Si con el acuerdo de financiación que CiU y PP firmaron en 2001 el Gobierno catalán casi ha triplicado su presupuesto -se pasó de 13.600 millones de euros a los 36.985 millones actuales-, ¿qué no gastará ahora el tripartito con unos ingresos adicionales de 3.855 millones de euros al año? Todos los partidos catalanes, incluida la oposición, coincidían en que Cataluña necesitaba revisar su modelo de financiación, dado el déficit acumulado, pero PP y CiU añadían a continuación que también era necesario cumplir con las promesas de austeridad del gasto de las que hizo bandera el tripartito nada más acceder al Gobierno.
Lejos de ese compromiso de contención, el gasto del tripartito se ha disparado en partidas difícilmente justificables, sobre todo en época de crisis. El presidente de José Montilla ha cedido a la política identitaria de su socia, ERC, lo que se ha traducido en generosas ayudas al pancatalanismo -casales, selecciones deportivas, escuelas en Perpignan...- y apertura de nuevas «embajadas» en el exterior con las que el vicepresidente, Josep Lluís Carod-Rovira, canaliza su ideario independentista más allá de las fronteras estrictamente catalanas.
La recesión no ha impedido que esa diplomacia catalana se expanda todavía más y actualmente son seis las oficinas en el exterior que gestiona ERC. Para ello, Carod dispone este año de un presupuesto de 2,2 millones de euros, casi un 63 por ciento más que en 2008. Nueva York, Berlín, Londres, París y próximamente México y Buenos Aires forman parte de esa red, en la que, según desveló recientemente ABC, el personal dispone de dietas de hasta 12.000 euros al mes, sin necesidad de justificación. Carod se niega a desvelar la plantilla real de estas delegaciones, así como su funcionamiento y utilidad. Se sabe, eso sí, que los principales responsables de esas oficinas cobran 88.000 euros al año y entre ellos se encuentra el hermano de Carod, Apel.les Carod.
Similares aromas de nepotismo se respiran en los informes encargados a dedo por el tripartito y que, sólo en 2007, representaron un gasto de 31 millones de euros. Informes que, al costar menos de 12.000 euros cada uno, no necesitan ser sometidos a concurso público y que, en algunos casos, fueron adjudicados a ex diputados o ex asesores de PSC, ERC e ICV.
La Fiscalía de Cataluña investiga actualmente si estas prácticas son delictivas, pues al posible favoritismo se añade la insustancialidad de algunos trabajos, como los titulados «Seguimiento de la concha brillante», «Diseño de parchís y puzzle de la casita de cartón recortable» o «Consultorio de Cataluña en Second Life», entre otros.
Aumento de la plantilla
Trabajos, por otro lado, que podrían haber sido perfectamente realizados por los funcionarios que trabajan en la Generalitat, que no son pocos. Cataluña es una de las comunidades autónomas con un mayor número de personal, sobre todo si se tiene en cuenta que esta comunidad tiene un sistema mixto de servicios públicos -educación sanidad, servicios sociales-que Andalucía o Extremadura, por ejemplo, no tienen.
Entre 2006 y 2009, la plantilla del Gobierno catalán ha pasado de 165.000 a 179.000 funcionarios, pero si se incluyen las empresas públicas y demás organismos dependientes de la Generalitat, la cifra alcanza ya los 219.000. De hecho, el 25% del presupuesto de 2009 está destinado a personal. Algo más difícil de cuantificar es la cifra de altos cargos de la Generalitat, sobre todo en estas empresas satélites donde el controles más laxo. Se calcula que el personal eventual del tripartito asciende a 249 personas y aunque la Generalitat alega que muchas de esas plazas están vacantes, lo cierto es que están presupuestadas.
Estos altos cargos suelen formar parte de las comitivas que acompañan a los consejeros catalanes en sus viajes, otro punto de fuga dineraria. Recordar, por ejemplo, los cais 81.000 euros que costó el viaje oficial del Ejecutivo catalán para inaugurar su «embajada» en Nueva York o los 44.665 euros que se gastó Carod para viajar a Ecuador para subvencionar el bilingüismo de los jíbaros. La gestión de la cooperación internacional ha sido cuestionada por la Sindicatura de Cuentas catalana, que desveló doble facturación en comidas de lujo de sus responsables.
Déficit
La Generalitat acaba de anunciar un recorte de sus gastos por valor de 900 millones de euros que incluye la congelación de plantillas. Con esta medida, se pretende reducir el déficit del Ejecutivo catalán, que asciende a 4.800 millones. Se da la circunstancia de que, hace apenas un año, el Gobierno de Cataluña ya aprobó una norma muy similar que quedó el papel mojado.

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