Columnas

Columnas / EL ALMIREZ

Desencajados (II)

O «los griñaninis» se van pronto o Andalucía acaba absorbida por, es un poner, Castilla La Mancha

Día 20/07/2010 - 08.23h
Definitivamente, a los «griñaninis», al socialismo andaluz post Chaves, les viene grande el Gobierno. Por primera vez en la historia de la autonomía, que equivale a la del PSOE-A, una generación de dirigentes desconoce la forma de ejercer el poder heredado. Los «griñaninis», sabedores de que hasta ahora para ocupar la poltrona oficial bastaba con saber pronunciar dos palabras («sí, gwana») son como los niños mimados del tito rico, sin oficio pero con mucho beneficio, prepotentes, ingenuos, displicentes, petulantes e inútiles hasta decir ¡basta!.
No dan una. Ellos solitos, bajo la batuta muda de papá Griñán, se han cargado el sistema financiero andaluz. Sí, el estrictamente andaluz.
Empezaron por cambiar la Ley de Cajas para quitarle a los curas poder en Cajasur. Continuaron mareando la perdiz de un viejo sueño, la Caja Única, que el abuelo Chaves no pudo realizar. Y se centraron en la Gran Caja. Primer paso, que Unicaja absorbiese a Cajasur. Paso cambiado: el Banco de España intervino la entidad cordobesa. «Los griñaninis» han tenido tanto tino que hoy Cajasur ¡¡Es de los vascos!! Peor, imposible.
Mientras tanto, Caja Granada, vuela por libre. Los «griñaninis» no son, precisamente, unos grandes estrategas. Creen que el «sí gwana» es la regla de oro allá donde el poder socialista enseña el cuchillo entre sus dientes y lejos de planificar, hacer números y presentar un proyecto de unión atractivo para las entidades, seguro para sus trabajadores, que genere confianza a los impositores y preserve la obra social, la gran seña de identidad de las Cajas, se echan a dormir en el «ordeno y mando» con tanto tino —y van dos— que Caja Granada se busca la vida con otros compañeros de viaje. Estos, sí, con las cuentas muy bien cuadradas.
Y ahora los «griñaninis» se trabajan la cuadratura del círculo: la fusión de Unicaja y Cajasol a manera de paño de lágrimas donde verter toda la frustración de un gran fracaso: no tener ni puñetera idea de qué se traen entre manos.
El «griñanini» mayor, Rafael Velasco, cual lord Voldemort (el mago malo de Harry Potter) proclamó a todo esto que sería un «desastre» para Andalucía que Cajasur acabara en manos foráneas. Que perdiese el sombrero cordobés y le calaran la txapela o la barretina. Y el desastre se ha consumado.
Pero el desastre para Andalucía no es Cajasur aquí, allá o acullá, sino estos «griñaninis» desencajados, como ya dijimos aquí hace unas semanas, y un presidente de la Junta, Nipez Griñán, que manda menos en Zapatero que Ben Laden en la Casa Blanca. Tiempo al tiempo. O se van pronto «los griñaninos» o Andalucía acaba absorbida por, es un poner, Castilla La Mancha…
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
Lo ?ltimo...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.