Natalia de Molina fue una de las grandes vencedoras de la noche de los Goya 2016. Y no solo por proclamarse ganadora en la categoría de Mejor Actriz. El look de la andaluza fue uno de los más comentados sobre la alfombra roja por el acierto que supuso en conjunto: el maquillaje, el peinado y el vestido.
Maquillaje
La clave de su maquillaje fue, sin duda, la naturalidad. Todo un acierto puesto que el peso de su look recaía en los bordados del vestido así como en los maxi pendientes con forma de flor de Carrera y Carrera.
Estas fueron las claves:
- Base de maquillaje con cobertura natural, que no esconde las pecas y aporta un acabado jugoso.
- Ahumado discreto de ojos en tono marrón-negro, muy difuminado por debajo de las pestañas inferiores y en la V externa. Se completa con un tono beig claro en la parte interna del párpado móvil, a modo de degradado para iluminar la mirada.
- Cejas bien definidas.
- Labios rosa cuarzo, siguiendo con la tendencia de este año y a jugo con los tonos del vestido.
- Colorete rosa para dar un acabado fresco y femenino.
Cabello
En cuanto al look de cabello elegido, Natalia de Molina decidió sacar partido a su melena midi con un peinado de plena tendencia. Las ondas con raya al lado bien marcada, dejando al descubierto los llamativos pendientes que remataban con sencillez la parte superior del estilismo. Si duda, un peinado que sienta especialmente bien a la actriz.
Estilismo
Para la noche de los Goya 2016, la actriz protagonista de «Techo y comida» eligió un precioso vestido blanco de Georges Hobeika con pedrería floral en tonos verdes y rosas, escote tipo barco y espalda abierta.
Para imitar el estilismo conseguido por De Molina, te proponemos estos diseños similares: