Se llama Rocío Arauz y seguro que les suena su cara. Esta periodista de El Puerto Santa María (aunque asegura sentirse una sevillana más) fue la que Bulevar Sur eligió como presentadora de los primeros premios que celebró el pasado martes. Formada como presentadora y reportera de televisión desde que comenzó la carrera en la Universidad de Sevilla, Rocío ha pasado por las delegaciones andaluzas de cadenas como Antena 3, La Sexta, Agencia EFE, Cuatro, TVE y Canal Sur.
Últimamente la habrán visto como la chica de las redes sociales del talent show musical Se llama Copla junto a Eva González. No perdemos la oportunidad de conocerla un poco más porque no solo representa el estilo Bulevar Sur desde que le propusimos que fuera nuestra maestra de ceremonias, también ha vivido la entrega de premios como una fan más. «Sigo la carrera de Fernando Claro desde hace años, me encanta su trabajo, y por otro lado, soy muy seguidora de las instabloggers de moda como Rocío Osorno», nos cuenta.
¿Cómo fueron tus primeras experiencias laborales?
«Mis primeras prácticas fueron en una televisión local y terminé presentando el magazine de la noche diario, volví a la facultad al curso siguiente con un subidón brutal y con muchas ganas de dedicarme a esto. Me considero periodista y, sobre todo, comunicadora, soy curiosa por naturaleza, me gusta conocer a las personas y trasmitirlo.
¿Qué es lo que más le gusta de presentar?
«Te permite ser tú misma y si es improvisando, mejor. Por eso me gusta tanto el directo, es como un tú a tú y con una sola oportunidad y me gusta la adrenalina que aporta. Me siento muy cómoda, no tanto por el tema como por el entorno en el que te desenvuelves con el público. Me encantan la moda, la cultura y la música, la televisión en Andalucía necesita un programa de televisión así».
¿Cuánta importancia tiene la imagen del presentador de televisión?
«El 100%. La imagen en televisión, por más que pueda parecer un poco materialista incluso, sí que influye porque hay muchos comunicadores que no tiene por qué ser súper atractivos porque comunican mucho y bien. Es más importante esa capacidad, dentro de unos cánones obviamente, y tiene mucho valor además ir vestido en función del programa que presentas o en el que participas. Hacer cobertura política, de un suceso, hablar del calor… O en este caso de los Premios Bulevar Sur en el que como presentadora tienes que ir acorde con un vestido largo, de gala… Tiene muchísima importancia, no tanto el físico como cuidar la imagen».
¿Se exige más a la mujer en cuanto a la imagen delante de la cámara?
«Sí, a nosotras se nos exige un plus porque para que un hombre que tenga una buena imagen sirve con llevar el pelo corto y un poco de matizar brillos, nosotras, no. Necesitamos cuidar nuestro cuerpo, que ya nos cuidamos de por sí, pero si estás en pantalla pues más. Entonces es cuerpo, pelo, depilación perfecta, 20 retoques de maquillaje y de peluquería… Claro que se nos exige mucho más. Y a la hora de vestir, de estar a la moda, no se mide con el mismo rasero a un hombre que va perfecto con una combinación simple, que a nosotras que nos miran de pies a cabeza».
¿Cómo ha sido el vestuario que has utilizado en Se llama Copla?
«Comencé con algunos contactos que tenía en algunas marcas que me cedían vestuario a cambio de aparecer en los créditos finales y un poco de movimiento en mis redes sociales. Después, el departamento de vestuario también me fue proponiendo y he podido lucir muchos modelos de moda andaluza como Panambi, By Handel, By Mordisco… En Canal Sur, y en concreto en este programa, se apuesta mucho por la moda del sur y de Sevilla. Ya que tenemos la opción de mostrar moda, que sea de la nuestra».
No se mide con el mismo rasero la imagen de un hombre que la de una mujer
¿Qué crees que tiene Se llama copla para tener tanto éxito después de nueve ediciones?
«Tengo mi teoría y es que aparte de que la audiencia es súper fiel, la clave está en el formato y la música en directo. Son cinco horas cada sábado y hoy en día, mantener un programa en directo con orquesta es un plus muy importante y hay que apostar por ello. Sabemos que funciona y que gusta, lo que deberíamos hacer es buscar otro tipo de música para acercarnos a otros estilos y públicos más jóvenes, por ejemplo».
Tu papel era el de servir de nexo entre el público y el programa gracias las redes sociales…
«Se llama Copla tiene un feedback muy importante, jugamos con las opiniones del público en directo durante todo el tiempo. Las percepciones nos llegan por las redes sociales y sobre la marcha corregimos la escaleta según lo que interesa, lo que ha creado polémica, etc».
¿Ha cambiado nuestra forma de ver la tele?
«Mi tesis fue precisamente sobre la influencia de Internet y las redes sociales en la televisión en España. Las redes nos aportan mucho esta manera de ver la tele con un hashtag es hacerte partícipe del programa. Ahora consumimos tele de forma activa y formando parte de ella».
¿Volveremos a verte en Se llama Copla?
«Llevo una temporada y espero seguir en la décima, en esta edición se le ha dado un especial protagonismo a las redes sociales y confío en volver».
¿Qué crees que distingue la moda andaluza del resto?
«Creo que a la mujer andaluza la caracteriza una luz. Cada vez que salgo de aquí me lo dicen, y esa luz hace que los diseñadores se inspiren y le saquen ese partido que creo que en otras partes de España no se explota. La figura, el arte, la actitud, la postura y la forma de andar. Una andaluza luce los diseños de otro modo, es una actitud diferente que viene con el carácter, quizá es la manera de afrontar la vida…».
Me gusta buscar ropa y complementos en tiendas multimarca y boutiques pequeñas
¿Quiénes son tus ídolos de la moda?
«Siempre he seguido la trayectoria de Fernando Claro. Soy muy amante de la moda flamenca y una de mis debilidades es Vicky Martín Berrocal. Soy una enamorada de los volantes, de una buena una cola, de un escote… Me apasiona Victorio & Lucchino. Me gusta la moda andaluza de toda la vida, pero también los que tienen un estilo moderno como Fernando Claro, que es un fiel reflejo de cómo darle un impulso a la moda de aquí sin quedarnos encasillados».
¿Te dejas llevar por las tendencias en tu forma de vestir?
«Me gusta muchísimo seguir las tendencias. Me encantan los complementos y la ropa de firma, pero me considero un poco fashion hunter porque busco en tiendas y boutiques pequeñas menos conocidas. Me gusta apostar por ese tipo de moda porque son unos valientes y hay que apoyarles. Las españolas nos hemos decantando por determinadas marcas grandes y hay que apostar por empresas pequeñas de aquí y tener los ojos abiertos a otras posibilidades que probablemente tengan mejor diseño, calidad y que seguro que están menos vistas».
¿De qué modas que hayas llevado te arrepientes?
«Me arrepiento de cosas que he hecho con mi pelo. Ahora llevo mi color y lo respeto y no quiero hacerme nada. Pero lo he llevado más oscuro y con capas imposibles. Me arrepiento también de sombras de ojos imposibles y de pantalones con determinadas campanas (que ahora se están retomando) y también de zapatos de plataformas horribles.
¿Qué es lo que llevarás este verano en la maleta de vacaciones?
Me he comprado dos bañadores, he caído en la tendencia, pero lo combinaré con bikinis que es lo que más uso… Uno de los bañadores es muy tropical y el otro es blanco, pero una especide de pseudotrikini. En cuanto a ropa, soy mucho de vestiditos y shorts con camisas, mis colores son el blanco, negro o gris y alguna cosilla más alegre en los vestidos. Con cuñas o tacones según el momento, pero siempre cómoda y fresquita.
¿En qué proyectos estás trabajando para el futuro?
Estoy enfocada a presentar y se me están abriendo muchas puertas. Aún no hay nada cerrado, pero puede que algún programa. La verdad es que soy una enamorada de mi trabajo e iré me llamen de donde me llamen. No me puedo levantar y no trabajar porque comunicar es mi vida.
Lo más reconfortante de la profesión es saber que al otro lado alguien disfruta
¿Cuál es la historia que más te ha emocionado en tu carrera?
Recuerdo una cobertura de la operación a un bebé recién nacido con una patología muy importante en el cerebro. Estábamos grabándolo todo y veíamos perfectamente cómo le abrías el cráneo y todo salió bien. Otra, por ejemplo, fue una de las primeras historias de donantes inter vivos con una señora que donaba un riñón a su marido que había estado atado a la maquina de diálisis sin calidad de vida. Ese gesto de amor profundo es para tomar nota y que nos apuntemos al carro de la donación, no cuesta estar apuntado por su un día eres compatible y puedes salvar a alguien con tu médula, por ejemplo. También recuerdo una gala de Ayuda en Acción en la que estaba en el call center y conseguimos casi el triple de apadrinamientos de niños del reto inicial que nos habíamos puesto. Estar ahí animando a la gente, contando cómo íbamos superando la cifra… Se me ponen los pelos de punta recordándolo».
¿Qué tiene la cámara que te ha enganchado?
Saber que al otro lado alguien está disfrutando. Sacar una sonrisa me hace feliz, para mí es lo más reconfortante de la profesión. Nos dicen que Se llama Copla acompaña mucho a los enfermos en los hospitales y que les hacemos muy felices. Les llevamos cada sábado una alegría, un rato en el que se olvidan de lo malo. Esa es la ventaja que tenemos los que nos dedicamos a esta profesión, informamos y entretenemos y eso también es muy importante.