Las autoridades de Florida investigan cómo ha podido calcinarse el árbol conocido como «El Senador», de 3.500 años. El fuego, que se produjo el lunes, ha acabado con uno de los ejemplares más antiguos del mundo. Y sin que resultara afectado ningún otro ciprés de su entorno.
Los bomberos acudieron al Big Tree Park, espacio donde se encontraba «El Senador», de madrugada, pero no pudieron impedir que unas horas después «el gran árbol» se quebrara; seis de sus últimos metros cayeron al suelo.
El portavoz del Departamento de Bomberos de Seminole, condado de donde se hallaba «El Senador», describió el suceso como «una pesadilla» en la que incluso se recurrió a helicópteros para tratar de apagar el fuego.
En un principio se pensó que fue un incendio provocado, pues no había habido tormenta alguna por la zona. No obstante, el Departamento de Agricultura de Florida -que coordina la investigación- no ha encontrado pistas que apoye tal teoría.
Según el Registro de Grandes Arboles de Florida puede que el mayor árbol nativo del Estado podría estar quemándose por dentro desde la semana pasada.
Otra posibilidad que se baraja es que un rayo pudo caer sobre el ciprés durante la última tormenta eléctrica que se registró en el área, hace una semana, y originar un incendio interno que nadie detectó hasta el lunes.
Espacio cerrado al público
«El Senador» tenía 36 metros de altura y 10 metros de diámetro. Llegó a medir unos 50 metros, pero un huracán seccionó su copa en los años 20 del pasado siglo. Ahora, sin embargo, solo quedan de él unos siete metros de tronco hueco y calcinado.
El lugar permanece cerrado al público: «Es como la escena de un crimen; hay que protegerla para que las pesquisas no se vean alteradas», manifestaron fuentes gubernamentales.
«El Senador» rivalizaba con algunas de las conocidas secuoyas de California, como «El General Sherman», el árbol más voluminoso del mundo, o el viejo «Matusalén», catalogado como el más anciano, con unos 4.650 años de antigüedad.
«Lady Liberty», otro enorme árbol situado a tan sólo doce metros de distancia de «El Senador» era «su compañera desde hacía unos 2.000 años», según los responsables del parque.
«El Senador» recibió su nombre en honor al senador M.O. Overstreet, quien donó la tierra donde se erguía este coloso en 1927.



