
Redondo, en un 2-3 en Manchester
Michel Salgado ya sabe lo que es ganar en Anfield y celebrar allí una eliminatoria
Dentro de la plantilla madridista hay un hombre que conoce la fórmula para ganar en Anfield. Se trata de Míchel Salgado, que vivió esa experiencia cuando vestía la camiseta del Celta de Vigo, durante una eliminatoria de Copa de la UEFA. Es cierto que el equipo dirigido por Víctor Fernández llegaba al coliseo del Liverpool con una clara ventaja en el marcador, gracias al 3-1 que habían conseguido en Balaídos. Quince días después, en Anfield, repitieron la machada y silenciaron «The Kop», la mítica grada donde se concentran los seguidores más fieles del conjunto inglés. Aquella fue la última temporada de Míchel en el Celta, ya que actuaciones como la de Anfield le sirvieron para fichar por el Real Madrid. Ahora, ya como capitán blanco, tiene la oportunidad de explicar a sus compañeros cómo saltar al campo después de pasar bajo el cartel que reza «This is Anfield» para levantar una eliminatoria que el Real Madrid tiene muy complicada.
Actualidad blanca
Las declaraciones de Vicente Boluda diciendo que iban a «chorrear» al Liverpool van a traer cola. No sólo por el atrevimiento del presidente del Real Madrid, sino por que, después del 0-1, ese parece el único remedio para que el conjunto blanco supere la eliminatoria.
El triunfo que los ingleses consiguieron el miércoles en el Bernabéu deja al Real Madrid muy «tocado» de cara al partido de vuelta, mucho más si tenemos en cuenta que sólo en dos de las doce ocasiones en las que ha tenido que remontar lejos del Bernabéu ha salido victorioso. Así que toca derrotar al Liverpool... y a la historia.
Hay que remontarse a la temporada 1970/71, cuando el Real Madrid de los Pirri, Amancio y compañía superó al Wacker Innsbruck en el «Tivoli Stadium» con goles de Grande y Bueno. Era la primera vez que el club madridista conseguía levantar una eliminatoria lejos del Santiago Bernabéu, donde habían caído (0-1) en el partido de ida. Ese triunfo dio alas al equipo que dirigía Miguel Muñoz y que se quedó a un paso de conquistar la Recopa, pues cayó en la final ante el Chelsea.
Hay que remontarse a la temporada 1970/71, cuando el Real Madrid de los Pirri, Amancio y compañía superó al Wacker Innsbruck en el «Tivoli Stadium» con goles de Grande y Bueno. Era la primera vez que el club madridista conseguía levantar una eliminatoria lejos del Santiago Bernabéu, donde habían caído (0-1) en el partido de ida. Ese triunfo dio alas al equipo que dirigía Miguel Muñoz y que se quedó a un paso de conquistar la Recopa, pues cayó en la final ante el Chelsea.
Hubo que esperar casi treinta años para que llegara un nuevo «chorreo» madridista en una eliminatoria de Copa de Europa que venía envenenada del Bernabéu (0-0). Fue el año en que Redondo y Raúl inundaron de magia el «Teatro de los Sueños». El medio centro argentino fabricó una jugada de crack, taconazo de lujo incluido, que Raúl aprovechó para ir esculpiendo su leyenda de goleador. Una asistencia para el recuerdo, ante la que se rindió Old Trafford, mientras Sir Alex Ferguson asistía atónito desde su banquillo. Ese año, Del Bosque levantaría su segunda y última Copa de Europa como técnico blanco. El damnificado fue el Valencia de Héctor Cúper.
Dos noches para el recuerdo, enmedio de una decena para olvidar. Y es que, si el Real Madrid pierde en la ida en su campo, casi se puede asegurar que volverán a casa con la cabeza gacha. Así ha sucedido en las tres últimas ocasiones, todas con 0-1 en el Bernabéu, cuando la ilusión por la remontada se tradujo en decepción.Primero, en el Parque de los Príncipes de París durante la Recopa de 1994, luego en semifinales de la «Champions» 2001 en el Olímpico de Múnich, y por último, en Highbury, donde fue incapaz de darle la vuelta al gol que Henry había marcado para el Arsenal en el Bernabéu.
Tres decepciones que hay que unir a las otras siete veces en las que el conjunto blanco cerró el partido de ida en casa con tablas en el marcador. De todas ellas, hay dos que hicieron un daño especial en los aficionados blancos. La Copa de Europa de 1988 tenía escrito el nombre de la «Quinta del Buitre» en la placa casi antes de empezar, pero un portero holandés de infausto recuerdo -Hans Van Breukelen- lo evitó con una actuación memorable en el «Philips Stadium», donde el Real Madrid fue incapaz de hacerle un gol que sirviera para remontar el empate (1-1) de la ida. Un año después, el golpe fue más duro todavía. Al 1-1 cosechado en el Bernabéu, le siguió una «manita» en San Siro. Un mazazo del que no se recuperó nunca la «Quinta», cuya asignatura pendiente fue levantar una Copa de Europa.
Ahora le toca el turno al Real Madrid de Juande, que tiene ante sí un reto mucho mayor que el de superar la eliminatoria. Tiene que hacer frente a la historia. Un «chorreo» en Anfield serviría para dar un giro a esa racha negativa.
Calderón tendrá que declarar
Remontadas aparte, ayer se hizo pública la intención de la Comisión de Disciplina Social del Real Madrid de llamar a declarar al ex presidente Ramón Calderón en relación a la denuncia presentada por el grupo «Regeneración del Real Madrid», que solicita que pierda su condición de socio del club como consecuencia de su implicación en la fraudulenta Asamblea de Socios Compromisarios.
Junto a él, están llamados a ofrecer explicaciones Luis Bárcena, ex director general de Socios, y Mariano Rodríguez de Barutell, el famoso «Nanín». Una vez escuchadas sus versiones, la Comisión emitirá un dictamen al respecto a la Junta directiva para que ésta decida si procede o no la expulsión.


