Ni Messi, ni «Kun» Agüero, ni Gonzalo Higuaín, ni Romero, ni… Maradona. El nuevo ídolo de Argentina es Javier Mascherano. La entrega del jugador del Barcelona, sus conversaciones con los compañeros, su capacidad para levantar el ánimo y transmitir seguridad le han convertido en el gran líder de la albiceleste pero hay más. La chispa argentina se prende a cada instante con Mascherano como inspiración y buena prueba de ello queda reflejada en las redes sociales.
El nuevo salvador de Argentina ha nacido. «Si mandamos a Mascherano a negociar con los fondos buitres trae plata de vuelta», escribe un entusiasta de la economía y conocer de la deuda externa con los fondos de inversión. Otro, con una visión histórica garantiza, «Mascherano no te recupera las Malvinas, te conquista Inglaterra» y alguien más científico asegura, «Mascherano no dejaba que a Newton se le cayera la manzana».
La tendencia casi natural de los argentinos a mitificar a sus campeones en los tiempos modernos se traduce en una metamorfosis en superhéroes, «Mascherano no hace flexiones de brazos, empuja la tierra», firma un twittero ocurrente. Los cinéfilos y amantes de Harry Potter van más lejos: «Voldemort tiene miedo de nombrar a Mascherano». Diego Armando Maradona y la «Iglesia maradoniana» no salen de su asombro al descubrir que Argentina tiene una nueva religión y su mesias es Mascherano. «Cuando Dios creó el mundo y al sexto día estaba cansado, Mascherano le dijo "tómate mañana libre. Descansá que yo me encargo"», sentenció el fundador de la nueva fe.
La avalancha de ocurrencias de los argentinos con Mascherano de protagonista provoca carcajadas y alegrías en una afición que espera un milagro para el domingo frente a Alemania. Saben que es difícil pero tienen fe en Mascherano. En cualquier caso, los argentinos, si pierden, podrán decir que llegaron a la final, disfrutaron... y todavía tienen otra oportunidad, aunque sea en la cocina porque «Mascherano te gana Master Chef haciendo fideos con manteca».






