Brasil es un polvorín a punto de estallar. La cuasi trágica tanda de penaltis de octavos de final contra Chile ha dejado en evidencia lo que muchos intuimos desde el inicio del Mundial: la canarinha está cogida con alfileres y la nación vive en un periodo de calma tensa que puede estallar en cualquier momento si la anfitriona cae eliminada.[Brasil-Colombia en directo]
Las imágenes de varios pesos pesados como Neymar, Thiago Silva y Julio César llorando antes, durante y después de los lanzamientos de las penas máximas han dado la vuelta al planeta. Sus sollozos son el vivo reflejo de los 200 millones de brasileños que no conciben otra cosa que ganar el Mundial. Desde el pasado 10 de junio que comenzara el torneo, cada día que se levantan es uno menos para lograr su sexta Copa del Mundo. Ni en la peor de sus pesadillas contemplan otro escenario. Por eso, las revueltas sociales de los días previos al inicio del campeonato han desaparecido. De momento, Brasil está a tres partidos de ganar el Mundial y poner fin 64 años después al episodio más negro de su historia: el Maracanazo. El problema es que si no es así, todo saltará por los aires.
Mal clima
Deportivamente, en el epicentro de todas las polémicas está el técnico Scolari. Felipao ha abierto la Caja de Pandora tras el agónico pase a cuartos de la «seleçao» y ha decidido disparar contra todos. Hasta sus propias futbolistas no se han salvado de la mirilla del entrenador brasileño. La debilidad emocional mostrada por los jugadores ha provocado la contratación de Regina Brandao, una de las más famosas psicólogas deportivas del país. Los arbitrajes, la prensa y su poco apego al equipo y hasta los rivales también están incomodando a Scolari. «Estamos siendo muy caballeros, cordiales y educados con los equipos adversarios. Tal vez tenga que volver a mi estilo. No consigo soportar más esta educación». Es un Scolari contra el mundo. Pero más le vale a Felipao centrar el objetivo, que no es otro que la Colombia de James, con quién esta noche se juega el pase a semifinales del Mundial.







