Sevilla
La plaza de Molviedro, de los burdeles a los hoteles de lujo
El antiguo Compás de la Laguna y la calle Castelar forman ahora la milla de oro del turismo en Sevilla y, de hecho, en la antigua mancebía, ya no quedan viviendas para residentes

La plaza de Molviedro y la calle Castelar forman la nueva milla de oro hotelera de Sevilla. El antiguo Compás de la Laguna tiene en obras casi todas las fachadas, a excepción de la capilla del Mayor Dolor de la ... hermandad de Jesús Despojado, donde no quedan viviendas para residentes ya que el caserío se está adaptando para establecimientos de lujo o apartamentos turísticos . Lo mismo ha pasado con la acera de los pares de la calle Castelar hasta la confluencia con Gamazo que, entre los cuatro hoteles y la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía, está enfocada al turismo casi al completo.
La proximidad con la zona monumental y el hecho de que el 60 por ciento de los edificios situados en la plaza de Molviedro estaban abandonados , la han hecho muy atractiva para los grandes inversores y las cadenas hoteleras. Por un lado, Vincci Hoteles abrirá en el segundo semestre del año 2021 un nuevo cuatro estrellas con 79 habitaciones y 18 apartamentos de lujo , servicio de terraza, piscina y solárium, restaurante a la carta y bar lounge, sumándose al hotel Vincci La Rabida 4 estrellas, que lleva abierto desde 2003 en la calle Castelar. Este nuevo establecimiento tendrá la entrada en el número 3 de la plaza y abarcará los números del 1 al 4 y del 47 al 49 de la calle Santas Patronas. Todas estas casas estaban desocupadas. El impulso urbanístico a gran parte de la plaza, una de las más recoletas de la ciudad, viene de la mano de la Fundación Cajasol , que ha invertido entre siete y ocho millones de euros en la revitalización, cuyas obras se adjudicaron a la constructora Sando.
Enfrente, el edificio que forma toda la manzana entre las calles laterales Doña Guiomar y Quirós lo adquirió hace dos años el Grupo Inmobiliario Ribelles para construir apartamentos turísticos de lujo. Este inmueble, que era propiedad del Grupo Promotor Abu y que acogía viviendas, fue anteriormente de la familia Cuéllar y estaba en régimen renta antigua. Esos vecinos se han ido ya de la plaza de Molviedro y el nuevo propietario está en pleno proceso para adaptarlo a unos 25 apartamentos.
En estos días se han descubierto ya los andamios y permite ver el resultado que tendrá la plaza una vez se abran al público. Así, se aprecia un espacio renovado a la vez que deshabitado . Molviedro es ya, junto con la Plaza Nueva, la del Duque la del Triunfo o la de Santa Marta, un nuevo espacio sin vecinos del Centro de Sevilla. En este caso, está enfocado al cien por cien al turismo, y es otro paradigma de la despoblación que está sufriendo el casco histórico.
La nueva imagen de la plaza de Molviedro y de la calle Castelar -que tiene en los pares los hoteles Mercer Sevilla, Vincci La Rábida, Living Sevilla y Las Casas del Arenal -es la antítesis de lo que en su día fue esta zona de la ciudad, el barrio de la Mancebía , el de los prostíbulos. Si ahora los grandes promotores inmobiliarios y turísticos apuestan por esta milla de oro por su cercanía a la zona monumental, hace tres siglos formaba parte curiosamente del extrarradio. Un lugar anexo a la muralla y separado del núcleo principal de aquella Sevilla por una tapia, y cuya área de influencia principal no era la Catedral sino el puerto.
La Babilonia de Sevilla
Esta plaza, precisamente, era el centro de aquel arrabal en el que se practicaba la profesión más antigua del mundo y que era uno de los grandes focos de delincuencia desde el descubrimiento de América. La denominaron incluso como «una Babilonia», según la definió Lope de Vega. Tanto fue así, que las autoridades municipales, que intentaban evitar la proliferación de rufianes y rameras, levantaron una tapia que discurría por la calle Harinas desde la Puerta de Triana para tener más controlado ese barrio e incomunicándolo. El intendente Pablo de Olavide , en el siglo XVIII, tuvo el empeño de relegar la mancebía a zonas extramuros ya que por aquel entonces el llamado Compás de la Laguna y el barrio del Arenal se estaban integrando en el corazón de la ciudad.
Así, lo primero que hizo el Cabildo fue derribar en 1760 la tapia y encargar al capitán Manuel Prudencio de Molviedro , ingeniero militar, la reurbanización de la plaza que llevaba hasta ese momento el nombre de la Laguna de la Pajería , ya que era una zona inundable por el antiguo cauce del río, como ocurría en la Laguna de la Feria, en la Alameda de Hércules, precisamente la otra mancebía histórica de Sevilla.
Molviedro remodeló todo el barrio de los burdeles y demolió la capilla, que estaba situada donde hoy se levanta la cruz de forja de la plaza. Y, en 1840, el Ayuntamiento rotuló en su memoria este espacio.
La vieja mancebía se llenó entonces de casas señoriales y edificios institucionales que, a lo largo de los últimos años, le ha ido ocurriendo como al barrio de Santa Cruz o el de San Bartolomé: que los vecinos se han ido yendo. Ahora, aquella transformación urbanística que llevó a cabo Molviedro sufre otra, no tanto a nivel estético como en la funcionalidad de esos edificios. La edad de oro del turismo en Sevilla , aunque interrumpida por la pandemia, ha revitalizado zonas de la ciudad antaño algo deprimidas y le ha dado una nueva vida a edificios inservibles, como es el caso de la Magdalena o ésta de Molviedro.
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