Victoria Federica dicta sentencia en el real con el mantón que todas quieren: los mejores looks del jueves en la Feria de Sevilla

El jueves deja una selección de looks donde conviven los códigos más tradicionales con nuevas formas de entender la moda flamenca

La Feria de Abril alcanza el ecuador de la semana en uno de sus momentos más intensos. El Real se llena de ambiente, caras conocidas y una sucesión constante de estilismos que convierten la cita en un auténtico escaparate de moda. Entre quienes apuestan por el traje de flamenca más tradicional y quienes optan por propuestas más cómodas, pero igualmente elegantes, el nivel no deja de subir. Y este jueves ha vuelto a confirmarlo con algunos de los looks más destacados hasta ahora.

Tana Rivera

Para esta jornada, Tana Rivera ha apostado por uno de los códigos más clásicos: el blanco. Su diseño de Miabril, de líneas depuradas y silueta entallada, destaca por un juego de contrastes en negro que recorre mangas, bajo y volantes, aportando estructura y carácter sin restar ligereza al conjunto. El mantoncillo de Baron  Terry, en fucsia  intenso con bordados florales, introduce el contraste cromático clave del look. Coronando el conjunto, una flor blanca en el recogido y aros  dorados completan un estilismo que confirma que, en la Feria, lo clásico sigue siendo imbatible.

Triana Ramos

Triana Ramos apuesta por un traje firmado por Alejandro Santizo, donde el negro absoluto se convierte en protagonista indiscutible. El diseño, de silueta muy entallada, dibuja la figura con precisión y se abre en una falda de volantes generosos. El escote en pico y las mangas largas rematadas en grandes volantes estructurados elevan el diseño, aportando ese punto dramático que caracteriza a las propuestas más contemporáneas. Pero es en los detalles donde el look cobra especial fuerza: el mantoncillo negro, bordado con delicados motivos florales en tonos suaves, introduce contraste y riqueza. El estilismo se completa con pendientes dorados de aire clásico y un tocado floral en tonos empolvados que suaviza la intensidad del negro. 

Carmen Cruz

Carmen Cruz apuesta por un conjunto firmado por su propia marca, Satelas, que se aleja del traje de flamenca tradicional sin perder el vínculo con la estética de la Feria. El look, en un sofisticado tono marrón chocolate, se construye a partir de una silueta limpia y fluida, con un cuerpo tipo chaleco abotonado que estiliza la figura. El pantalón , de caída amplia y movimiento ligero, pensado para largas jornadas en el albero sin renunciar al estilo. Sobre los hombros, un mantón en tono neutro con textura y flecos aporta ese guiño imprescindible a la tradición flamenca. Los complementos siguen la misma línea: un bolso de rafia estructurado en forma de abanico comprado en Colombia y pendientes discretos. 

Fabiana Sevillano y Paula Sevillano

Fabiana Sevillano y Paula Sevillano firman uno de los momentos más llamativos de la jornada con dos diseños de Aurora Gaviño que reinterpretan el traje de flamenca desde una estética muy reconocible y cargada de intención. Inspiradas en la iconografía más clásica, ambas apuestan por el binomio rojo y blanco.

Los vestidos, de lunares de gran tamaño, se construyen sobre siluetas muy entalladas que se abren en faldas de volantes amplios. Uno en rojo con lunar blanco y otro en blanco con lunar rojo, crean un juego de contraste perfectamente coordinado. El estilismo se completa con mantoncillos a tono, rojo y blanco, con flecos largos y bordados delicados, además de flores en la cabeza en los mismos colores, colocadas sobre recogidos pulidos. El resultado es un homenaje claro a la flamenca más icónica que se colocaba sobre la televisión, casi convertida en símbolo, que conecta con esa tendencia que se está viendo en el real: la recuperación de códigos tradicionales llevados a un lenguaje más exagerado, más escénico y, sobre todo, más memorable.

Macarena Silva

Macarena Silva apuesta por un diseño de Anguas Ruiz que destaca por su delicadeza y precisión en los detalles. El vestido, en un favorecedor tono verde agua, se ajusta al cuerpo con una silueta entallada que estiliza la figura y se abre suavemente en una falda de volantes con gran caída. El tejido, bordado con motivos florales en tonos claros, añade un aire romántico y sofisticado, alejándolo de lo convencional. Las mangas, semitransparentes y ajustadas, refuerzan esa sensación de trabajo artesanal. Los complementos, firmados por Maryna Torres, aportan el contraste perfecto. La elección de flores en tonos rojos en el recogido introduce un punto de fuerza cromática que rompe con la suavidad del vestido, mientras que los pendientes largos en tonos marfil enmarcan el rostro y aportan luz.

Raquel Bollo

Raquel Bollo apuesta por la fuerza del color con un diseño en rojo intenso que no pasa desapercibido en el real. El vestido, de silueta entallada en la parte superior, se estructura a través de un juego de volantes en cascada que recorren el cuerpo hasta la falda, creando un efecto dinámico y muy favorecedor. El escote recto y las mangas acampanadas, también rematadas con volantes, aportan equilibrio al conjunto, manteniendo una línea limpia en la zona superior frente al volumen de la falda. El tejido, con cuerpo, permite que cada volante mantenga su forma. 

Victoria de Marichalar de Borbón

Victoria Federica apuesta por la elegancia más depurada con un diseño de Rocío Peralta. El vestido, en blanco roto, destaca por su silueta entallada que se abre en una falda de volantes con caída fluida. Uno de los elementos más especiales del diseño está en las mangas, rematadas con volantes plisados que añaden volumen y carácter, elevando un traje aparentemente sencillo. El protagonismo se desplaza hacia el mantón, en tono azul marino bordado con flores en colores vivos y flecos largos, que introduce contraste y dinamismo al estilismo. 

Raquel Revuelta y Claudia Ula

Raquel Revuelta apuesta por un diseño de Pilar Vera que encarna la esencia más clásica del real. El vestido, en blanco con lunares rojos, destaca por su estructura y por el trabajo de los volantes, dispuestos en capas que aportan volumen. El mantón en tono marfil, ricamente bordado y con flecos largos, introduce un contrapunto sofisticado que suaviza el contraste del traje. Como remate, los complementos en rojo, collar, pendientes y flor.

Por su parte, Claudia Ula se decanta por un diseño de Gil Ortiz, una de las firmas emergentes que está ganando protagonismo en la moda flamenca actual. Su vestido, en negro con pequeños lunares en tono teja, apuesta por una silueta más depurada, donde el protagonismo recae en el corte y en el movimiento de las mangas. El mantón negro bordado, con flecos largos, añade profundidad al look, mientras que la flor roja en el cabello introduce el contraste justo para elevar el conjunto.

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