Isabel Ávila: «La mayor satisfacción es ver a las madres abrazar a sus hijos»
Son muchas semanas de charlas con problemas, alegrías, buenas y malas noticias, tanto, que al final se sienten como familia, cuenta la presidenta de Red Madre en Córdoba, Isabel Ávila. Habla de mujeres con las que se crean vínculos especiales a raíz de su petición de auxilio a la entidad. El año pasado atendieron a 163 mujeres, de las que 74 eran embarazadas. Tienen lista de espera para entrar en el programa de ayuda en el que les dan alimentos, pañales, ropa y enseres de puericultura. Pero un consejo, un rato de charla y cariño siempre tienen para dar.
—¿Qué ofrece Red Madre a las mujeres que no tienen recursos para afrontar la maternidad?
—Empezamos atendiéndolas en una primera entrevista para conocer su situación y poder orientarlas. Lo primero es ofrecerles nuestra escucha. Y luego, según sus necesidades, pañales, ropa para bebés , leche, potitos e incluso cunas, carritos y todo lo que pueda necesitar el menor. Para ellas hemos dado ahora un gran paso en la asociación
—¿Cuál es la novedad?
—Hemos puesto en marcha un proyecto formativo gracias a que hemos aumentado nuestro equipo humano. Ahora les ofrecemos talleres de temas variados que van desde la alimentación, la autoestima , elaboración de un currículum o costura, que ha tenido muchísimo éxito. Así sienten que importan, que pueden evolucionar. Hay muchas que sólo vienen por los recursos, pero otras quieren descubrir sus ilusiones.
—¿Qué ayudas pueden encontrar fuera del tejido asociativo?
—Prácticamente ninguna. Es muy grave la falta de ayuda pública y de apoyo a la maternidad. En Andalucía se destinan 2,8 euros por madre mientras que hay países como Alemania que dedican más de 700 euros por embarazo, según los datos que manejamos del mapa de la maternidad.
—¿Cómo obtenéis los recursos?
—Afortunadamente hay mucha generosidad en Córdoba y entidades o grupos que ni siquiera conocemos hacen campañas de donación para Red Madre. Centros infantiles y colegios que nos llaman para avisar de que tienen carritos o incluso familias. Misteriosamente conseguimos salir adelante pero una de las necesidades que se nos plantean es conseguir más socios para lograr apoyo económico ya que por parte de la Administración no recibimos nada.
—¿Qué perfiles s encontráis entre las mujeres que acuden a Red Madre?
—La mayoría de mujeres son jóvenes, tienen entre 18 y 29 años y prácticamente todas en situación de desempleo absoluto o con trabajos muy precarios. Además, más de la mitad vienen sin el apoyo de la pareja, solas ante el embarazo. Esto ha cambiado mucho porque cuando empezó Red Madre, en 2009, antes de la crisis, venían mujeres con buena posición económica pero con un embarazo inesperado y ese perfil ha dado paso a las mujeres que no tienen recursos.
—¿Qué es lo más gratificante de vuestra labor?
—Para nosotros la mayor satisfacción es ver a las madres abrazar a sus hijos. Se genera un vínculo muy importante con ellas y la familia y no dejas de tener trato. Algunas siguen viniendo a visitarnos aunque no estén en el programa de apoyo, porque se termina tras el primer año de vida del menor, y recibimos una alegría inmensa cuando vemos que se sienten apoyadas, siguen adelante y nunca se arrepienten.
