Actualizado Sábado , 07-11-09 a las 10 : 44
Con Pau en el banquillo y Marc relegado a un papel secundario en los Grizzlies, fue Kobe Bryant el que acaparó, una vez más, todos los focos en el Staples Center. La Mamba Negra se convirtió anoche en el jugador más joven en llegar a los 24.000 puntos, y lo celebró marcándose un partidazo (41 puntos y 4 rebotes) que permite a los Lakers encadenar su tercera victoria consecutiva.
Eso, a pesar de que el día no había comenzado bien para Phil Jackson, que había visto cómo Pau Gasol se autodescartaba para el partido después del entrenamiento del jueves por la tarde y cómo Andrew Bynum no se recuperaba del golpe sufrido el miércoles en Houston.
Con los dos pívot titulares en fuera de juego, y Lamar Odom todavía de vacaciones, toda la responsabilidad ofensiva recaía sobre el número 24 de los Lakers. Al descanso, ya había sumado 16 puntos, pero fue en la segunda mitad cuando comenzó su auténtico recital. Un vendaval anotador que dejó sin respuesta a Memphis, que había aguantado dignamente hasta el descanso (49-51).
Tras un inicio titubeante, los hombres de Lionel Hollins comenzaron a hacer daño a los Lakers, cuya única vía de anotación era Bryant. La entrada de Iverson fue el empujón definitivo para que los Grizzlies se lo creyeran y le perdieran el respeto a un campeón herido, al que le faltaba una de sus piezas más importantes.
Y es que, aunque Pau Gasol sabe que todavía no está listo al cien por cien para reaparecer, las urgencias mandan y todo apunta a que podría jugar unos minutos el domingo ante New Orleáns. Ayer se quedó en el banquillo, vestido de calle y disfrutando de la victoria del equipo. Pero al mismo tiempo sufrió de lo lindo viendo cómo su hermano trataba, sin éxito, de que le llegara algún balón en buenas condiciones. Tarea casi imposible, si cuentas en tu equipo con Gay, Randolph, Mayo o Iverson, todos ellos con más de 13 lanzamientos por encuentro. Le toca armarse de paciencia. Anoche, a pesar de todo, volvió a rozar las dobles figuras (10 puntos y 6 rebotes).
La película cambió tras el descanso. Los Lakers apretaron las tuercas en defensa y los Ositos se vinieron abajo. Derek Fisher y Ron Artest se unieron al festival de Bryant y con eso fu suficiente para desarmar la frágil mentalidad de Memphis. Un parcial de 9-0 acabó por descoser a los de Tennessee, cuyo único objetivo hasta el final del encuentro fue maquillar el resultado.
Importante victoria de Portland ante San Antonio
Los Trail Blazers superaron sin muchos problemas a los Spurs (96-84) en un partido en el que Rudy Fernández se mostró muy gris (3 puntos, con 1 de 5 en tiros de campo). La tendencia de los últimos partidos, en los que McMillan apenas está contando con el español, se confirmó anoche, cuando el mallorquín sólo estuvo diez minutos sobre la cancha, su marca más baja de la temporada. Un aviso para Rudy, que tendrá que mejorar si quiere volver a ser el referente del banquillo para los Blazers.

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