El balde de agua fría sobre la fiesta brasileña, la grave lesión de Neymar, trajo nuevamente al debate el tema del arbitraje sobre Brasil en el Mundial, que ha sido cuestionado en varias oportunidades por el entrenador de la canariña, Luiz Felipe Scolari. «Ni hubo tarjeta amarilla», reclamó el brasileño sobre la falta de acción del árbitro español Carlos Velasco en el momento en que el colombiano Juan Zúñiga le dio un rodillazo en la espalda a Neymar.
«Thiago Silva pasa frente al arquero en un tiro de meta y le dan una tarjeta amarilla. No se puede entender cierto tipo de cosas. Hace tres juegos que estamos hablando sobre las varias faltas que él (Neymar) viene sufriendo», declaró Scolari en la entrevista que concedió minutos antes de confirmarse la gravedad de la lesión del principal atacante brasileño. Neymar ya había sido golpeado duramente en el partido frente a Chile en el muslo izquierdo y pasó por una rehabilitación antes del juego con Colombia.
Según Scolari, Velasco podría haber controlado el juego violento, incluso de los brasileños. “Nuestros jugadores también dividieron jugadas más rapidamente que lo normal. Podría haber cohibido el juego violento nuestro y el de ellos”, declaró el técnico.
No es la primera vez que el entrenador reclama del arbitraje en el Mundial de Brasil. En entrevistas anteriores, Scolari se molestó con las insinuaciones de otros equipos, especialmente de Chile, de que la selección brasileña estaba siendo favorecida por los árbitros, o con comentarios de que el “Mundial habría sido comprado” por Brasil.
Felipão, como es más conocido en Brasil, dijo que sus jugadores estaban incómodos con los comentarios. “Brasil está siempre equivocado en todo. Estamos viendo errores y dudas con relación a los penales, a goles. Los árbitros están reticentes con nosotros. No puede ser que esa presión sea sólo con Brasil. Si no quieren que nuestro equipo sea campeón, todo bien. Pero estamos comenzando a tener dudas”, criticó.
Las insinuaciones sobre el favorecimiento a Brasil comenzaron cuando el centroavante Fred tuvo un penal cuestionado en el juego de la abertura frente a Croacia, en la primera victoria brasileña por 3 a 1. A partir de ese juego, los brasileños comenzaron a reclamar de la presión del arbitraje, por un penal no marcado en el juego con México. Las protestas de Scolari llegaron al ápice cuando el atacante Hulk tuvo un gol válido anulado por el árbitro inglés Howard Webb, en el partido contra Chile. “Las cosas tienen que ser iguales para todos”, afirmó Scolari, que dijo que a partir de ese partido dejaría de ser educado.
Durante el intervalo del partido con Chile, una pelea en el pasillo que lleva a los baños, mostró como estaban los ánimos de Brasil contra el arbitraje. Provocado por el jugador chileno Mauricio Pinilla, el portavoz de la selección brasileña, Rodrigo Paiva, le respondió con un puñetazo filmado por las cámaras de la Fifa, por la que el que se ganó una suspensión.







