dramáticos. Nadie pensaba que las víctimas fueran tantas. Cada dos o tres minutos salía un nuevo cuerpo calcinado
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Siguieron apareciendo cadáveres y se tuvieron que utilizar los coches de la Policía para trasladas a los muertos, mientras los medios de comunicación se agolpaban en la puerta de la discoteca
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A las 7 de la mañana, cuando ya amanecía, los bomberos introducían dos potentes focos para iluminar aquella sala devorada por las llamas y evacuar a las últimas víctimas. En la imagen, el redactor jefe de ABC, Ricardo Domingo, en la discoteca tras el incendio
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La discoteca Alcalá 20 se había inaugurado tres meses antes sin guardar, tal y como dijo la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid 11 años después, «la más elemental diligencia»
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