¿Piel madura? Así debe ser tu maquillaje para conseguir un efecto buena cara

Cuando los signos de la edad comienzan a ser evidentes en el rostro, debemos evitar sobrecargar la tez de producto, así como abusar de los productos en polvo y los acabados brillantes

El maquillaje y la forma en la que nos lo aplicamos debe ir cambiando con el paso de los años. Si bien en la juventud podemos dejarnos llevar por las tendencias de maquillaje y probar todo tipo de técnicas y formatos, cuando los signos de la edad se van marcando en nuestro rostro, conviene que nos adaptemos a las necesidades de nuestra piel para favorecerla al máximo.

En general, debemos evitar sobrecargar la tez de producto, así como abusar de los productos en polvo y los acabados brillantes. Especialmente si lo que deseamos es conseguir un maquillaje efecto buena cara en pieles maduras, nos centraremos en potenciar los rasgos del rostro con productos no demasiado cubrientes y tonos que se aproximen lo más posible a los naturales.

Así podría ser el paso a paso de un maquillaje efecto buena cara para pieles maduras:

Cobertura ligera

Una base o una BB cream con cobertura ligera que nos permita unificar el tono del cutis sin acentuar los rasgos de la edad. Podemos aplicarla con ayuda de una esponja de maquillaje o simplemente con las yemas de los dedos para que el acabado sea lo más natural posible y no queden zonas con acumulación de producto. Siempre aplicaremos el maquillaje en pequeñas cantidades, de del centro del rostro hacia afuera, y añadiendo producto en caso de que nos quedemos cortas.

Correcciones mínimas

No debemos obsesionarnos con borrar las líneas de expresión o las manchas, ya que solo conseguiremos sobrecargar el cutis y sumarle años. Para mantener un acabado natural, si es necesario corregir la zona de la ojera lo haremos con una pequeña cantidad de producto aplicado con las yemas de los dedos para que se integre perfectamente. Es importante preservar las zonas más arrugadas (patas de gallo) para que el producto no se acumule en ellas y las acabe marcando.

Delineado sutil

Para conseguir ese efecto natural con nuestro maquillaje podemos recurrir a un «tightlining» o delineado invisible que dará intensidad y definición a la mirada. Si lo deseamos, podemos delinear también sobre las pestañas con el mismo lápiz y difuminar ligeramente con ayuda de un bastoncillo, con movimientos hacia arriba y hacia afuera.

Retoque de cejas

Si las cejas han perdido densidad e intensidad con la edad, podemos retocarlas para darles algo más de protagonismo en el rostro. Bastará un poco de sombra de cejas o un lápiz de cejas marrón para rellenar huecos sutilmente, siempre sin alterar la forma.

Colorete en crema

Para evitar la acumulación de productos en polvo en el rostro, podemos recurrir a un «blush» cremoso que aplicaremos con las yemas de los dedos de forma ligeramente ascendente y en diagonal partiendo desde las manzanas de las mejillas.

Maquillaje de ojos

Nada de brillos para no potenciar posibles rasgos de la edad como los párpados caídos o las patas de gallo.
Para un maquillaje efecto buena cara podemos recurrir al colorete para refrescar la mirada. Basta con aplicar unos toques de colorete sobre el párpado móvil para conseguir una imagen natural y saludable.

Como alternativa, podemos aplicar sobre el párpado una sombra marrón mate o simplemente, unos toques de polvos de sol para dar profundidad a la mirada. Para dar luz a la mirada, podemos aplicar una sombra en tono beige en el lagrimal interno.

Marcar los volúmenes del rostro

Recurriendo a los polvos de sol podemos contornear el rostro. Para ello marcaremos ligeramente bajo el hueso del pómulo, en la línea de la mandíbula y a los lados de la frente, junto al nacimiento del pelo. La idea es dibujar la forma de un 3 en los laterales, desde la frente hasta la mandíbula, teniendo su eje central bajo el pómulo.

En cuanto al iluminador, por lo general lo mejor será evitarlo puesto que tiende a marcar las imperfecciones propias de la edad que no nos interesa resaltar. De hecho, un error común es aplicarlo sobre el pómulo invadiendo el área de las patas de gallo, ya que solo consigue acentuarlas.

Labios sencillos

Al igual que sucede con el área de los ojos, los labios suelen presentar signos evidentes de la edad como el famoso «código de barras» (las líneas de expresión que rodean los labios). Por eso en un maquillaje para pieles maduras debemos evitar hacer uso de pintalabios satinados o tipo «gloss».

Además, conviene perfilar siempre el labio para que no se desdibuje la forma y evitar que el pintalabios se pierda entre las arrugas de los labios con el paso de las horas. Tras perfilar el labio conviene rellenarlo con el mismo lápiz y entonces aplicar un pintalabios que no sea brillante.

En cuanto al color, el que mejor irá con un maquillaje natural para pieles maduras será el más aproximado al tono propio de los labios en cada caso. Así la gama de los nude, rosas y marrones claros será la más apropiada.

Polvos para sellar

El exceso de polvo sobre la piel también marca las líneas de expresión. Por eso, debemos controlar la cantidad y aplicar el mínimo posible para seguir manteniendo un acabado jugoso en la piel. Lo ideal es sellar la línea de la frente, la barbilla y el contorno de la nariz, dejando el resto de la cara al natural para conservar en lo posible ese aspecto jugoso natural.