Cómo desinfectar herramientas de belleza en casa

Hay estudios que han demostrado que la mayoría de los accesorios de belleza que tenemos en el tocador están contaminados con superbacterias. ¿Cómo limpiarlos?

Hay estudios que han demostrado que nueve de cada diez productos de belleza de los que todas tenemos en casa están contaminados con superbacterias «potencialmente mortales». Hablamos sobre todo de bacterias como la E. coli y Staphylococcus aureus, que «representan un riesgo potencial para la salud», según los investigadores. Pueden provocar infecciones, reacciones y erupciones (incluidas las de acné) nada deseables. Y todo ello sin que seamos verdaderamente conscientes.

La limpieza y desinfección de las herramientas de belleza es algo indispensable, como bien saben los profesionales del sector de la estética. En los salones, los productos y dispositivos destinados a tal fin son de uso obligatorios. Y, si bien la mayoría de nosotros no tendremos acceso a este tipo de limpieza profesional, sí que podemos poner en práctica ciertos rituales limpieza casera con los que higienizar al máximo los accesorios y herramientas que almacenamos en nuestro tocador.

Desinfectar herramientas de belleza

Puesto que las esponjas de maquillaje se deben usar húmedas, la probabilidad de que alberguen microogarnismos es mucho más alta que en cualquier otro accesorio de belleza.

Aunque se recomienda limpiar con agua y jabón las esponjas de maquillaje tras cada uso, esto no consigue su desinfección. Para lograrlo, podemos preparar una mezcla de agua, jabón y alcohol (⅔) en la que dejar sumergida la esponja. Después, podemos frotar y estrujar la esponja para eliminar los restos de maquillaje y aclararla con abundante agua. Lo ideal es dejarla secar al sol. Otra opción es lavar la esponja de maquillaje en la lavadora (algunas toleran programas suaves en frío) y dejarla a remojo después en alcohol. Por último, dejarla secar al sol.

Además de las esponjas, en la rutina del día a día es necesario lavar brochas y pinceles de maquillaje, así como desinfectarlos con frecuencia, especialmente si los usamos a diario. Sabemos que las bacterias que se acumulan en ellas debido a su uso continuado pueden causar problemas en la piel, pero también infecciones más graves.

Lavar pinceles y brochas con agua, jabón y alcohol será suficiente para su correcta higienización. Así, podemos limpiar estas herramientas con agua y jabón en primer lugar y, una vez retirados los restos de maquillaje, podemos sumergir en alcohol los cabezales de las brochas (preservando mango y virola) hasta que se empapen por completo y después retirar el exceso de humedad, para dejar que se sequen al aire libre (importante que sea en plano o con el pelo hacia abajo).

Los cepillos de limpieza facial que tan populares se han convertido en los últimos tiempos también pueden ser desinfectados con un poco de alcohol rebajado con agua (⅔).

En cuanto a limas, tijeras, quitacutículas y otras herramientas de manicura, podemos pulverizarlas con alcohol tras lavarlas apropiadamente con agua y jabón. Conviene dejarlas secar al aire también.

Las herramientas para el cabello también pueden desinfectarse. Desde cepillos, peines, horquillas y pinzas, hasta herramientas de peinado como planchas, rizadores y secadores. Siempre que hablemos de peines y cepillos que no sean de madera, podemos limpiarlos en agua con jabón y rociarlos después con alcohol con ayuda de un envase pulverizador. Lo mismo, accesorios de peinado como horquillas o pinzas.

Si hablamos de secadores, rizadores y planchas, podemos limpiarlos con ayuda de un paño humedecido en agua con bicarbonato. Para su desinfección, una vez más recurriremos a pulverizar alcohol.

Lo mismo podemos hacer con el neceser en el que solemos llevar los cosméticos. La limpieza, con agua y jabón y la desinfección, con alcohol.

Dispositivos de desinfección

Si lo preferimos, también podemos adquirir dispositivos desinfectantes a través de luz ultravioleta. Son aparatos con forma de cápsula en los que podemos introducir pequeños objetos para su desinfección (virus incluidos) en cuestión de segundos. Es una tecnología que se utiliza en ámbitos como el sanitario. Pero son muchos los que han adquirido uno de estos aparatos para desinfectar su teléfono móvil (otro conocido foco de bacterias y patógenos).

Y es que la emisión de rayos UV-C durante unos minutos . Eso sí, ten en cuenta que estos aparatos funcionan solo a nivel de desinfección, por lo que los restos de maquillaje los tendrás que eliminar a la manera tradicional. Además, cabe señalar que los rayos emitidos por estos dispositivos no deben usarse sobre la piel puesto que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los rayos UV resultan nocivos.

Desinfectar maquillaje

Al igual que las herramientas de maquillaje, los productos con los que maquillamos nuestra piel también son susceptibles de ser desinfectados en casa. Hablamos de paletas de sombras, coloretes, pintalabios, polvos y demás productos comunes en cualquier tocador. ¿Cómo podemos desinfectarlos sin deteriorarlos? El alcohol, una vez más es nuestro mejor aliado.

Así, podemos rociar con un envase con pulverizador el alcohol sobre los distintos productos procurando cubrirlos por completo sin llegar empaparlos y dejando que se sequen al aire antes de cerrarlos de nuevo. En el caso, por ejemplo, de una paleta de productos en polvo (sombras, coloretes, contorno, iluminador, etc.) la abriremos y rociaremos el alcohol de forma que se genere una bruma que cubra todo y lo dejaremos secar con la tapa abierta.

En el caso de otros productos de limpieza más complicada, como las máscaras de pestañas, podemos rociar con el alcohol el pincel o «goupillon» e introducirlo de nuevo en el envase.