Julio Martínez Velasco
Julio Martínez Velasco - JOSÉ GALIANA
Obituario

Muere Julio Martínez Velasco, el decano de los críticos de teatro españoles

Murió este viernes a los 93 años rodeado de su familia y dejando a Sevilla, la ciudad a la que amó, un gran legado literario y periodístico

SevillaActualizado:

Este viernes fue un día triste para Sevilla, la ciudad a la que amó y diseccionó con su prosa rica y depurada en miles de artículos y publicaciones. Pero lo fue mucho más para los que tuvimos la suerte, el placer, el honor, de conocer a Julio Martínez Velasco, prolífico escritor, periodista todoterreno, maquetador de cíceros en la época del plomo y decano de los críticos de teatro españoles.

Para Julio se puso el sol por última vez en una habitación del hospital Infanta Luisa y a todos sus amigos, discípulos y admiradores se nos ha ido su inteligente ironía, su sabiduría enciclopédica, su risa siempre contenida, su respeto por el prójimo y su alegría de vivir. Tenía 93 años pero nunca se cansó de la vida a pesar de haber traspasado esa edad temible en la que deja de brindarnos cosas para comenzar a arrebatárnoslas. Él la atravesó hace algún tiempo pero se adaptó con la deportividad y el talante de su bonhomía y sabiduría. Talante es una palabra que inventó Adolfo Suárez pero que él practicaba mucho antes que el añorado político de la Transición.

Cada día que pasaba le parecía a Julio un regalo de Dios, aunque tuviera que valerse de una lupa gigante o de un aparatoso audífono. Al fin y al cabo, él ya lo había visto y oído todo, y en el interior de su cabeza, lúcida hasta el último día, sonaban los valses de Strauss y los versos del Tenorio, no el molesto ruido cotidiano del que él se fue librando poco a poco, con el paso del tiempo.

Julio Martínez Velasco vio y reseñó miles de obras de teatro en su querido y amado Lope de Vega, al que dedicó varios de sus libros. Las primeras las escribió con el seudónimo «Arjona», la calle donde vivía, por la censura. Le gustaba destacar lo positivo y si tenía que decir que algo era malo, o sencillamente infumable, lo hacía de una manera tan elegante que el interesado acaba dándole las gracias. Un gerente del teatro Álvarez Quintero quiso convertirlo en un «sobrecogedor» para que pusiera bien las obras y el negocio floreciera, práctica habitual de la época: «Yo no soy como los otros», dijo. El tipo le pidió perdón y ya no se equivocó más.

Títeres

Estudióen el colegio Inmaculado Corazón de María, donde coincidió con Manuel Clavero; su pasión por el teatro surgió entonces, cuando con 8 años le regalaron sus padres por Reyes un teatro de cartón en miniatura con libretos para representar. Gran amante del títere, creó una compañía de marionetas, «Pipirijaina de Titirimundo».

Comenzó su labor como crítico teatral en 1944 en una revista universitaria mientras estudiaba Derecho. En 1968 comenzó su periplo en ABC donde ejerció de crítico de teatro durante 48 años hasta jubilarse en 2016. Siempre cuadraba las críticas con el número exacto de caracteres para que nadie perdiera tiempo en cortar o agrandar la letra: era preciso y cortés hasta para eso.

Después, siguió deleitando a sus lectores con sus tribunas de opinión hasta que el 11 de octubre de 2018 vio la luz la última, en la que recordaba a su compañero de ABC y amigo del alma, el periodista y escritor, Manuel Ferrand, único sevillano que ganó el Premio Planeta y con el que compartía la bondad, la generosidad, la humildad y el talento literario.

Entre sus libros sobre las artes escénicas destaca «El teatro de Lope de Vega. Sus primeros setenta años» y «Aquellos viejos teatros sevillanos. Memorias de un crítico», pero su curiosidad le llevó a investigar el mundo de las cofradías en «Curiosidades de la Semana Santa de Sevilla»; o la particular idiosincrasia sevillana en «Sevilla Sonriente».

Lector hasta el final, le hacía leer el ABC a su hija. No empezaba por las esquelas, como otros lectores de su edad, pero si conocía a alguno de los difuntos anunciados, se decía para sí:«Padre, acógelo en su seno». Hoy estará con él.

(El responso por la muerte de Julio Martínez Velasco tendrá lugar este sábado a las 10,30 en el tanatorio de Camas)