Con el corazón lleno de emociones y la retina repleta de imágenes inspiradoras, la Semana Internacional de la Moda Flamenca (SIMOF) llegó a su fin. El primer y segundo día en FIBES fueron los más comentados, aunque luego llegase la tercera jornada con sus nuevas tendencias en pasarela, sin embargo, la última jornada de desfiles fue un torbellino de creatividad, donde diseñadores consagrados y emergentes mostraron sus propuestas más innovadoras y arriesgadas.
Esencia pura de la mujer flamenca
Desde los volantes clásicos y elegantes hasta las siluetas más vanguardistas y experimentales, la pasarela de SIMOF 2025 ha sido un reflejo de la diversidad y riqueza de la moda flamenca. Los diseñadores jugaron con los colores, los tejidos y los estampados, creando trajes que iban desde lo más tradicional hasta lo más contemporáneo. Como por ejemplo Mari Carmen Sáez Flamenca, quien, con su nueva colección pretende reafirmar su esencia y su imagen.
A través de siluetas femeninas con un patronaje muy variado, la firma presenta diseño con tejidos sofisticados como el guipur y los perforados, con un clásico lunar elegante presentado en distintos colores.
El desfile colectivo de Ribes & Casals, donde participaron Luis Fernández, Jorge Sánchez, Florencio Pérez y Alejandro Santizo, fue de lo más variado. Desde los clásicos y tradicionales volantes y enaguas propias de El Rocío y siluetas típicas ajustadas de la Feria de Abril, hasta los trajes más eléctricos y transgresores como los de Santizo, que, fieles a su esencia, siempre busca crear nuevas formas de ver a la flamenca sin perder el alma de la propia tradición.
SIMOF es mucho más que una pasarela de moda. Es un evento cultural que celebra la identidad andaluza y la tradición flamenca. Es un punto de encuentro para diseñadores, profesionales del sector y amantes de la moda, donde se comparten ideas, se establecen contactos y se impulsa la industria de la moda flamenca. El siguiente en sumarse a esta pasarela fue Con T D’ Touché con su colección ‘Estival’. Un desfile donde las siluetas de formas sencillas marcando la cintura y cuerpo femenino protagonizaron la pasarela.
Para su paleta de colores, el diseñador optó por una gran variedad de tonos azules, rosados y algunos toques de verdes y naranjas. En cuanto a los complementos, al buganvilla como flor fue la protagonista de la colección.
Un año más, SIMOF ha dejado huella en el mundo de la moda. Ha sido una edición llena de sorpresas, tendencias y momentos inolvidables. Los diseñadores han demostrado que la moda flamenca está en constante evolución y que tiene mucho que ofrecer al mundo. Como es el caso de Jesús Morilla, quien, con su colección ‘Libre de pensamiento’, ofrecía unas propuestas diferentes e innovadoras, con el único propósito de vestir a la flamenca sin necesidad de seguir cánones de belleza ni de moda.
Para ello y fiel a la firma, apostó por trajes cómodos que realzan el volumen con faldas de vuelos generosos, al igual que trajes ajustados donde se marcaba la silueta de la mujer. Desde trajes más cómodos hasta los más ajustados, la idea de la firma era que todas encontrasen en la colección su propio estilo, todo, acompañado de su típica tira bordada, esta vez acompañada de lazos.
María Amador, por su parte, tiró por propuestas más clásicas e inspiradas en su pueblo, rindiendo homenaje a las mujeres de antaño. La diseñadora quiso evocar los campos de olivo, dorados de trigo salpicados de amapolas, en cada uno de sus trajes.
Para ello, seleccionó una paleta de colores que evocaba al campo combinándolo con el beige, el rojo, caldera, marrón, verde y gris. Para las formas quiso darle a su colección volúmenes variados, con talles altos y bajos y mangas muy pronunciadas.
Llegaba el turno de Teressa Ninú, quien, con su estilo único y dedicado a la mujer andaluza y las flamencas, quiso transmitir su esencia en cada uno de sus diseños, ajustando los trajes al cuerpo para realzar la sensualidad de la mujer, “donde la belleza, el color y la alegría no tienen límites”, comenta la diseñadora de su colección.
Teresa se inspiró en los aires del sur para sus nuevos diseños, cuerpos ajustados y muy trabajados, con alguna que otra transparencia, sello indiscutible de la marca. Vestidos entallados y cómodos y mucho organdí en los volantes, aportando volumen sin necesidad de pesar. Todo, envuelto en colores muy vivos.
La colección ‘Domadoras’ de Flor de Cerezo tampoco quiso quedarse atrás. Para ello, la pasarela de SIMOF fue el lugar perfecto donde presentar las novedades en cuanto a las formas de los volantes, sin perder la esencia flamenca. Mostrando volúmenes de diferentes formas, todo realizado artesanalmente.
El color verde caqui, beige, camel, caldera y marrón fueron los protagonistas de la pasarela, sin olvidarse por supuesto de los clásicos y tradicionales rojo, blanco y negro. Además, fiel a su seña de identidad, utilizó la red de manera diferente, así como gasas, encajes, tejidos de algodón y tejidos en relieve.
Tras ello, SIMOF acogió la entrega de los Premios Aromas, donde se reconoció la trayectoria profesional del diseñador Antonio Gutiérrez. También fue entregado el Premio Aromas a la Mejor Modelo Cristina Japón.
Maricruz & Montecarlo desde 1958, quienes llevan 67 años en la creación del traje de flamenca, presentaron una colección en SIMOF fiel a su esencia: la elegancia y sofisticación de la flamenca andaluza. Para ello, rindieron homenaje al espíritu indomable y la gracia innata de esta mujer con tonos vibrantes como rojos, fucsias y amarillos con matices neutros y eléctricos, creando opciones para todos los gustos.
Desde cortes más vanguardistas hasta los diseños más clásicos sin perder su esencia, la firma presentó una colección reinventando las formas asimétricas y los acabados innovadores, mientras los fusionaban con adornos, bordados y aplicaciones artesanales.
Llegaba el turno de Diseño Hermanas Serrano y su colección ‘Antaño’, la cual, con colores vibrantes e inspirados en la paleta de la cultura andaluza, buscaban resaltar la belleza y la gracia de cada mujer, aunando lo tradicional con lo contemporáneo. Las formas de nejas y cortados donde predominaba el negro y el naranja, estaban envueltas en lino, lycra y georgette, acompañados de complementos muy grandes y voluminosos.
De Piedras Swarovski a transparencias flamencas
Famoso y reconocido Manuel Odriozola, llegaba a la Semana Internacional de la Moda Flamenca de la mano de una colección inspirada en Sevilla con trajes de flamenca entallados, dando importancia a las mangas y faldas de cada diseño. Si bien ha querido ser fiel a su esencia, en esta colección ha tirado más por encajes, puntos de seda, tintados y pintados a mano, cristalizados con Swarovski Elements, un punto muy original y diferente.
Para los colores, el diseñador optó por colores primarios y sus derivados, recordando a los azulejos de la Plaza de España de Sevilla y con mantones de Juan Foronda.
La última jornada de SIMOF siempre es especial. Es el momento de despedirse de una semana llena de moda, arte y cultura, pero también de celebrar el talento de los diseñadores y la pasión de los amantes del flamenco. El ambiente en la pasarela era electrizante, con el público entregado y los diseñadores emocionados al ver sus creaciones cobrar vida sobre la pasarela.
Por ello, una de las últimas diseñadoras en cerrar la última jornada de SIMOF fue Inma Castrejón, conocida diseñadora en Sevilla cuyos diseños se esperaban con ganas en la pasarela de la Semana Internacional de la Moda Andaluza. Según la diseñadora “es la colección más Inma Castrejón que nunca”, afirma de la presentada en SIMOF cuyas piezas tuvieron toques de Roberto Cavalli y de Victorio & Lucchino.
A través de siluetas marcadas, chaquetas tipo torera, pantalones Hammer con volantes y corsés, Castrejón mostraba unas propuestas innovadoras y clásicas al mismo tiempo en tonos tierra y neutros. Sus trajes estuvieron hechos sobre todo de gasas y sedas.
Por último, poniendo el broche de oro y clausurando la finalización de la Semana Internacional de la Moda Flamenca en 2025, llegaba Javier del Álamo, quien a través de una colección inspirada en el amor, cerraba los desfiles del último día. Con cuerpos ajustados y enaguas infinitas, el diseñador propuso trajes con elegancia, sofisticación y sensualidad, con mucho movimiento y volumen en las faldas, con la estructura del torso bien definida y con detalles de contrastes en las capas inferiores.
Los tonos de los diseños estaban cuidadosamente seleccionados. El blanco, como símbolo de pureza y delicadeza, y el rojo intenso simbolizando la pasión y elegancia fueron los protagonistas absolutos de un desfile donde las gasas, el popelín y el damasco se vieron detalladamente preparados en cada diseño de la pasarela. De esta forma, concluía tras cuatro días seguidos, la pasarela de moda flamenca más esperada de Sevilla.