Experiencias culturales para disfrutar en los pueblos de Sevilla este verano

Un verano entre castillos, monasterios y restos romanos, además de festivales y noches llenas de cultura, música y arte,  revelan la historia y la esencia de Sevilla. Un abanico de experiencias que nos sumergirán en el alma de esta provincia. Lejos del bullicio de la capital, sus pueblos le invitan a respirar aire puro, pasear por sus calles empedradas y descubrir un legado cultural que enamora a cada paso.


Alcalá de Guadaíra: Leyendas en el castillo y noches de flamenco


El Castillo de Alcalá de Guadaíra sigue siendo una parada obligada en el itinerario estival. Sus murallas, mudos testigos de batallas y conquistas, no solo ofrecen una panorámica histórica, sino también unas vistas que abrazan el serpenteante río Guadaíra y su exuberante entorno natural. Durante el verano de 2025, la fortaleza se convierte en el escenario principal de «Noctaíra», un festival que en esta edición rinde homenaje al 150 aniversario de Joaquín el de la Paula, figura cumbre del flamenco.

 

Las noches se poblarán de conciertos flamencos como «Desvarío» y «Diáfano», así como obras de teatro bajo las estrellas como «Medea a la Deriva» o «Cigarreras de Triana a San Miguel». Además, la programación se extiende con rutas culturales como la «Ruta de la Soleá» y la «Ruta Alicia en el Guadaíra» en el hermoso Parque de Oromana, y espectáculos familiares en la Harinera del Guadaíra, garantizando opciones para todos los públicos.

 

 

 


Carmona: un paseo veraniego lleno de historia y flamenco


Carmona, con su centro histórico declarado Conjunto Histórico-Artístico, sigue siendo una joya que sorprende con sus calles empedradas, palacios señoriales y plazas que desbordan historia y vida. Más allá de su imponente Alcázar de la Puerta de Sevilla y el Alcázar del Rey Don Pedro, o su importante Necrópolis Romana, Carmona se viste de gala en verano con su ambiciosa programación «Verano Cultural 2025: Música y Patrimonio». Se podrá disfrutar de la Banda de Música Manuel Fernández Manzanar, un vibrante Tributo a Mecano y las melódicas interpretaciones de Alejandro Ortega Violinista en julio.

 

Agosto, por su parte, traerá noches de Gala Lírica: Ópera y Zarzuela, un emotivo Coro Gospel & Soul, y veladas dedicadas a los fados. Las tradicionales Velás de Santa Ana y Santiago en julio, así como las sesiones de Cine de Barrio o un Maratón de Cine, completan una agenda cultural de lo más atractiva. Además, los Cursos de Verano de la Universidad Olavide en Carmona (hasta finales de julio) ofrecen inmersiones en la arqueología de campo o programas especializados en flamenco para aquellos que deseen profundizar en el patrimonio local.

 

 

 


Santiponce: de la Roma Imperial a la danza internacional


Santiponce, con el imponente Conjunto Arqueológico de Itálica, ofrece una experiencia única para los amantes de la arqueología y la historia romana. Recorrer sus vestigios, incluido su famoso anfiteatro (uno de los más importantes de España), es un viaje fascinante a una época gloriosa. Durante el verano de 2025, Itálica se convierte en el epicentro de la cultura y las artes escénicas:

 

Festival Internacional de Danza de Itálica 2025: Del 3 al 28 de junio, el Teatro Romano de Itálica y el Cortijo de Cuarto acogen a prestigiosas compañías de danza, incluido el Ballet Nacional de España, con espectáculos de primer nivel. Para aquellos que no puedan asistir en directo, en julio se ofrecerá la retransmisión gratuita en streaming de espectáculos seleccionados.

Itálica de Cine: Historias Eternas: Desde el 18 de julio hasta el 16 de agosto, cada viernes y sábado a las 22:00h, el majestuoso Teatro Romano de Itálica se transforma en una sala de cine al aire libre, proyectando grandes títulos del cine histórico como «Gladiator», «Ran», «El Último Emperador» y «Master & Commander». Un marco incomparable para revivir épocas pasadas.

—El Monasterio de San Isidoro del Campo, fundado por Guzmán el Bueno, sigue abriendo sus puertas para quienes buscan cultura y calma, con visitas guiadas disponibles durante todo el año que invitan a la reflexión y al disfrute de su belleza arquitectónica.


Otras opciones para un verano cultural


El verano en Sevilla no se limita a estos tres grandes enclaves, la provincia es un crisol de historia y tradiciones que invita a explorar sus rincones más singulares. Marchena no celebra una Feria Medieval en verano, pero sí ofrece una interesante agenda flamenca en julio de 2025, con diversos recitales y espectáculos que animan las noches del pueblo y mantienen viva la esencia del cante jondo. La Ruta de los Castillos en la provincia de Sevilla permite descubrir fortalezas que guardan leyendas y ofrecen miradores de ensueño.

 

Aunque no existe una ruta formal denominada «Ruta de los Castillos del Aljarafe» con paradas fijas en Olivares y Salteras, se pueden visitar castillos como el de Alcalá de Guadaíra o el Castillo de Marchenilla en la misma zona, que ofrecen una inmersión profunda en la historia medieval.

 

 

 

 

 

No podemos olvidar otras iglesias y museos que jalonan la geografía sevillana. Por ejemplo, el Museo de la Ciudad de Carmona, ubicado en el Palacio Marqués de las Torres, ofrece una visión exhaustiva del patrimonio local. Para los interesados en la historia de la autonomía andaluza, el Museo de la Autonomía de Andalucía se encuentra en Coria del Río, junto a la emblemática casa de Blas Infante.

 

Para aquellos que deseen ampliar sus horizontes, la provincia brinda otras joyas como el impresionante patrimonio de Utrera, el fascinante Dolmen de la Pastora en Valencina de la Concepción, el monumento natural y antiguo complejo minero romano del Cerro del Hierro, o la señorial Osuna, con su colegiata, su universidad y sus palacios nobiliarios. Sin olvidar la «ciudad de las torres», Écija, conocida por sus iglesias barrocas y plazas monumentales, o el pintoresco Montellano, ideal para conocer la vida local.

 

Cada una de estas experiencias culturales es un canto a la diversidad y riqueza histórica de los pueblos sevillanos, perfectas para un verano que busca ir más allá del sol y la playa, sumergiéndose en el alma de Andalucía.

Tesoros culturales de los pueblos de Córdoba para visitar este verano

El estío cordobés, ese crisol de luz y tiempo detenido, invita a despojarse de las prisas y sumergirse en la esencia más pura de una tierra que, más allá del fulgor de su capital, esconde en sus pueblos un pálpito cultural ininterrumpido. No es solo el embrujo de sus patios, sino la promesa de un viaje a la Andalucía más auténtica, donde cada rincón desvela un tesoro, muchos de ellos aún ajenos a la marea turística.


Zuheros, el centinela de la Subbética y sus secretos subterráneos


En el corazón del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, el Castillo de Zuheros se alza como un vigía inmemorial, sus piedras narrando siglos de historia bajo un cielo de cobalto. Esta fortaleza medieval no solo regala vistas que cortan la respiración, sino que invita a pasear por un pueblo de calles empedradas y casas encaladas, donde el tiempo parece haber olvidado su prisa. Aquí, la gastronomía local eleva a arte el aceite de oliva y el queso de cabra, pilares de una mesa auténtica que sorprende con el Mojete de Patatas o las Naranjas Picás. Pero la verdadera joya oculta de Zuheros, esa que asombra al viajero curioso y que ofrece un refugio fresco del calor veraniego, es la Cueva de los Murciélagos. Una incursión a sus profundidades revela no solo formaciones geológicas fascinantes, sino también vestigios arqueológicos que nos conectan con la prehistoria, un museo vivo bajo tierra.

 

 


Priego de Córdoba, barroco en el alma y noches con duende


Priego de Córdoba, el «Barroco sobre la roca», es una sinfonía de historia esculpida en piedra. Sus plazas, fuentes y balcones adornados susurran epopeyas de civilizaciones pasadas. En verano, el pulso cultural se acelera con el renombrado Festival Internacional de Música, Teatro y Danza, que transforma sus escenarios en templos de arte. Pero es en el laberíntico Barrio de la Villa donde Priego revela su alma más íntima. Sus angostas callecitas, herencia musulmana y medieval, invitan a perderse en un entramado de encanto singular, especialmente al caer la tarde, cuando las «Visitas Nocturnas» tiñen la historia de misterio y frescor, desvelando una Priego diferente.

 

 


Medina Azahara, el eco del Califato bajo la luna


A un paso de la capital, el Conjunto Arqueológico de Medina Azahara se alza como el espejo de un esplendor califal que aún hoy maravilla. Esta ciudad palatina del siglo X, Patrimonio de la Humanidad, se revela en verano con una magia particular. Las visitas guiadas diurnas son imprescindibles, pero es la posibilidad de explorar sus ruinas bajo el manto estrellado de las visitas nocturnas la que convierte la experiencia en algo verdaderamente inolvidable y sorprendentemente fresco, transportando al visitante a un pasado de grandiosidad.

 

 


Más allá de lo evidente: sorpresas de la campiña cordobesa


Para el paladar exquisito, Montilla se alza como un destino ineludible. Aquí, la uva Pedro Ximénez es reina, y sus bodegas, bajo la Denominación de Origen Montilla-Moriles, invitan a una inmersión en la cultura vinícola, una experiencia sensorial que sorprende y deleita, lejos de los circuitos más transitados.

 

Conocido como «El pueblo del anís», Rute es un paraíso para los amantes de la repostería y los licores. Visitar sus destilerías y fábricas de turrones es descubrir una tradición arraigada y un universo de sabores que endulzan el verano cordobés de una manera inesperada.

 

Rodeado por el mayor embalse de Andalucía, Iznájar ofrece una perspectiva diferente del verano. Su «pueblo blanco» se asienta junto a un vasto «mar interior» donde se pueden practicar deportes náuticos, un oasis de frescor y actividad en plena sierra.

 

 

 

 

La imponente fortaleza del Castillo de Almodóvar del Río, una de las mejor conservadas de España, no solo es un monumento, sino un viaje en el tiempo. Sus torres y murallas albergan historias y leyendas que cautivan, ofreciendo a menudo visitas teatralizadas que enriquecen la experiencia.

 

Para quienes buscan la tranquilidad y el contacto con la naturaleza, Hornachuelos, enclavado en su Parque Natural, ofrece un remanso de paz. Sus paisajes serranos invitan al senderismo y a la desconexión, un contrapunto verde a la aridez del estío.


Baena y el pulso musical del verano


Baena, más allá de sus eventos puntuales, es un lugar con profunda historia, famoso por su aceite de oliva de alta calidad y por el Yacimiento de Torreparedones, un enclave arqueológico íbero-romano que ofrece una mirada a sus orígenes milenarios.

 

 

 

 

Visitar los pueblos cordobeses en verano es más que una escapada; es una inmersión en el corazón de Andalucía, un privilegio para los sentidos y el alma, donde la historia, el arte y la tradición tejen una red de experiencias que perduran mucho después de que el calor amaine. Un viaje que, con una mirada atenta, revela sorpresas y rincones que solo esperan ser descubiertos.

Fiestas y ferias de los pueblos cordobeses para disfrutar este verano

El sol de Córdoba, implacable guardián de los días estivales, no solo acaricia sus campos dorados y sus ciudades impregnadas de historia. Semana a semana, los pueblos de Córdoba engarzan un calendario de festividades llenos de devoción, folclore y alegría. Desde junio hasta bien entrado octubre de este 2025, los pueblos cordobeses se visten de gala para ofrecer al viajero y al local un mosaico de experiencias auténticas, donde el pasado y el presente danzan al compás de la tradición.


Julio: el inicio de la algarabía estival


Con la llegada de julio, el calor invita a la calma, pero en las entrañas de la sierra, los ecos de la fiesta comienzan a resonar. Fuentecarreteros abre el mes con su feria del 3 al 6 de julio. Pocos días después, Montilla celebra su Feria del Santo, que tendrá lugar del 9 al 14 de julio, llenando sus calles de devoción y alegría popular, con música y actividades para toda la familia. Miles de almas se congregan en este enclave para vivir una experiencia que se antoja tan genuina como la tierra que la sustenta. Las barriadas de la capital también se suman a la fiesta, con la feria de Villarrubia (11–15 de julio), la de Cerro Muriano (23–27 de julio) y la de Alcolea (30 de julio – 3 de agosto).


Agosto: la plenitud del verano festivo


Agosto, en su plenitud estival, trae consigo un sinfín de celebraciones. Es en este mismo mes cuando Priego de Córdoba despliega el telón de su Feria Real, del 29 de agosto al 3 de septiembre en 2025, un evento que conjuga la solemnidad de sus actos religiosos con la algarabía de sus verbenas.

 

 


Septiembre y el inicio del otoño de festividades


Cuando las primeras brisas de septiembre anuncian el fin del estío, los pueblos cordobeses no bajan la guardia. La Feria de Nuestra Señora del Rosario en Bujalance, una de las citas más esperadas en la Vega del Guadalquivir, se alza como un broche de oro al calendario estival, y en 2025 se celebrará del 9 al 13 de septiembre.

 

Este mes es un hervidero de fiestas patronales por toda la provincia: Santaella (6–10), Bélmez (6–11), Iznájar (7–11), Pedroche (7–12), Benamejí (10–13), Almedinilla (11–15), La Carlota (11–15), Lucena (12–15) y Doña Mencía (12–15). Para quienes buscan el sabor de lo auténtico, la Feria de Castro del Río, que tradicionalmente se celebra a mediados de septiembre (con el 12 de septiembre como festivo local, indicando el centro de la feria), es una cita ineludible. El mes culmina con las ferias de El Carpio (18–22), Pozoblanco (24–29), Encinas Reales (24–28), Cañete de las Torres (25–30) y Villanueva de Córdoba (26–29). Tras septiembre, octubre se presenta con el broche de oro en el corazón de la campiña, donde Baena celebra su Feria Real, del 1 al 4, un evento que, como un buen vino, marida la tradición agrícola con la euforia festiva.

 

Los pueblos de Córdoba, perfectos para unas vacaciones entre amigos o en familia

Córdoba despliega en verano un abanico de posibilidades para que toda la familia viva experiencias inolvidables entre la frescura de sus ríos, el susurro de sus senderos y el sabor de su tradición más auténtica. En el Parque Natural Sierra de Hornachuelos, los días se alargan entre paseos por caminos de pinos, paradas para contemplar garzas o búhos al atardecer y meriendas al abrigo de una encina centenaria; un remanso de tranquilidad que invita a reconectar con lo esencial y a dejar que los niños exploren con asombro cada recodo del bosque.

 

 

 

 

No muy lejos, Villaharta ofrece un escenario idílico donde el agua cristalina del río Guadiato se funde con la piedra y la sombra de los chopos, brindando momentos de chapuzones, risas y juegos al sol. Allí, pequeños y mayores comparten toallas y anécdotas mientras el rumor del agua marca el ritmo de una jornada familiar que parece detenerse en el tiempo.

 

 

 

 

La comarca de la Subbética, con sus lomas acariciadas por el viento, regala rutas de senderismo y de bicicleta por la antigua Vía Verde del Aceite, donde cada curva deja al descubierto un nuevo mirador: almendros en flor, olivares infinitos y pueblecitos con caseríos de color miel. En Iznájar, el embalse se presta a paseos en kayak o en barca, una forma diferente de descubrir las costas interiores de la provincia, salpicadas de pequeñas calas y vigiladas por imponentes cerros.

 

 

 

 

En Montoro, el Museo del Aceite de Montoro y sus históricos molinos tradicionales revelan el arte de prensar la aceituna y la magia de una cata donde el oro líquido cobra todo su sentido. A través de explicaciones amenas, grandes y pequeños desentrañan los secretos que convierten al aceite de oliva en la joya de la cocina cordobesa.

 

Por último, en Priego de Córdoba los talleres de cerámica y de esparto se convierten en un viaje sensorial: manos a la obra para modelar arcilla o trenzar fibras, descubriendo el pulso de una artesanía que perdura desde siglos atrás. Y cuando cae la noche, los cielos de Los Pedroches reciben a familias enteras con la promesa de asomarse a la Vía Láctea y, si la fortuna acompaña, ver alguna estrella fugaz; una experiencia que el Observatorio de la Universidad de Córdoba comparte en sus veladas astronómicas alrededor de potentes telescopios.

 

 

 

Para quienes busquen un toque de aventura, está el Parque Multiaventura Río Secreto, enclavado en la Sierra de Hornachuelos, despliega el mayor circuito de tirolinas de España, rocódromo, paintball y saltos al vacío, todo en un entorno que combina adrenalina, educación ambiental y zonas de descanso junto al río Bembézar.

 

Y en Posadas puedes recorrer un bosque suspendido entre circuitos de tirolinas, puentes colgantes y senderos sombreados donde los niños se desafían a sí mismos y comparten sonrisas mientras descubren la naturaleza a gran altura.

 

Así, entre gargantas fluviales, senderos centenarios, talleres llenos de vida, noches de estrellas y tótems de aventura, Córdoba se revela este verano como un escenario vivo y acogedor, donde la curiosidad y la ilusión de cada generación encuentran el plan perfecto para compartir emociones y conservar, en el recuerdo, las mejores historias familiares.

Los pueblos cordobeses y sus sabores llenos de historia y tradición

Córdoba, con su tierra generosa y una tradición culinaria que se remonta a milenios, ofrece durante el estío una sinfonía de sabores únicos, un eco de su historia que difícilmente hallará parangón. En sus pueblos, la gastronomía no es solo sustento, sino un reflejo prístino de la cultura local, del pulso del clima y del legado de sus gentes; cada bocado, una invitación ineludible a descubrir su más íntima esencia. Si este verano el espíritu le impele a vadear la capital para adentrarse en sus rincones más recónditos, no deje de agasajar el paladar con estas delicias que urden la mismísima identidad cordobesa.

 

Priego de Córdoba, esa perla de la Subbética, es sin duda un referente para el sibarita avezado. Aquí, más allá del conocido salmorejo cordobés, que si bien cobra protagonismo en los meses cálidos con su textura cremosa y refrescante, Priego se ennoblece con el sabor rotundo del revuelto de collejas, una preparación que destila la sabiduría de la tierra. Sus aceites de oliva virgen extra, laureados internacionalmente, confieren un toque inconfundible a cuanto plato toque la sartén.

 

 

 

El flamenquín, ese emblema de la mesa cordobesa, tiene en Rute a su máximo exponente. Esta carne de cerdo, enrollada con maestría y rellena tradicionalmente con el mejor jamón serrano, se empanada y fríe hasta alcanzar un dorado crujiente, creando un contraste delicioso entre la capa exterior y el jugoso interior. Su historia se trenza con la leyenda y la tradición, configurándose como un plato perfecto para compartir en familia o con amigos, sin olvidar que en este municipio, la maestría se extiende a sus embutidos artesanos, auténticas joyas cárnicas que a menudo eclipsan a los más célebres.

 

 

 

En la Sierra de Hornachuelos, los quesos artesanales elaborados con leche de cabra o vaca sorprenden por su calidad excelsa y un sabor que habla de la pureza de sus pastos. La tranquilidad del entorno natural se refleja en estos productos, que acompañan con prestancia cualquier plato o se disfrutan solos con un buen pan casero. Aquí, entre dehesas y montes, la mesa se enriquece además con carnes de caza como el venado o el jabalí, manjares que evidencian la riqueza cinegética de la comarca.

 

 

 

 

Lucena, la señorial Perla de Sefarad, es conocida por sus aceitunas, parte esencial de la gastronomía cordobesa y cultivadas con esmero desde tiempos ancestrales. Las olivas lucen en innumerables mesas estivales, ya sea como aperitivo o como ingrediente en ensaladas refrescantes. La variedad Picual, en especial, se erige por su aroma penetrante y sabor intenso. Pero la villa lucentina sorprende también con sus aceitunas aliñadas a la manera tradicional, un aderezo que magnifica el fruto del olivo con hierbas aromáticas y un punto de vinagre que las hace incomparables.  Y si de platos de hondo calado hablamos, no se puede obviar los bolos lucentinos, una suerte de albóndigas de carne y jamón, fritas y luego guisadas en una rica salsa con almendras y azafrán, que revelan la esencia de su cocina campesina.

 

 

 

 

Pero la sorpresa no acaba aquí. Más allá de los clásicos, Córdoba esconde tesoros culinarios que esperan ser descubiertos. Adéntrese en Cañete de las Torres o Palma del Río para deleitarse con la ensalada de naranjas con bacalao, una combinación audaz y refrescante, ideal para combatir el calor estival. En la Campiña, en lugares como Castro del Río o Espejo, la sopa de tomate se erige como una alternativa rústica y sabrosa al salmorejo, con una densidad y carácter propios que invitan a la cuchara. sabor ancestral.

 

 

 

 

Para rematar esta sinfonía de gustos, no podemos dejar de mencionar el vino Montilla-Moriles, insignia de la comarca homónima. Sus finos y amontillados maridan con una perfección asombrosa con las tapas y las comidas veraniegas. Sus bodegas, abiertas al viandante curioso, invitan a catas y visitas que sumergen al visitante en la arraigada cultura vitivinícola local. Un maridaje que se intensifica al descubrir que estos caldos no solo acompañan, sino que son el alma de guisos tan cordobeses como el rin-ran o las alcachofas a la montillana, que subliman el producto de la tierra con la esencia del vino.

 

 

Planes en familia para disfrutar del verano en los pueblos sevillanos

El estío, con su pálpito de vida y su llamado al reposo, se desvela en los pueblos sevillanos como un lienzo idílico donde las familias pueden tejer recuerdos imperecederos. Lejos de la capital, en estas villas cargadas de historia y verdor, la promesa no es solo la quietud del sol andaluz, sino la de una aventura compartida, un aprendizaje vital que arraiga en el alma el amor por un entorno natural y cultural de singular privilegio.

 

El Parque Natural Sierra Norte, un vergel de biodiversidad que abraza municipios como Cazalla de la Sierra y Constantina, se erige como un santuario para los espíritus inquietos y los amantes de la naturaleza. Aquí, el senderismo se transforma en una epopeya para los más pequeños, con rutas que invitan a descubrir la flora y fauna local mientras el aire puro oxigena el alma.

 

 

 

 

Más allá de la simple caminata, Cazalla despliega un sinfín de emociones en sus parques de aventura, donde tirolinas y circuitos entre copas de árboles desafían la gravedad y encienden la chispa de la audacia infantil, ofreciendo también campamentos estivales rebosantes de actividades que van desde la educación ambiental hasta talleres creativos. Por su parte, Constantina no se queda atrás, y sus albergues se convierten en crisoles de saber y ocio con campamentos de verano que cultivan el inglés, el baile y hasta habilidades digitales, sin olvidar las propuestas deportivas que fomentan el compañerismo.

 

En El Pedroso, el alivio a la canícula estival se encuentra en sus refrescantes oasis acuáticos. Si bien no se trata de piscinas naturales¡ en el estricto sentido fluvial de otras latitudes, el ingenio humano ha sabido domesticar el agua de arroyos y manantiales, creando espacios donde grandes y pequeños hallan consuelo y diversión. Una laguna central que se nutre del caudal circundante y cascadas artificiales en la zona de la Fábrica invitan a un chapuzón seguro y un solaz reparador en un paraje de innegable belleza.

 

 

 

 

El Aljarafe sevillano, con su orografía suave y su entramado de vías verdes y caminos, se revela como el escenario perfecto para las exploraciones sobre dos ruedas. Si bien el texto mencionaba a Tomares o Gines, es en la amplitud de este territorio donde se pueden trazar incontables rutas en bicicleta, ideales para los paseos familiares y picnics bajo la sombra de los olivos. Es una invitación a la conexión con el paisaje, a la libertad que otorga el pedaleo tranquilo, descubriendo a cada giro la autenticidad de sus pueblos y el mosaico de sus cultivos.

 

La provincia de Sevilla, en su vasta geografía rural, ofrece la inigualable experiencia de los paseos a caballo, una forma sublime de desentrañar los secretos de la naturaleza y la cultura local con un soplo de aventura y relax. Aunque el texto original lo anclaba en Alcalá del Río, esta actividad, tan arraigada en la tradición ecuestre andaluza, se encuentra en diversos centros hípicos y fincas distribuidas por la campiña sevillana, brindando la oportunidad de adentrarse en senderos vírgenes y disfrutar de la placidez del campo a lomos de estos nobles animales.

 

 

 

 

Y para coronar el verano, las playas fluviales salpican el mapa de algunos pueblos, configurándose como idílicos remansos de frescura. De entre ellas, la Playa Artificial de San Nicolás del Puerto brilla con luz propia, siendo la única playa fluvial declarada de la provincia. Sus aguas, mecidas por el río Galindón, y su entorno equipado con servicios, la convierten en un destino predilecto para días de sol, juegos y chapuzones serenos. A ella se suma la encantadora Isla Margarita, en la rivera del Río Huéznar, un paraje natural que ofrece zonas de baño y áreas recreativas.

 

Estos planes, más allá del mero entretenimiento, son una invitación a vivir un verano activo y enriquecedor, donde el asombro y la curiosidad guían los pasos de las familias. Un mosaico de experiencias que se entrelazan con la belleza genuina y la esencia inalterable de los pueblos sevillanos, cincelando recuerdos que perdurarán como tesoros en el corazón.

Cervecería La Ilustre: un espacio lleno de cultura y sabor en Sevilla

Entre la bulliciosa Alameda de Hércules y la vibrante Calle Feria, La Ilustre se presenta como un espacio que es mucho más que una cervecería o un bar, sino como un auténtico punto de encuentro para los amantes del buen gusto, la cultura y la creatividad.

 

 

 

 

Desde su icónica barra repleta de grifos, deja clara su apuesta cervecera con una cuidada selección rotativa de referencias nacionales e internacionales, tiradas con mimo y servidas con criterio. Aquí, la cerveza no es un acompañamiento, es el corazón de la experiencia.

 

 

 

 

A esta propuesta se suma una carta de cócteles elaborados con vinos de Jerez, donde el fino, el amontillado o el cream se transforman en tragos elegantes, ligeros y profundamente andaluces. Una forma original y contemporánea de redescubrir los vinos tradicionales del sur.

 

La cocina, pensada para tapear y compartir, combina lo clásico con lo creativo. Rollitos vietnamitas de cola de toro, croquetas de wakame y langostinos, pulpo con parmentier de pimentón, chicharrón de atún o brochetas de solomillo al whisky son solo algunas de las tapas sabrosas y con identidad que definen su propuesta.

 

Homenaje a Heliópolis y al Benito Villamarín en la segunda equipación del Real Betis

El Real Betis y Hummel presentan su segunda equipación para la temporada 2025/26 con un diseño especial que rinde homenaje al barrio de Heliópolis y al Estadio Benito Villamarín, sede histórica de la entidad desde 1939.

 

 

 

 

El color predominante de la indumentaria es el azul cielo y la camiseta incluye, además, una franja diagonal verdiblanca, tonalidades que también tienen presencia en el cuello y en la parte inferior de las mangas. Al igual que la primera equipación, la segunda también cuenta con el escudo y el logo de la marca bordados.

 

 

 

 

La principal novedad radica en el uso innovador del embossed -técnica de grabado en relieve sobre el tejido-. Con esta técnica, la camiseta incorpora una pieza frontal con el mapa del barrio de Heliópolis, en el que se aprecian las calles que lo conforman, el Estadio Benito Villamarín y su código postal.

 

De este modo, el Real Betis homenajea a la histórica casa de los béticos, que en estas próximas temporadas experimentará un importante proceso de transformación. La camiseta incorpora en la parte interior del cuello el lema ‘Heliópolis, la casa del Betis’.

 

 

 

 

Además, el Club ha presentado esta segunda equipación con una sesión fotográfica en la grada de Preferencia, la más antigua de las que permanecen vigentes, construida con motivo de la Copa del Mundo de 1982 y que será demolida próximamente; y en el propio barrio de Heliópolis, con la participación de comerciantes de la zona.

 

 


La nueva equipación ya está disponible en la tienda online y tiendas físicas del Real Betis Balompié.


 

Cenizas volantes de biomasa, un proyecto pionero de economía circular para la minería

Sandfire MATSA y Magnon Green Energy van a poner en marcha un proyecto pionero en España que permitirá reutilizar cenizas volantes procedentes de biomasa como sustituto parcial del cemento en el relleno de cámaras y galerías mineras. Se trata de un avance sin precedentes en el sector minero español, con el que se refuerza el compromiso de ambas compañías con la innovación industrial, la eficiencia y la economía circular.

 

 

 

La iniciativa consiste en la incorporación progresiva de cenizas volantes generadas en procesos de biomasa como material cementante en la fabricación de la pasta que se utilizará para rellenar las cámaras y galerías subterráneas. Estas cenizas, consideradas hasta ahora un residuo, han sido declaradas oficialmente subproducto por la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul de la Junta de Andalucía, permitiendo su uso específico en dos de las minas de Sandfire MATSA: Aguas Teñidas y Magdalena, ubicadas en Almonaster la Real.


Trabajo colaborativo


El proceso detallado cuenta con el aval técnico de la Universidad de Huelva, y ha sido validado también por el LOEMCO (Laboratorio Oficial para Ensayos de Materiales de Construcción), tras cinco años de trabajo colaborativo entre Sandfire MATSA y el área de Sostenibilidad y Economía Circular de Magnon Green Energy.

 

A este respecto, Andrés Castilla, jefe del Departamento de Relleno de Sandfire MATSA, apunta a que «esta solución convierte un residuo en recurso, reduce emisiones, optimiza procesos y refuerza nuestro vínculo con el territorio. Este proyecto nos permite así seguir avanzando hacia una minería más sostenible, responsable y respetuosa con nuestro entorno»

 

 

 

Por su parte, Paloma Lastra, directora de QHSE y Sostenibilidad de Magnon Green Energy, destaca que «esta iniciativa ejemplifica nuestro compromiso con la economía circular, que es parte esencial del ADN de Magnon y contribuye activamente a reducir la huella ambiental e impulsa el desarrollo loca»l.

 

De este modo, Sandfire MATSA y MAGNON Green Energy lideran desde Huelva una iniciativa sin precedentes en España, convirtiendo un residuo en subproducto, logrando darle una nueva vida como materia prima en otro proceso productivo.


Mejora de resistencia y durabilidad


Los ensayos realizados por el equipo de Sandfire MATSA y verificados en laboratorios nacionales e internacionales (entre ellos, LOEMCO, Elabora y CEMOSA) demuestran que la pasta resultante de la mezcla de cemento y cenizas volantes de biomasa mantiene e incluso mejora su resistencia y durabilidad, y, por tanto, su desempeño genera mayor seguridad en el tiempo.

 

 


Sobre las cenizas volantes 


La generación de energía eléctrica renovable con biomasa produce cenizas con propiedades cementantes que pueden usarse en procesos como el de Sandfire MATSA, reduciendo significativamente la huella ambiental y evitando el uso de recursos no renovables.

 

La economía circular es el eje central de esta iniciativa, que no solo evita la gestión de este tipo de residuos, sino que los reintroduce como nueva materia prima en la cadena productiva, dando lugar a una simbiosis industrial entre dos sectores clave en la provincia: el energético y el minero.

 

Como parte de este proyecto, Sandfire MATSA necesita adaptar sus instalaciones, para almacenar las cenizas volantes en sus plantas de fabricación de pasta en Aguas Teñidas y Magdalena. Esta actuación representa un paso más en su modelo de minería moderna que impulsa en la provincia de Huelva, con proyectos que generan valor compartido para la industria, el medioambiente y las comunidades vecinas.


Sobre Sandfire MATSA


 

 

Las actividades de Sandfire MATSA, ubicadas en la provincia de Huelva y con tres minas subterráneas en los términos municipales de Almonaster la Real y Calañas, consisten en la exploración y extracción de minerales y su tratamiento en una planta de procesamiento de clase mundial, que opera las 24 horas, 365 días al año. Como parte de Grupo internacional Sandfire, Sandfire MATSA desarrolla su actividad de forma responsable y segura, para extraer y producir concentrados de mineral de calidad, concretamente de cobre, zinc y plomo.  El cobre es una piedra angular de la economía global y un metal fundamental para el crecimiento económico internacional, y cada vez más importante por su contribución a la descarbonización del mundo.


Sobre Magnon Green Energy


La filial de energía renovable de Ence, es el mayor gestor de biomasa de España, líder en producción de energía renovable con biomasa forestal y agrícola. La compañía, que cuenta con una potencia instalada total de 266 MW de generación eléctrica con biomasa agroforestal, contribuye además de forma destacada a la descarbonización de la industria española gracias al diseño, ejecución operación y mantenimiento de proyectos de calor industrial renovable.

La cubierta del Titanic bajo tus pies: la exitosa experiencia de realidad virtual llega a Sevilla

La capital hispalense se prepara para acoger una de las propuestas de ocio cultural más ambiciosas: ‘Titanic: A Voyage Through Time’, de Virtual Zone, un montaje que combina tecnología de vanguardia con reconstrucciones históricas fieles al original transatlántico. El público podrá recorrer, emocionarse y aprender mientras “vive” el viaje que marcó un antes y un después en la historia naval.

 

 

 

 

«Estamos hablando de una experiencia que combina tres pilares: documentación histórica, tecnología VR y teatralización», señala Enric Costa, cofundador de Virtual Zone. «Te sitúa por momentos en 1912, y por otros, en una expedición submarina moderna».


Toca, siente y vive el Titanic


 

 

Con la acogida de esta experiencia cultural tecnológica, Sevilla se convierte en puerto del Titanic gracias a Virtual Zone, que en julio y agosto ampliará su horario de apertura para ofrecer una de las experiencias más impactantes del verano. Tecnología, historia, emoción y realismo se dan cita en Nervión para hacerte creer que estás viviendo la leyenda del Titanic… desde dentro.


Entra al barco con pasaje de primera clase


 

 

La recreación del Titanic se divide en tres actos dramáticos que te llevan desde el helado océano hasta los salones de lujo y, finalmente, al trágico e histórico momento. Cada paso está pensado para emocionar: desde la brisa nocturna del muelle de Southampton hasta la grandiosidad y belleza del barco.


Del fondo del Atlántico al corazón de Sevilla


 

 

‘Titanic: A Voyage Through Time’ ya ha sido visitada por más de 200.000 personas en ciudades como Los Ángeles, Roma, Melbourne y Dubái, con notable éxito de acogida por parte el público. En Sevilla, se proyecta una duración de tres meses, con opción de prorrogar esa estancia en función de afluencia y demanda.

 

Según Enric Costa, el objetivo es que la experiencia enriquezca el panorama cultural local y se sitúe en el mismo nivel de eventos que dan prestigio y visibilidad a la ciudad. Sevilla no solo encontrará un espectáculo: incorporará una pieza más de su patrimonio cultural contemporáneo.


Dónde: Virtual Zone Sevilla: Edificio Sevilla 2, Av. San Francisco Javier, 9, Nervión.
Edad mínima: 8 años.
Duración: total de 45 minutos.
Precios: De lunes a jueves: Niños (8–16 años) y mayores de 65 años: 17 €; Adultos: 20 € Viernes: Niños (8–16 años) y mayores de 65 año: 20 €; Adultos: 23 € Sábados y domingos: Niños (8–16 años) y mayores de 65 años: 23 €; Adultos: 26 €


Para más información:

Entradas: virtualzone.es/es/titanic/sev

Av. San Francisco Javier, 9

Telf.:  622 58 49 76

Instagram: @virtualzone_immersive