Tras recibir un duro golpe en la columna que lo dejó fuera del Mundial 2014, el astro de la selección brasileña Neymar se despidió de sus compañeros afirmando que el sueño de ser campeón mundial no acabó. «Me quitaron el sueño de disputar una final de la Copa del Mundo, pero el sueño de ser campeón mundial todavía no acabó. Faltan dos partidos, Brasil contra Alemania el primero, y estoy seguro de que mis compañeros van a hacer todo para levantar esa copa», dijo un emocionado Neymar.
«Voy a animar a mis compañeros y sé que ellos van a hacer lo mejor. Vamos a ser hexacampeones. Nosotros, brasileños, vamos a ser campeones juntos», expresó sentado en una silla de ruedas un Neymar con los ojos enrojecidos y a punto de soltar las lágrimas.
El mensaje fue dado por el jugador a través de un video divulgado minutos antes de que abandonara la concentración de la selección en Teresópolis, en la región serrana de Río de Janeiro.
Neymar se despidió de sus compañeros porque decidió pasar las entre tres y seis semanas que durará su recuperación, según estimaron sus médicos, junto a su familia y sus amigos en Guarujá, en el litoral de Sao Paulo.
El joven atacante sufrió una fractura de vértebra al recibir un rodillazo del defensa colombiano Camilo Zúñiga en el partido en que Brasil avanzó a las semifinales del certamen al imponerse por 2-1 a Colombia.






