Este marfileño de 35 años es, sin duda, una de las grandes sorpresas del recién estrenado concurso de talentos de la moda flamenca
Que el casting de un concurso de talentos como «Aguja Flamenca», que se estrenó el pasado viernes en Canal Sur, cuente con perfiles variopintos y con grandes posibilidades frente a las cámaras entraba dentro de lo previsible. Pero, al pensar en un «talent show» de diseño y confección de moda flamenca, lo que quizá nadie se esperaba era encontrarse con un concursante africano. Y no uno de buena cuna, con recursos y estudios caros. Sino uno que se jugó la vida para llegar a nuestro país, dejando atrás a toda su familia, a todo su mundo.
Ese es Musa Togdan, de 35 años y natural de Costa de Marfil, quien ha conseguido colarse entre los diez primeros seleccionados para competir por el premio del programa. Un participante que, lejos de aportar únicamente la nota racial al concurso, se ha revelado como un creador con grandes posibilidades dentro de este «reality show» con sabor andaluz. Esta es su historia.
Musa: de la patera al plató

Aunque no lo parezca, Musa representa a Córdoba en el programa de costura flamenca del canal autonómico (en el que se han seleccionado a participantes procedentes de las ocho provincias andaluzas). Sin embargo, a nadie se le escapa tras escuchar su marcado acento que está muy lejos de su tierra. Pero es allí donde reside después de que se jugara la vida para llegar a España.
Y es que hace ya dos años que este joven marfileño llegó en una patera a nuestro país tras una peligrosa travesía por el mar para alcanzar nuestras costas. Un viaje que Togdan pensaba que sería más fácil, pero que no fue así. Según él mismo relató a sus compañeros durante el primer programa, pasó «mucho miedo».
Dos días a la deriva

De hecho, cuenta que cuando a la embarcación en la que viajaba junto a otras 31 personas se le acabó la gasolina quedaron durante dos días a la deriva en el mar, temiendo por su vida en cada instante. «Fue muy duro. Pensábamos en quién de nosotros moriría o se salvaría», explica.
Fue muy duro. Pensábamos en quién de nosotros moriría o se salvaría
Aunque, como él mismo afirmaba, siempre ha confiado en que Dios le ayudaría a lograr sus sueños. De hecho, está convencido de que ha sido gracias a él por lo que ha podido entrar en el programa a demostrar lo que vale. «Si estoy en este programa es gracias a Dios», afirma Musa.
Desde que llegó a nuestro país, Musa no ha tenido la posibilidad de volver ver a los seres queridos que dejó en su tierra. Y es que, a día de hoy, el marfileño no se puede mover de España al contar únicamente con un permiso de trabajo y no con el de residencia. Por eso, la dirección del concurso quiso darle una sorpresa durante el primer programa con mensajes en vídeo de apoyo y cariño por parte de su hermano y su abuela, quienes son muy importantes en su vida. Al verlos en la pantalla y escuchar sus palabras, el participante no pudo contener las lágrimas.
Enamorado del traje de flamenca

Pero lo cierto es que, más allá de su trágica historia personal Musa es un auténtico enamorado del traje regional andaluz. Así lo confirmó durante el primer programa su novia, Gema, quien le estuvo apoyando desde el «backstage» en todo momento.
Y es que el africano ya cosía cuando vivía en Costa de Marfil. Tal y como contó en el programa, fue un amigo quien le enseñó a coser en su tierra natal cuando apenas era un adolescente.
Gracias a ello ahora trabaja en Cáritas haciendo los arreglos de las tiendas de ropa. Además, con su máquina de coser confecciona muchas prendas con telas africanas para venderlas.
Un concursante prometedor
A juzgar por lo demostrado hasta el momento en el programa de talentos de la moda flamenca, Musa puede convertirse en un concursante prometedor a tener en cuenta por parte de sus rivales. Aunque, como todos, tendrá que superar los retos y las dificultades que se plantean a los concursantes en cada programa.
Entre ellas, la limitación de tiempo para confeccionar los trajes, con todos los pasos que implica. Por ejemplo, los concursantes solo cuentan con 3 minutos para tomar las medidas a la modelo para la que van a confeccionar su traje y únicamente pueden recopilar material del almacén una sola vez durante el programa.
Veremos cuánto puede evolucionar y cuánto nos sorprende este africano de adopción cordobesa con su particular aguja flamenca.

