Publicado Viernes, 18-09-09 a las 06:57
Está bien esto de que la Century elija a Sevilla como escenario del clímax para la típica y no tópica —Cruise y Cameron son un buen antídoto— película de pareja en apuros huyendo de los malos. Con un poco de suerte, Hollywood puede salvar a la hostelería hispalense, o sea, dar de comer a varias generaciones de paisanos. Laurence de Arabia se baja del camello otra vez en la Plaza de América para subir las escalinatas del Pabellón Mudéjar, escoltado por una doble hilera de beduinos que cuando cobran su paga «extra» (haciendo de ídem) y se terminan el bocadillo se van, sin cambiar de disfraz —esto es sinergia— a salir en la Cabalgata.
El alcalde se ha presentado voluntario al casting. ¡Será por chupar cámara! Su papel es el de cantar cómo la película va a ser un folleto turístico en el que el mundo entero va a enterarse de lo que vale el carril bici de Sevilla. Bueno, de lo que vale sí, de lo que cuesta no. De eso nos enteramos, y no del todo, los sevillanos cuando pagamos el IBI y cuando nos corta la respiración un ciclista prepotente o alocado. Los de la productora también se van a enterar cuando estén rodando una escena de acción por una avenida y se cruce un ciclista que coge allí mismo el carrilito. Claro que incluir unas cuantas tomas de caza al espía en bicicleta no estaría mal. Incluso se le podría dar un secundario al de la cachimba fumando en bici, a ver si se distrae y se lo llevan a que pruebe suerte en los estudios… de cine. Y no te digo nada el juego que daría el tranvía…
Pero lo que no logro explicarme es cómo el lúcido alcalde que tenemos no ha propuesto algo que hoy tendría muchas posibilidades de éxito si Obama moviliza a sus lobbies. La película lleva como título provisional «Wichita».. Y yo me pregunto, ¿por qué no «Sevilla»? Eso sí que traería turismo a la primavera siguiente del estreno, es decir, la de 2011. Y ese año creo que vamos a necesitar aquí a todos los «forasteros del mundo, uníos».
