A más de una, la imposición del confinamiento le ha pillado con las extensiones puestas. Con la durabilidad que ofrecen algunos tipos de extensiones de cabello (hasta tres y cuatro meses), si te las acababas de poner o no llevas mucho tiempo con ellas, nuestra recomendación es que retrases en lo posible la tarea para dejarla en manos de los profesionales.
Pero si ya ha llegado el momento de retirarlas porque ya te resultan
incómodas, el primer paso será ponerte en contacto con el profesional que te las puso. Es quien te puede indicar qué tipo de extensiones llevas y asesorar sobre lo que puedes hacer para retirarlas sin dañar tu cabello. Porque, una manipulación inadecuada de las extensiones de pelo puede dar lugar a la rotura del cabello, con un final indeseado para tu melena.
Quitar extensiones adhesivas
Los profesionales suelen usar disolventes especiales para retirar este tipo de extensiones de «tape». Son productos con una alta proporción de alcohol, por lo que si no puedes disponer de uno, puedes recurrir a alcohol sanitario o incluso a uno de esos desinfectantes de manos con base alcohólica que tanto se cotizan en esta situación.
La otra alternativa es retirar el adhesivo con algún producto oleoso. Puede tratarse de un aceite para el cabello o, si no dispones de uno, algún aceite natural como el de oliva o coco, con el que puedas impregnar por completo las bandas adhesivas. Tendrás que masajearlas con paciencia hasta que queden saturadas de aceite para que el pegamento se despegue con el propio movimiento de los dedos.
Ten cuidado por si quedan restos de pegamento en el cabello una vez hayas retirado las extensiones y cepilla el pelo cuidadosamente para evitar enredos y nudos. Para ello, comienza a cepillar por las puntas abarcando pequeñas secciones y ve subiendo poco a poco a medida que vayas desenredando. Si encuentras restos de pegamento, añade más aceite o producto con base alcohólica para que se desprenda del cabello hasta que se peine fácilmente.
Extensiones de queratina
Son esas extensiones en las que el postizo se adhiere al cabello natural mediante enlaces de queratina que se sellan con calor. Por esa razón, su eliminación es más complicada y tiene más riesgo de dañar el pelo. De hecho, es necesario retirarlas una por una con ayuda de una herramienta específica (alicates para extensiones) y un disolvente de queratina. Por tanto, necesitarás la ayuda de otra persona para conseguirlo.
Lo primero será localizar las uniones de las extensiones realizando las particiones oportunas en el cabello, para retirarlo y ganar en comodidad. Después, habrá que aplicar el disolvente sobre la queratina, presionando con los alicantes para que la unión se vaya disolviendo.
Cuando se empiece a mover, solo habrá que deslizar suavemente hacia abajo hasta que se desprenda totalmente. Por último, conviene repasar el mechón con un peine para eliminar cualquier resto y desenredarlo bien.
Extensiones cosidas y con grapa
Las extensiones que se colocan mediante trenzados se pueden quitar cortando el hilo que une las extensiones al cabello natural. Esto puede resultar un reto si intentas hacerlo tú sola. Por eso te recomendamos contactar con tu estilista para que te guíe y, a ser posible, contar con la ayuda de otra persona. De lo contrario, tendrás que guiarte por el tacto (y las indicaciones del profesional) para deshacer el postizo.
El caso de las extensiones con grapa, las recomendaciones serían parecidas: consultar con el peluquero y contar con la ayuda de otra persona para retirar las cuentas con los alicates.
Consejos de cuidado
Si crees que puedes retrasar el momento de retirar las extensiones hasta que puedas volver a tu salón de belleza es importante que cuides al máximo tu melena. Para empezar, es esencial que cepilles tu cabello a diario para mantener los enredos a raya.
Por otra parte, si te has decidido a retirar las extensiones, es aconsejable que apliques en el cabello algún tratamiento reparador intensivo para fortalecer y evitar la rotura. También son recomendables las exfoliaciones de cuero cabelludo. Se pueden realizar con algún exfoliante capilar o, en su defecto, masajeando con ayuda de un cepillo (son ideales los de tipo Tangle Teezeer). Esto estimulará el flujo sanguíneo y el crecimiento del cabello. Así cuando vuelvas al salón tendrás el pelo listo para unas nuevas extensiones o el cambio de «look» que prefieras.