Las diez reglas no escritas del maquillaje

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  • HACE 2 años, 8 meses
Las diez reglas no escritas del maquillaje

¿Con qué acompaño un ahumado negro de ojos? ¿Por dónde perfilo mis labios? ¿Cómo puedo retocar mi maquillaje de esta mañana?

Repasamos una a una las reglas del maquillaje que ningún profesional o aficionado debe saltarse si quiere dar con un «look» de maquillaje sensato y favorecedor:

1. Base del mismo tono que la piel

Un clásico de las principiantes es elegir una base de maquillaje más oscura que el tono de la piel. La base no cumple la función de broncear nuestro cutis sino de unificar el tono y disimular imperfecciones. Además, hay que tener especial cuidado a la hora de maquillar el óvalo facial, para evitar el efecto «careta» en el que se identifica un clarísimo contraste entre el color del rostro y el del cuello.

Recuerda siempre maquillarte con el escote despejado para no dejar zonas sin maquillar que luego puedan quedar al descubierto a la luz del día o de los focos.

2. Protagonismo: ojos o labios

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Todo iniciado en el arte del maquillaje sabe que un «look smokey eye» es incompatible con unos labios de rojo intenso. Y, aunque esta temporada ya te contamos que se lleva el delineado intenso con los labiales vibrantes el protagonismo siempre debe recaer claramente en uno de los dos elementos.

Si luces un ahumado negro intenso para la noche, los labios deberán complementarse con algún labial en tonos «nude» o rosa, mientras que si llevas un labial rojo o berenjena, por ejemplo, tendrás que usar sombras en tonos

3. Cobertura ligera

No hay nada más antinatural que lucir en el día a día un maquillaje excesivamente cubriente (siempre que no vayamos a subir a un escenario). Si nos empeñamos en cubrir 100% cada una de nuestras imperfecciones (manchas, granos, cicatrices,…) con capas y capas de base de maquillaje al final solo conseguiremos un acabado artificial y demasiado evidente.

Toma como referencia los lunares de tu rostro. Lo normal es que se sigan viendo bajo el maquillaje y que si tieners alguna imperfección severa la trates de forma individual. Por ejemplo, con correctores de color que logren matizarla: verde para rojeces, amarillo para imperfecciones moradas, etc.

Recuerda que las esponjas de maquillaje humedecidas y las brochas tipo mofeta te ofrecen una cobertura más ligera que las brochas planas de rostro o las yemas de los dedos

4. Nunca perfilar por fuera de los labios

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Si has tenido la tentación de aumentar la apariencia del grosor de tus labios perfilándolos por fuera debes saber que es algo así como una herejía en el maquillaje, especialmente si se nota demasiado en las comisuras. Sobre un escenario o ante la potente luz de los focos el efecto óptico será el deseado, pero en las distancias cortas se notará demasiado. Así que si lo que quieres es dar volumen a tu boca, aplica un poco de iluminador en el arco de cupido y en el centro del labio inferior, así como contorno o lápiz marrón difuminado bajo el labio inferior.

Un error recurrente en el que no debes caer es el de perfilar tus labial con un lápiz más oscuro que el labial

Asimismo, puedes probar con degradados labiales para crear una sensación de mayor volumen en tus labios. Aplica el tono más claro en el centro y ve oscureciéndolo a medida que vaya hacia los bordes.

Un error recurrente en el que no debes caer es el de perfilar tus labial con un lápiz más oscuro que el labial que utilizas. Lo ideal es que sea de un tono lo más semejante posible al pintalabios que uses.

5. Maquillaje de cejas: un tono menos

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Si no tienes experiencia arreglando tus cejas, probablemente tu primer impulso sea escoger un lápiz o una sombra del mismo tono que el vello para rellenar y dar forma. ¡Error! Debes usar siempre uno o dos tonos menos de tu color de ceja para que el acabado quede natural.

Si usas un tono idéntico o incluso más oscuro, las líneas y los huecos rellenados con él llamarán la atención sobre el vello de la ceja, dando al traste con el propósito real.

6. Antes de la base, crema hidratante

Aunque parezca muy obvio, no siempre lo cumplimos. Aunque tengas la piel grasa o mixta debes preparar tu piel para que se vea jugosa y luminosa con el maquillaje, con una hidratante especial para tu tipo de cutis. Así también tu base durará más y la sentirás más confortable sobre la piel.

Si lo que te preocupa es que te salgan brillos, sella tu maquillaje con unos buenos polvos y conseguirás un acabado impecable que durará horas.

7. Nunca maquilles sobre maquillado

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Puede que si vuelves del trabajo con el tiempo justo para arreglarte y volver a salir tengas la tentación de aplicar tu maquillaje de noche sobre el que ya llevas puesto. Pero no hay nada peor que un maquillaje aplicado sobre otro viejo. La máscara se queda seca y apelmazada, las sombras no se funden bien y la base de maquillaje queda como con parches a lo largo del rostro.

Si lo que necesitas es rapidez, refresca tu maquillaje pulverizando un poco de agua termal o agua de avena sobre tu rostro y repasando con la brocha de maquillaje las zonas que más se han deteriorado. Si lo crees necesario puedes añadir un poco más de base en esas zonas, mezclándola con crema hidratante para que quede bien hidratadas de nuevo. Si tienes el cutis graso, aplica antes de nada unos papeles anti brillos para absorber la grasa y luego pasa a refrescar tu maquillaje.

Para culminar el retoque, aplica de nuevo el colorete, un labial e incluso un delineado, si no lo llevabas antes. Saldrás de casa como recién maquillada sin necesidad de lavarte la cara y volver a maquillarte desde cero.

8. No a los brillos, pero…

Los brillos naturales de la piel son el dolor de cabeza de los maquilladores de cine, fotografía y televisión. Por eso se pasan el día con los polvos en el bolsillo, preparados para actuar en cuanto haga falta. Para evitarlos elige el producto que mejor te funcione, ya sea un «primer», unos polvos matificantes o un maquillaje específico para pieles mixtas.

Pero tampoco olvides que esta temporada se lleva el maquillaje con acabado jugoso, con puntos de luz muy estudiados que vuelven radiante nuestra tez. Por eso, esta temporada no puedes prescindir del iluminador. También puedes recurrir a coloretes en crema con acabado «glossy» y hasta sombras con acabado en brillo (tienen truco; la vaselina…).

9. Difumina bien las sombras

Es de primero de maquillaje, pero muchas son las que con las prisas se aplican la sombra de ojos de manera descuidada, con un resultado lamentable. Difumina bien las transiciones entre tonos y los bordes para que el resultado se funda a la perfección con la piel. Evitarás parecer un mapache.

10. No prestes tu maquillaje

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Brochas, pinceles, lápices, esponjas y demás productos que se aplican directamente sobre nuestra piel deben ser de uso persona exclusivamente. Si compartimos nuestras brochas de maquillaje estaremos compartiendo también todas las bacterias e impurezas de nuestra piel, con lo que, como mínimo deberíamos desinfectarlas antes de hacerlo. Igualmente, no resulta conveniente compartir lápices de ojos o máscaras de pestañas, ante el riego de alergias o reacciones de la piel.

 

Dolores Trueba

Dolores Trueba

Redacción Bulevar Sur
Dolores Trueba

@dolores_trueba

Recién aterrizada aquí, aunque llevo tiempo vigilandoos. Me dejo caer por @BulevarSur. «Be with a guy who ruins your lipstick, not your mascara» #belleza
Trucos para un maquillaje de #Halloween fácil @BulevarSur https://t.co/Afg3EFOBEo #Halloween2017 https://t.co/eoUIUzk8KT - 9 meses ago

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