Las dificultades de actualizar Android
- Es obvio que Android es el líder de los sistemas operativos, pero cuenta con una desventaja respecto a iOS, y es la dificultad de actualizarlo
14/06/2013 - 16:54 h.
Viene sucediendo desde los inicios de este sistema operativo, y es que cada vez que escuchamos que existe una actualización para Android estamos deseando que llegue a nuestro terminal… y al final esa espera se hace eterna. Si vemos las gráficas de junio respecto a la implantación de las diferentes versiones de Android en el mercado, vemos que casi un 37% de los usuarios se encuentran aún estancados en Ándroid 2.3 Gingerbread, una versión que salió a finales de 2010. Podemos considerar más normal que un 25% utilice Ice Cream Sandwich, y por último, la versión más reciente, la Jelly Bean, alcanza un 35% de los usuarios de Android.
Este gráfico representa la implantación actual de las diferentes versiones de Android
Pero ¿Por qué es tan difícil actualizar Android?
Existe un problema básico, y son las capas de programación que incluyen sobre Android tanto las empresas fabricantes como las operadoras de telefonía. Y es que es posible que, cuando se actualice Android, entre en conflicto con una de esas capas de programación y nuestro teléfono deje de funcionar correctamente. En el pasado, el HTC Desire sufrió un despropósito con la actualización 2.3.3 de Android, y el Sony Xperia Z también mostró problemas de estabilidad y rendimiento tras su actualización a Android 4.0. Por el contrario esa es una de las ventajas de su principal competidor, el iPhone, ya que como fabricante de teléfonos y desarrollador del SO coinciden, las actualizaciones están perfectamente diseñadas para sus terminales.
Por ese motivo Google se ha visto forzado a trabajar codo con codo con los fabricantes y las operadoras para programar actualizaciones que no causen conflictos con ninguno de ellos, prolongando inevitablemente el tiempo de desarrollo y de llegada a los terminales de dichas actualizaciones. En algunas ocasiones ha sido tan imposible, que los mismos fabricantes se han negado a actualizar algunos modelos de teléfono, que se quedarán en su versión actual hasta el día de su fallecimiento. Y por otro lado, otra posibilidad que está comenzando a ponerse ahora de manifiesto es el que algunos dispositivos se vendan con Stock Android, el sistema operativo Android original y sin capas de programación extra, como sucede con las versiones Google Edition del Samsung Galaxy S4 y del HTC One. Esto hace que cualquier actualización funciones perfectamente y a la primera.
El caso es que Android es más joven de lo que parece, y todos vamos aprendiendo sobre la marcha. Por suerte los de Google son bastante rápidos, y como lo que quieren es dominar el mundo, intentarán siempre que estemos lo más contentos posibles con su sistema operativo.
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