Que podemos hacernos ondas en el pelo con cualquier plancha alisadora no es ninguna novedad. Hace tiempo que descubrimos esa otra manera de amortizar nuestras herramientas de peinado, pidiendo así recurrir a ella tanto para llevar el pelo liso como ondulado. Sin embargo, no es tan fácil conseguir ondas con las planchas alisadoras (al fin y al cabo, no están pensadas con ese fin). Y a pesar de los cientos de tutoriales que encontraremos en internet con trucos para conseguir unas ondas perfectas (deshechas, naturales, que aguanten, etc.) todavía hay muchas a las que se les resiste la técnica.
Pero, ¿y si no fuera necesaria tanta técnica para conseguir con las planchas una onda perfecta de una sola pasada? Es lo que pretende el peculiar diseño de estas planchas que lo mismo sirven para hacer ondas en el pelo que para alisar la melena. Pero con una diferencia: sus placas con forma helicoidal permiten dar al mechón la forma ondulada con una simple pasada descendente.
Se ha convertido en una de las planchas más promocionadas a nivel mundial en los últimos tiempos gracias a sus ventajas respecto al resto de planchas: ahorra tiempo y facilita mucho la tarea de hacer ondas. Lo cierto es que quienes están acostumbradas a usar las planchas tradicionales para conseguir ondular el pelo necesitarán reaprender con este otro tipo, ya que la técnica se simplifica bastante. Solo debemos prestar atención a cómo sujetar la plancha correctamente, colocar un mechón no demasiado grueso y girar la muñeca hacia atrás para orientar la onda (siempre más favorecedora cuando queda hacia fuera de la cara). Y el gesto definitivo: deslizar la plancha en
ángulo hasta la punta del cabello.
Para las que se lo pregunten, con estas planchas helicoidales, además de ondular el pelo se puede alisar la melena. En ese caso, solo tendremos que introducir el mechón de pelo en la plancha sin realizar ningún giro de muñeca y deslizar hacia abajo como haríamos con una plancha tradicional.
Otras herramientas para hacer ondas
Más o menos marcadas, las ondas en el pelo no parecen pasar de moda, por lo que cada año se reinventan con una nueva tendencia y cada vez son más las herramientas disponibles para conseguirlas. Repasemos los principales métodos y herramientas calor para ondular el cabello:
Planchas de ondas al agua
Son ese tipo de planchas un tanto aparatosas que incorporan unos tubos que son los que fijan unas pequeñas ondas en el cabello con el simple gesto de presionar (también encontraremos la versión cerrada de este aparato, con dos placas que encajan entre sí para fijar el moldeado. Son un tipo de ondas bien definidas y que aportan mucho cuerpo, por tanto, no quedan tan deshechas como con otros sistemas. Algunas marcas cuentan con dos cabezales para elegir ondas de mayor o menor tamaño.
Tenacilla de tres tubos
Es un sistema similar al anterior, que consigue marcar las ondas mediante presión, gracias a los tres tubos que la configuran. La onda que se consigue en este caso es más bien de pequeño tamaño, por lo que es una solución más adecuada para aquellas que deseen, no ya ondular su melena, sino rizarla por completo. Y es que con este tipo de tenacillas podrán conseguir el volumen completo de una auténtica melena rizada.
Rizador automático
Fue el gran fenómeno entre las herramientas de peinado hace un par de años (con permiso del cepillo térmico alisador). Encontraremos varias versiones similares, cuyo diseño cambia ligeramente (unos son cilíndricos, otros con un cabezal tipo chupachup, …). Aunque todas tienen en común su sorprendente funcionamiento. Hay una versión automática un tanto diferente, como es la de Dyson, que incluye aire caliente para fijar la onda, aunque su funcionamiento es algo más complejo que el de las anteriores.
Para las que aún no hayan tenido la oportunidad de probarlo, se trata de un dispositivo que hace todo el trabajo a la hora de ondular el pelo y nos evita cualquier esfuerzo (y error). Solo requiere la paciencia para colocar cada mechón en la ranura y el dispositivo lo recogerá para darle forma en tan solo unos segundos.
Sin duda es una herramienta para las que no consiguen hacerse unas ondas decentes con el resto de las herramientas de calor y prefieren no complicarse la existencia. De hecho, unas de las ventajas de este sistema, cuya técnica no tiene ningún misterio, es que es imposible quemarse al manipularlo.
Rizadores clásicos
Es el sistema tradicional tipo cilíndrico (con pinza de sujeción) o cónico (sujeción manual). Consigue rizar los mechones al enrollarlos y mantenerlos unos segundos. Es un tipo de herramienta que e mejor manejar con la ayuda de un guante para evitar las posibles quemaduras en las manos. La técnica para conseguir unas ondas favorecedoras es algo más sencilla que en el caso de las planchas alisadoras, aunque también tiene su ciencia.
Algunos modelos incluyen varios tamaños de cono para crear ondas más o menos amplias y otros más innovadores tienen cabezal giratorio para ahorrarnos ese trabajo a la hora de manipular cada mechón.